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ADICCIÓN LABORAL: RIESGOS EN SU SALUD Y VIDA PERSONAL

La adicción laboral genera una dependencia difícil de autocontrolar

Al referirnos al término de adicción pensamos en vicios como cigarrillos, drogas y entre otras sustancias que dañan el organismo. También existe otro tipo de vicios que se tornan una obsesión, uno de ellos, es la adicción laboral.

Ser responsable y comprometido con las actividades laborales diarias, son características de un buen trabajador. Sin embargo, cuando es en exceso, queda de lado su vida personal y todo su tiempo es para cumplir con más tareas. En algunos casos, el superior premia al adicto por su labor en exceso y le asigna más responsabilidades.

El individuo suele comportarse como un ser ejemplar en el trabajo, pero su condición lo puede llevar al estrés laboral. Cuando estamos en presencia de un adicto laboral, en su mente solamente está alcanzar los resultados esperados.

Adicción laboral

Causas de la adicción laboral

Algunas personas trabajan en demasía por problemas financieros y otros porque deseen crecer profesionalmente, sin ser obsesionados al trabajo. La adicción laboral conlleva a la persona a trabajar más de lo solicitado, va más allá del tiempo. Este tipo de personas son aquellas que tienen dos opciones y se quedan con la más complicada.

Una porción de los individuos obsesivos piensan que en cualquier momento se quedarán sin sus trabajos al cumplir con su horario. Otros creen que son necesarios, que aunque exista un equipo, no será igual si ellos no están.

También existen otros factores que generan esa angustia como la competitividad. Existe la predisposición a pensar que se valora más al trabajador que deja todo por su puesto. En cambio, aquel que cumple un horario está más en riesgo de quedarse sin empleo.

La incapacidad que puede tener una persona por cierto temor infundido de decir no a alguna solicitud. Aceptar múltiples responsabilidades, la desorganización y la falta de afectos personales ayuda a que se genere una adicción laboral.

Por otra parte, aspectos loables como sacar adelante a los hijos, cumplir los sueños y alcanzar la independencia influyen también. Muchos trabajan por lograr todo esto en la vida, por eso realizan sacrificios para darle prioridad a su trabajo. El punto es la obsesión que no da cabida para el más mínimo descanso.

¿Cómo reconocemos la adicción laboral?

Al identificar estas características podréis evaluar si alguno de vosotros sufre de adicción laboral. Los rasgos más comunes que presentan este tipo de personas son:

  • Aman el poder y el dinero.
  • Para alcanzar los resultados esperados, el trabajo tiene que estar hecho según su propio concepto de perfección.
  • Suelen utilizar el trabajo para olvidar los problemas.
  • Constantemente demandan que su labor sea reconocida.
  • No toman vacaciones.
  • En los momentos de descanso trabajan más.
  • Se irritan cuando no trabajan los fines de semana.
  • Cuando finaliza la jornada de trabajo son los últimos que salen de la empresa.
  • Sufren de estrés laboral, no logran relajarse fácilmente, cuentan con alto nivel de ansiedad y trabajan con tensión.

Estos son algunos de los síntomas que vosotros podéis presentar sin daros cuenta. Estas características son tan comunes y cotidianas para el adicto, que no nota su situación. Hay que evaluar si alguno de vosotros o conocidos sufren de este vicio para mejorar vuestra calidad de vida.

Tipos de adicción laboral

Según Thomas Naughton (1987) en base a la obsesión, compulsión y dedicación excesiva hay cuatro tipos de adictos:

  • Fuertemente comprometido:

Asume los desafíos para lograr los objetivos laborales, dedican muchas horas de trabajo y poca atención a las demás cosas.

  • Compulsivo adicto al trabajo:

Son personas impacientes, presentan dificultades para relacionarse con sus compañeros de trabajo y evitan realizar actividades familiares.

En estos dos casos podemos observar obsesión y falta de tiempo para realizar otras actividades fuera de lo laboral. Por el contrario de estos adictos, tenemos a las personas que encuentran su sentido de vida fuera del trabajo. Nos referimos a los siguientes tipos:

  • Compulsivo no adicto al trabajo:

Cumple con su trabajo, pero no se responsabiliza en exceso. Prefiere comprometerse con otras actividades fuera de su cotidianidad laboral.

