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CONDUCTAS QUE PUEDEN MATAR EL LIDERAZGO

¿Cómo líder eres capaz de matar el liderazgo?

En este artículo el tema central son aquellas conductas que asumes y que por lo tanto, son capaces de matar el liderazgo. Es decir, pierdes el rumbo de tu equipo y del trabajo, el mando te queda grande porque perdiste el control total de la situación.

Los líderes en la actualidad se enfocan en mejorar, desarrollarse y evitar aquello que pueda generar conflicto. Así, podrán mantener un nivel alto en todos los factores que promueven un buen liderazgo.

Ahora es el momento que pienses en cuáles de los siguientes errores cometes que te llevarán al fracaso. Todavía tienes tiempo de corregir.

Errores frecuentes en tu liderazgo

1.- No reconoces las fortalezas del equipo

Uno de los errores más frecuentes, tal vez por la falta de tiempo, es no tomarte aunque sea un minuto para aplaudir el talento y la fortaleza de la gente. Es normal que a cualquier persona le encante demostrar su talento y que el líder lo reconozca.

Cuando se vuelve un mal hábito no valorar a cada miembro de tu equipo y sacar su mayor potencial, el desánimo va creciendo. Un equipo descontento produce que los objetivos se pierdan en el tiempo y los resultados se han difíciles de alcanzar.

Matar el liderazgo

2.- Matar el liderazgo a través de la información

Si eres del tipo de líderes que para mantener el control y el poder hay que acumular información, además de restringirla siendo de interés para el equipo, cometes un gran error. Mientras más transparente seas mejor.

Un ejemplo claro, es cuando estableces desde el primer momento las normas de trabajo. Cada miembro del equipo de forma transparente debe conocer qué pasa si rompe esa norma.

Al ocultar información que tiene un valor importante para tu equipo, ya que puede afectarlo o beneficiarlo, se rompe la confianza. Cuando esta situación sucede en el clima laboral se vive un ambiente incómodo y todos comienzan a ocultar datos también.

El líder tiene que generar un ambiente de tranquilidad y confianza para que circule la información normalmente. De la misma manera, este liderazgo debe participar para que sea como un filtro y llegue los datos correctos, con la finalidad de obtener los resultados esperados.

3.- Gestiones para matar el liderazgo

Como líder puedes realizar varias actividades para tratar de mantener un ambiente armónico de forma incorrecta. Un ejemplo más concreto es:

Al realizar el proceso de selección del personal, desde ese primer momento no formulas las preguntas correctas para saber si se adaptará o no a la cultura empresarial. Por esta razón, el actual ingreso le cuesta adaptarse por desconocimiento y porque el líder no trabajó en su proceso de incorporación.

Es difícil que un nuevo integrante se adapte a una cultura de trabajo totalmente distinta a él, especialmente, cuando no está acostumbrado a lidiar con las normativas u otras circunstancias.

4.- Poca inteligencia emocional

Un líder que es incapaz de controlar sus emociones no podrá gerenciar a su equipo. La falta de autoconocimiento de quién eres como persona colabora a matar el liderazgo. Al dirigir conoces cuáles son tus puntos fuertes y débiles. Además, sabes qué actividades ejerces de forma excelente y en cuáles necesitas ayuda.

Un verdadero líder se conoce a sí mismo y por lo tanto, a los demás también. Igualmente, tiene que ser empático, un buen comunicador, respetuoso y extender los canales correctos para ganar la confianza. Todo esto forma parte de las características precisas de una persona que posee inteligencia emocional.

Si eres el tipo de persona que quiere tener la razón en todo y no dejas que otros participen con sus opiniones, cometes un grave error. En poco tiempo el equipo se desmotivará y la confianza estará por el suelo. Obviamente, cada integrante se desprende de la filosofía organizacional y dejan de compartir esos valores laborales.

5.- El tiempo que le ofreces al equipo

Así como planificas reuniones con todo el equipo, debes hacerlo con cada uno. Entonces, también toma en cuenta que necesitas tiempo para escuchar a todos sus miembros.

6.- Controlar los nervios

Otra manera de matar el liderazgo es no dominar los nervios especialmente en los momentos de tensión. Cuando se presenta las dificultades y te llenas de temor, lamentablemente pierdes la autoridad para dirigir.

7.- Rodearse exclusivamente de aduladores

Si te gusta nada más codearte de aduladores, te dedicas a escucharlos y evitas las críticas, cometes otro grave error. Este factor te llevará al fracaso como líder y a no lograr los resultados esperados.

La idea es que aceptes cuando te equivoques y tengas la capacidad de corregir lo más pronto posible.

8.- La insatisfacción personal

Cuando estás insatisfecho esto te puede llevar a la frustración. A veces pasa que el líder es insaciable, quiere ir más allá de las metas establecidas. Entonces, en el caso de que alcanzó el objetivo común, pero no traspasó aquella meta, tiende a no festejar ese logro.

Esta situación anterior genera en el equipo frustración también y por ende, un bajo nivel en sus actividades. El equipo necesita apoyo, reconocimiento y que lo animen al logro de los objetivos.

9.- No asumir las culpas

En el momento que no decides asumir tus equivocaciones y culpas a otros, sueles matar el liderazgo poco a poco. Tu equipo no te respetará y te dará la espalda en el momento que lo necesites.

Estos son algunos ejemplos claros de características que logran matar el liderazgo de una empresa. Por esta razón, si deseas mejorar como líder toma estos consejos y acude a las sesiones de coaching de El Trampolín para que superes tus propias expectativas empresariales.