  • No adicto al trabajo:

Al terminar la jornada laboral se desentiende completamente de sus obligaciones profesionales. La motivación personal la encuentra fuera de su trabajo. Por lo tanto, sus objetivos en la vida pueden que no tenga nada que ver con su actividad de sustento.

Hay otras otros autores como Scott, Moore y Miceli (1997) que consideran que pueden existir otros tipos de adicciones laborales. Algunos de estos rasgos son:

  • Compulsivo-dependiente:

El individuo muestra mucha ansiedad, estrés laboral y problemas físicos. Se compromete con el trabajo por obligación, pero no siente satisfacción.

  • Perfeccionista obsesivo-compulsivo:

Se obsesiona por alcanzar el éxito, aunque para lograrlo tiene que ser de forma perfecta.

  • Orientación al logro:

Toda su actividad está destinada a los logros de la empresa y a sus objetivos personales. No importa si los resultados positivos que se alcanzaron no fueron de forma perfecta. Los errores que se cometen durante la ejecución de las tareas para cumplir un objetivo, no importan, lo relevante es alcanzar los resultados deseados.

  • Pseudoadictos:

Son aquellas personas que tienen un alto nivel de trabajo, desean escalar puestos y tener una buena vida económica. Sin embargo, este tipo de personas pueden comenzar a sufrir de adicción laboral sin que ellas mismas lo noten.

Luego de leer los diferentes tipos de adicciones laborales hay que conocer cuáles son sus consecuencias. Como toda adicción puede afectar nuestra salud enormemente.

Consecuencias de la adicción laboral

Uno de los principales daños de este tipo de adicción es que destruye la familia hasta el punto del divorcio. Genera problemas de salud como: hipertensión, enfermedades gástricas, ansiedad, entre otras. Se puede llegar al nivel de ingerir algún tipo de sustancias para disminuir la fatiga y aumentar el rendimiento laboral.

Dentro de los tipos de coaching existe el SOBER COACH que puede ayudarte con los problemas de adicción. Es decir, si algún momento necesitas ayuda para retomar el rumbo de tu vida, especialmente con la adicción laboral, no dudes de tocar la puerta de un equipo profesional como El Trampolín, para que comiences a trabajar por gusto, organizar mejor tu tiempo y a quitar toda dependencia.

Conozca sobre la Depresión y cómo evitarla

Depresión

Conoce más sobre la Depresión y aprende a evitarla

Aunque no parezca un tema tan grave o tan urgente a tratar, no confiarse ante la aparición de la depresión y tratarla al instante sería lo más idóneo, ya que este terrible mal puede afectar tanto a niños, como jóvenes, adultos y adultos mayores, y puede traer consecuencias a corto, mediano y hasta a largo plazo si no se trata correctamente.

La Depresión

Existen distintos tipos de depresión que pueden afectar a las personas; una de las más comunes es la llamada “depresión clínica” que afecta física y mentalmente a las personas, transformando su manera de actuar, de pensar y de sentir. Este estado mental puede considerarse además como una enfermedad que afecta relaciones tanto laborales como personales (familia, amigos, amor, etc.) y puede ser la causa de traumas psicológicos que causarían la pérdida de apetito, sueño y otras actividades comunes necesarias en el ser humano.

A pesar de ello, el lado positivo es que la depresión no es una enfermedad que no pueda tratarse. Con el diagnostico correcto y utilizando los métodos adecuados pueden suprimirse por completo sus consecuencias.

Causas de la Depresión

En algunos casos, la depresión puede ser originada por la existencia de niveles muy altos de cortisol, dopamina, serotonina y noradrenalina en las personas, lo que causaría, por ejemplo, un ambiente tenso que podría afectar a todos los integrantes de un núcleo familiar.

Otras causas comunes:

Otro tipo de causas son los impactos emocionales muy fuertes, que no suelen tratarse correctamente y en lugar de solucionarse, se instalan en la mente de las personas. Este tipo de depresión no tiene consecuencias inmediatas, pero, de igual forma, varios impactos emocionales seguidos sin tratamiento suelen causar, a mediano o largo plazo, cambios y desequilibrios en los neurotransmisores del cerebro que probablemente causen:

  • Disminución del interés en distintos tipos de actividades del día a día.
  • Variaciones en el peso de las personas debido a la falta o aumento de las horas de sueño y también al cambio en la alimentación (pudiendo causar incluso anorexia, bulimia u obesidad).
  • Estado de decaimiento constante, incluso irritabilidad y empatía para con las personas dentro del entorno del individuo con estado de depresión.
  • Anemia, causada por insomnios, disminución en el peso, etc.
  • Pérdida de la capacidad de concentración.
  • Pensamientos suicidas recurrentes, a tal punto de idear planes sobre cómo el individuo con depresión podría ocasionar su propia muerte.

Consecuencias de la Depresión

La depresión tiene como consecuencia un estado constante de desánimo que afecta a las personas tanto mental como físicamente. Aunque no lo parezca, los riesgos que corre una persona con estado depresivo pueden ser severos si no se tratan a tiempo.

  • Desilusión, desesperanza, desánimo. La fortaleza que caracteriza al ser humano no existe en personas con depresión. Dicha enfermedad les hace perder la habilidad para sobreponerse ante las dificultades. Hasta podría convertirse en una carga para sus allegados.
  • Pérdida de la autoestima. Las personas con estado depresivo dejan de ver en sí mismas sus virtudes. Tienen mayor dificultad para plantearse nuevas metas y sienten con frecuencia que en su vida abunda la soledad y los problemas. Les cuesta ver las soluciones y suelen tener mayor dificultad para recuperarse de las enfermedades.
  • Consecuencias físicas. Los más comunes son la pérdida del apetito, los dolores de cabeza, cansancio frecuente y debilitamiento del sistema inmunitario.

Tres resultados positivos que podemos obtener de superar la depresión:

  • Estado de liberación. La sensación de liberación que siente una persona al soltar eso que tanto le causaba problemas puede ser increíble. Al abrir las puertas hacia nuevas oportunidades sin sentir la carga que conllevaba tal estado emocional.
  • Fortalecimiento de la mente. Las personas que han logrado superar un estado emocional depresivo suelen volverse psicológicamente más fuertes que otras. Incluso pueden convertirse en potenciadores de otras personas y/o personas resilientes
  • Equilibrio emocional. Cuando la autoestima regresa a sus niveles normales, el autocontrol que logran conseguir las personas puede servir para afrontar posibles irregularidades que surjan en el futuro. Sin embargo, con mayor equilibrio y astucia. Una persona que goza de autocontrol emocional aprende a sobrellevar las dificultades. A disfrutar de los pequeños momentos, por más efímeros que estos puedan ser.
Depresión

Conoce la Depresión

Consejos para evitar la Depresión

Una persona positiva es una persona feliz, carente de malos pensamientos y, por lo tanto, carente de depresión.

  • Rodéate de gente positiva. Si sientes que hay algo malo en tus pensamientos de hoy, toma un descanso. Sal a rodearte de gente con la que puedas pasarlo bien. Esto te permitirá refrescar tus pensamientos y te darás cuenta de que a pesar de ellos siempre existen momentos para disfrutar.
  • Sé agradecido. Claramente existen muchas cosas positivas que actualmente pueden estar ocurriéndote; analiza cuales son dichas cosas y apóyate en ellas para salir adelante y resolver las cosas negativas. Si te sientes deprimido empieza ya tu lista de agradecimiento!
  • Sal de la rutina y conoce nuevos escenarios. El peor enemigo del hombre es la rutina. Distrae tu mente y tu cuerpo con nuevas sensaciones y nuevos pensamientos que te alejen de los problemas, esto te incentivará para tomar un respiro y continuar.
  • Amplia tu mente, incrementa tus expectativas y toma las riendas de tu felicidad. Solo tú puedes saber lo que es mejor para ti y lo que podrá hacerte feliz. Hazlo “porque quieres, porque puedes y porque te lo mereces”.

En ocasiones, si la depresión es severa, conviene visitar al psiquiatra. Si se trata de una problemática manejable puede superarse con psicoterapia, las más de las veces irán combinadas.