TOMAR DECISIONES ASERTIVAS EN LO PROFESIONAL

Tomar decisiones asertivas de forma profesional

Tomar decisiones asertivas ayuda a lograr objetivos

En el ambiente profesional tomar decisiones asertivas transforma hasta los resultados que están más por el suelo. Hay que partir del compromiso que tengas contigo para alcanzar una meta. De esta forma, la elección será más responsable.

Desde el primer instante que decides, es más fácil dar el primer paso para la acción. Sin embargo, el camino de la elección a veces es difícil por eso es importante que te preguntes: ¿qué deseo yo realmente?

Las condiciones de tu entorno no deben controlar tu destino. Enfócate en el resultado que esperas y deja los temores atrás. Aunque los factores externos no sean favorables tú puedes tomar decisiones asertivas.

Tomar decisiones asertivas de forma profesional

Los hemisferios cerebrales canalizan la elección

El hemisferio izquierdo es analítico y el hemisferio derecho se caracteriza por ser creativo e intuitivo. Ambos son necesarios para tomar decisiones afectivas, ya que requieres de la razón para comprender si es conveniente para ti, pero también de la creatividad para resolver.

Según lo anterior tienes que sentarte y definir qué realmente quieres y para qué, cuáles son su ventajas y desventajas. De igual manera, necesitas determinar qué recursos requieres para alcanzar tu objetivo.

Por otro lado, hay que visualizar cuáles son los sentimientos que vas a experimentar al lograr ese objetivo. Además, de los beneficios que obtendrás y el estatus que aspiras llegar. Al pasar la decisión por los dos hemisferios tomas en cuenta la estrategia que tienes que agregar o modificar.

Tomar decisiones asertivas en el momento preciso

Hay que saber esperar y no adelantarse a los hechos. Para dilucidar cualquier situación ten presente lo siguiente:

1.- Definir los objetivos

Es normal que en tu vida profesional atiendas muchos asuntos a la vez. Sin embargo, ninguna otra actividad debe afectar el resultado que quieres alcanzar. Mantén los objetivos claros, para que no te salgas del rumbo.

Investiga sobre los objetivos que quieres lograr

Antes de decidir sobre cualquier circunstancia o sobre lo que quieres, conoce más sobre el área a desempeñarte. Emplea diferentes métodos, ya sea encuestas o hasta incluso las métricas de las redes sociales.

Lo anterior permite eliminar la incertidumbre y, distribuir el tiempo y los recursos de una mejor forma.  Por eso, podrás tomar decisiones asertivas con un mayor criterio de la situación para que sea favorable.

2.- Evalúa las consecuencias

Al tomar decisiones asertivas lógicamente como toda causa y efecto, existen unas consecuencias. Para ello, realiza una matriz que indique los efectos y el impacto de tu elección. Si tienes varias alternativas para llegar a un fin, analiza cuál de ellas te ahorra tiempo, recursos o simplemente es la mejor forma de alcanzar la meta.

3.- Replantear decisiones

En el transcurso de la vida profesional, algunas veces aquellas decisiones que en algún momento eran asertivas, terminan por convertirse en todo lo contrario. Así que conviene analizar nuevamente las decisiones tomadas y cambiar las estrategias si es necesario.

4.- Arriésgate

Si realmente quieres alcanzar una meta a nivel profesional tienes que asumir riesgos y sacrificar algunas veces tu vida personal. Al tomar decisiones asertivas para crecer en lo laboral, tienes que elegir entre la diversión o el trabajo.

Para que puedas alcanzar lo que quieres, te toca dejar de un lado tu vida personal y colocar más empreño en lo profesional.

5.- Consulta otras opiniones

Cuando solamente tu criterio es aquel que importa, cometes un tremendo error, ya que limitas tu punto de vista. Si realmente quieres que tu trabajo cause el impacto esperado, aprende a escuchar otras opiniones muy diferentes a la tuya.

Pensar que eres el único experto sobre un tema te deja en desventajas sobre otros que trabajan para mejorar. Escuchar otras opiniones te ayudará a resolver aquellas debilidades que ni cuenta te das.

6.- No le tengas miedo a equivocarte

En algunas ocasiones asumir riesgos representa una ganancia. Sin embargo, esto te puedo jugar en contra cuando la decisión es tomada de forma apresurada.

Analiza las consecuencias de tus elecciones y toma la batuta de tu vida profesional.

7.- Cuenta con un plan B

Tomar decisiones asertivas parte de contar con un plan B para que tengas más oportunidad por si algo sale mal con el plan principal. Piensa que toda circunstancia puede cambiar y necesitas contar con otros recursos.

En el caso de que el plan A no funcione, tienes la oportunidad de elegir otra vía que te lleve al triunfo que esperas.

8.- Mejora tu propia comunicación

Fortalece la comunicación contigo mismo. Trate de estar en paz contigo y acéptate como eres. Si fallas en esa comunicación interior ya desde el inicio para elegir tus objetivos estarás en conflicto. Lo ideal es que tanto la mente como el corazón estén sincronizados con lo que deseas.

De nada te vale dejarte llevar por tendencias o por la lógica, cuando tu corazón y emociones se apasionan por otra cosa.

9.- No dejes que otro tome decisiones

Cuando eres el líder de un equipo, tienes que asumir las riendas y algunas veces mostrar tu dominio. De la misma manera pasa con tu vida profesional, no dejes que otro tome el mando por ti.

La mejor forma es que seas tu propio juez al evaluar tu gestión. Evita frustrarte por las opiniones de los demás, tienes que salir adelante.

En El Trampolín evaluamos contigo el tomar decisiones asertivas que repercutan de forma positiva en los resultados. A través de nuestras sesiones de coaching podrás dilucidar mejor tus alternativas.