 

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La Resiliencia, una forma de levantarse y seguir adelante

Coaching

La Resiliencia, una forma de levantarse y seguir adelante

La resiliencia permite a las personas desarrollar la capacidad de reinventarse y de adaptarse a los distintos cambios del día a día, a sobreponerse ante las dificultades y a lograr el éxito a pesar de los inconvenientes.

El camino a la felicidad puede ser arduo y truncado. Pero puede ser alcanzada llevando un estilo de vida que nos brinde la posibilidad de convertir las dificultades en oportunidades. Además, en cada estilo de vida y en cada persona podrán presentarse trabas o inconvenientes en donde se pondrán a prueba las habilidades y las fortalezas de cada uno. Es aquí donde entra en juego La Resiliencia

 

Lo que es la Resiliencia

Esta palabra es considerada una de las más hermosas debido a su significado tan profundo; deriva del latín “resilio”, que se refiere a “saltar hacia atrás, rebotar”. La resiliencia es la capacidad que adopta cada individuo de adaptarse a cualquier situación presente, habiendo superado anteriormente, y de manera astuta, momentos de dificultad; desde rupturas amorosas hasta alguna pérdida familiar o de cualquier tipo.

La resiliencia es, en realidad, un estado habitual del ser humano, debido a que cada persona enfrenta distintas situaciones con frecuencia y se sobrepone a cada una de ellas. Sin embargo, mantenerse constantemente en un estado resiliente implica enfrentar gran cantidad de obstáculos que probablemente afecten las emociones de las personas, pero indudablemente logrando la posibilidad de aprender del pasado y de cada situación que pueda presentarse.

La Resiliencia

Las personas resilientes salen fortalecidas de las situaciones difíciles.

 

Características de una persona resiliente

Las personas resilientes no solo saben superar momentos de dificultad, además de ello, comienzan a actuar y hacer nuevos planes y llevar a cabo nuevas ideas a partir de cada aprendizaje. Una persona resiliente puede pensar y hacer cosas de manera positiva manteniendo y aceptando la realidad tal cual se presenta, creen fielmente en sus capacidades y logran identificar los problemas y mejorar a partir de ellos. Para ellos los problemas son un motor.

Este no es un estado de “sanación” al cual sea fácil llegar. Quien goza de un estado de resiliencia podrá establecer relaciones productivas, relaciones sanas con familiares, amistades y otras personas. También podrá aceptar los cambios como hechos necesarios que contribuirán con su crecimiento personal. Conservando siempre los pensamientos en perspectiva para lograr cuidar de sí mismo sin permitir que tales esperanzas se conviertan en quimeras.

¿Puede ser este un método para gozar de salud mental?

Efectivamente, la resiliencia ha sido implementada en la psicología como un método para alcanzar la salud mental. Este nuevo concepto de resiliencia se basa en un concepto de la física en donde un material consigue regresar a su estado original luego de haber sido deformado por algún tipo de fuerza.

Esto fue utilizado para descubrir la habilidad que logran desarrollar las personas para superar sucesos trágicos e imprevistos. La resiliencia permite tener actitud positiva en las distintas oportunidades y en cualquier entornos. Modifica la perspectiva de cada persona al fortalecer sus debilidades.

Como en cada ámbito de la vida hay varios tipos de problemas, existen también distintas formas de resiliencia, estas son:

  • Resiliencia individual: esta se refiere a la capacidad de adaptación las personas, pero cada una por sí misma. Este tipo de resiliencia, en un sentido laboral, por ejemplo, se convierte en un método efectivo. Si dentro de una empresa existe un engranaje que no esté funcionando, toda la maquinaria fallará. Si, por el contrario, todas las piezas funcionan correctamente, la empresa funcionará a la perfección. Este mismo ejemplo puede explicarse en un sentido personal.
  • Resiliencia grupal: en este caso la resiliencia se convierte en un proceso de adaptación de manera colectiva. Aquí un líder le brinda a los demás las herramientas necesarias que les ayudarán a reaccionar ante cualquier problema o dificultad.
  • Resiliencia ambiental: la naturaleza también desarrolla la capacidad de recuperar el equilibrio. Sucede después de haber pasado por algún tipo de perturbación (lluvias, sequía, fuego, movimiento de tierra, etc). A este tipo de adaptación se le llama resiliencia ambiental.
  • Otros tipos de resiliencia pueden encontrarse en un ámbito psicológico, jurídico, sociológico, organizacional, tecnológico, etc.

El control emocional, el optimismo, la simpatía, entre otras características, son solo algunas de las posibilidades que brinda mantenerse en un estado de resiliencia que, claramente, significan gozar de salud mental.

Algunos hábitos que pueden ayudarte a superar los problemas

Muchas personas suelen caer en “huecos” emocionales tras sufrir una pérdida. Los fracasos o las ruptura emocionales son oportunidades para la resiliencia. Pero son contadas aquellas personas que logran superar tales problemas de manera optima y rápida. Algunos suelen tardar más que otros. En ciertas ocasiones, se requerirá de ayuda profesional (como la terapia gestalt ) para lograr superar dichos problemas y comenzar nuevamente con nuevos objetivos de vida. Sin embargo, siempre es posible prevalecer ante las adversidades. Recuperar ese positivismo es necesario para plantearse nuevas metas, cumplirlas y sobresalir ante ellas.

  • Asumir las dificultades y aprender de ellas de manera optimista y positiva. Ninguna crisis emocional es insuperable.
  • Confiar en tus capacidades de superación y en tu potencial. Cada persona tiene la capacidad de ser la mejor versión de sí misma.
  • Ser objetivo y pensar con claridad. Las oportunidades de éxito están en todas partes, solo hay que saber observarlas y desarrollarlas.
  • Mantener relaciones con personas positivas que te impulsen hacia el éxito. Las relaciones familiares sanas y las relaciones con personas que te ayuden a mantener la esperanza mantendrán un equilibrio entre la realidad y la posibilidad de cumplir nuevas metas.
  • Ser flexible a los cambios sin intentar controlar cada situación y mantener la vida con humor. Darle ese toque jocoso a las situaciones siempre es una buena manera de aligerar cargas, además de ayudar a serenar la mente.

Contáctanos si crees que podemos ayudarte a enfrentarte a las situaciones adversas.

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Autoestima ¿Cómo es que la formamos y cómo podemos mejorarla?

La resiliencia se puede trabajar

Autoestima ¿Cómo es que la formamos y cómo podemos mejorarla?

La autoestima no es otra cosa que el aprecio y la valoración que alguien siente hacia sí mismo, hacia sus capacidades y sus habilidades. Este aprecio está fundado en creencias y juicios de valoración que tienen verificación interna y externa.

Debemos señalar que la verificación principal nos conduce a la última de ellas. Porque la información que recibe todo ser humano en sus primeras etapas proviene de cuanto aprendemos y percibimos del exterior. No nacemos con una autoestima determinada. La aprendemos con base en las cosas que nos pasan, sobre todo en nuestro primeros años.

Por ejemplo, un niño de dos años ríe a carcajadas y a nadie parece importarle que el sonido de su risa pueda incomodar. Su cerebro entiende que reírse de ese modo está bien y que nada debería cambiar porque su comportamiento es motivo de alegría para otros. Se siente, de alguna forma, reconocido y validado.

Nuestra autoestima habla del mundo que vemos

Imaginemos ahora que el mismo niño tiene cuatro años y que, en plena reunión familiar, suelta una carcajada que recibe comentarios de desaprobación. Por ejemplo: “Para ya de reírte así que me molesta”.

El niño, quien siempre se ha reído del mismo modo, entiende que esa forma de manifestarse está mal. Surge entonces un choque de escenarios que afectan su identidad y se genera una situación que toma forma cuando el niño adquiere su “uso de razón”, hecho que sucede cercano a los siete años de edad.

Gracias a su raciocinio y a las críticas que recibe, puede llegar a interpretar que las cosas que hace están mal. Que él mismo está mal, que es tonto. Que nada de lo que hace gusta, que es inútil y otras ideas del mismo tipo.

Así pasa el tiempo y ese niño llega a la adolescencia. La etapa en la que termina de formar su identidad y en la que busca pertenecer y sentirse aceptado. La etapa en la que consolida su sistema de creencias. Después de haber recibido años de críticas, de prohibiciones que antes no tenía y de comentarios acerca de otras personas, incluso de su mismo rango de edad, asume que él no es suficiente, que no es digno de amor o que todo lo que hace está mal. Termina de consolidar su propia “realidad”. 

Autoestima

“Si tienes la capacidad de amar, ámate a ti mismo primero” Charles Bukowski

¿Qué nos hace pensar que las cosas que creemos o que nos dicen sobre nosotros son ciertas?

Una de las presuposiciones de la PNL (la más famosa) dice lo siguiente: “el mapa no es el territorio”. Esto tiene una traducción más sencilla y trivial: “cada quien tiene su propia realidad”. Los seres humanos basamos nuestros mundos y nuestros mapas en interpretaciones.

Dicho así, el camino para mejorar tu autoestima presenta alternativas que tal vez no habías visto. Regresemos al origen del tema para plantear otra parte del proceso por el cual tomamos una experiencia y la convertimos en un modelo incuestionable.

¿Por qué alguien que recibe una crítica acerca de su risa termina por creer que todo con respecto a él está mal?

La respuesta es sencilla: nos gusta (y a veces nos conviene) generalizar. Si un día tomamos un cable con la parte de cobre expuesta y sentimos la corriente eléctrica, asumimos que así va a ser siempre. Clasificamos aquella acción como una verdad absoluta. Por supuesto, en ese contexto la generalización es funcional. Porque nos protege, pero… ¿qué pasa cuando creemos que cometer un “error” hace que seamos tontos, inútiles o incapaces?

Es entonces cuando generamos conversaciones que nos maltratan, que dejan ver nuestra poca o ausente estima.

Mejora tu autoestima reconociéndote y reconociendo a los demás

Una vez que crecemos y podemos hacer un examen consciente de las cosas que escuchamos sobre nosotros, podemos hacernos preguntas claves para desmontar esas creencias que nos invalidan.

¿Quién dice que debo ser perfecto? Detrás de muchos problemas de autoestima hay unas autoexpectativas altas, por lo general cercanas a la perfección. Todos cometemos “errores”, es parte de nuestra naturaleza. Cuando nuestros estándares son excesivamente altos, nos es más difícil querernos a nosotros mismos porque viviremos insatisfechos y decepcionados la mayor parte del tiempo.

¿Quién es la persona que me hace las críticas? Antes que mencionemos algún lazo consanguíneo o relacional específico, debemos decir que es un “ser humano”, por lo cual estamos en presencia de otro ser imperfecto que se equivoca tanto como nosotros.

Sucede que nuestras figuras de autoridad terminan moldeando muchos de nuestros comportamientos con sus comentarios. No suele ser lo mismo que un padre le llame tonto a su hijo, a que lo haga un desconocido. Cuando entendemos que aquello que nos decía una figura de autoridad no tiene por qué ser cierto, damos un paso adelante. Nos hacemos responsables de nuestro ser.

Comenzamos, casi enseguida, a valorarnos y conseguimos que sí somos capaces. Nos abrimos a ver las cosas que hemos hecho bien en la vida. Para tener una autoestima fuerte es importante ejercitarla. Recordar las evidencias que tenemos de nuestros logros. De esos momentos en los que tenemos comprobación de que hemos actuado de forma.

 Si tú no fueras tú, ¿qué te dirías para tener una mejor autoestima?

Las personas con poca autoestima suelen tener diálogos internos maltratadores, conversaciones recriminatorias hacia sí mismo, ataques ante la más mínima equivocación. Vale la pena revisar qué es eso que nos decimos en nuestro accionar cotidiano. Tener amor propio no siempre resulta fácil, pero si vas a convivir contigo las 24 horas del día, los 365 días de la semana, ¿cuáles serían las cosas que te dirías para lograr una autoestima ideal?

A pesar de los temas de autoayuda, las sugerencias y el resto de literatura que encontramos a nuestro alcance no siempre es fácil descubrir dónde nos estamos traicionando y cuales son las conductas y pensamientos limitantes que nos impiden tener una autoestima equilibrada. A través de la terapia gestalt podemos restituirla hasta recuperarnos por completo e incluso convertirnos en personas resilientes que superan la adversidad y salen reforzados. Si quieres más información puedes contactarnos a través del correo el teléfono o las RRSS.

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