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¿Podemos aprender a identificar nuestros miedos?

Las cosas que más tememos ya nos han ocurrido en la vida (Robin Williams)

No podemos identificar el miedo si no sabemos lo que es:

Los miedos forman parte de las personas, algunos no los afrontan, solo aprenden a convivir con ellos. Pero para poder afrontar tus miedos, primero debes aprender a identificar tus miedos. Por eso hoy te vamos a dar un par de tips e información para identificar tus miedos más grandes.

¿Qué es el miedo?

El miedo es la sensación generada por el peligro, ya sea real o imaginario. Psicológicamente el miedo está asociado con la ansiedad y para referirse al miedo extremo, se utiliza la palabra terror. Todos lo padecen alguna vez, incluyendo a los animales.

El miedo provoca angustia, ansiedad, multitud emociones y un estado afectivo diverso dentro de la persona que lo padece. Cuando el miedo se vuelve muy extremo puede convertirse en una fobia.

Las diversas corrientes psicológicas han buscado los métodos suficientes para identificar y superar los miedos. Hasta ahora han encontrado resultados, pero para superarlos primero debes aprender a identificarlos. Eso es lo que te vamos a enseñar a continuación, a cómo identificarlos para luego afrontarlos.

Identificar miedos

Podemos superar el miedo si aprendemos a identificarlo

Identificar miedos

Es fácil pensar a qué le tememos, pero es mucho más difícil identificar cuáles son nuestros miedos más grandes. Hay una pequeña diferencia entre ambas, es fácil aprender a distinguir la diferencia. A continuación te vamos a dar 3 tips para identificar tus miedos más grandes:

  • Analiza tus temores

Para poder identificar tus miedos más grandes, primero debes comenzar analizando cada uno de tus temores. Puedo ser un temor a las animales, a los payasos e incluso a los climas. Una vez puedas analizar e identificar cada una de las cosas que te aterra, será mucho más fácil.

Los miedos más pequeños también tienen relación con los miedos más grandes, como las fobias. Siempre que tengas en cuenta qué realmente te da miedo, puedes relacionarlo para enfrentarlo poco a poco. Es una medida pequeña para ir enfrentado miedos pequeños, pero que también son relevantes, un primer paso.

Debes aprender a analizarlo todo, sentarte un momento y pensar ¿Qué realmente me aterra? Sea lo que sea. Analizar todos los temores, por más pequeños que sean, significa que damos un primer paso de buena voluntad para superarlo. También tenemos que ser sinceros con nosotros mismos para poder analizarlos en profundidad.

  • Piensa en lo que te impide hacer

Los miedos tienen la gran característica de no permitirnos hacer ciertas actividades. Por ejemplo, alguien con miedo a las alturas nunca podría disfrutar lanzarse de un paracaídas. Cuando tienes un miedo grande, primero analízalo y piensa que no deja hacerte por tenerle miedo.

Muchos de los miedos se encuentran enlazados a malas experiencias, también debemos a aprender a superar estos recuerdos traumáticos para empezar a hacer lo que el miedo nos impide hacer. Parece algo difícil, pero primero debes analizar qué no te deja hacer para empezar tener ganas de hacerlo.

Si, aunque no lo creas, solo lo podremos afrontar cuando empezamos a hacer lo que nos impedía. Todos los miedos nos impiden hacer algo, aunque sea el miedo a hablar en público. Debes ser consciente del primer paso y empezar a pensar en ¿qué no te permite hacer este miedo?

  • Intenta afrontarlo

Hay una diferencia grande entre un temor y un miedo, el temor puede ser un susto por algo pequeño. En cambio, el miedo es algo más que eso, ya que te impide hacer actividades, relacionarte con algunas personas e incluso continuar con tu vida profesional y personal.

Puedes hacer la prueba, intenta afrontar algo que te da temor y si lo puedes hacer a la primera, no es un miedo grave del que tengamos que preocuparnos, aun así debemos prestarle atención ya que este mismo temor, puede tener alguna relación com los miedos más grandes que tienes en tu vida.

Si no lo puedes superar, aunque lo intentas y lo intentas, significa que es un miedo grave. Si te da pavor enfrentarte a este miedo, significa que necesitas ayuda para poder superarlo.

Aunque comenzar a afrontarlos no es fácil, identificar tus miedos es el primer paso para empezar a superarlos.

Si ya tienes muy claro cuál es tu mayor miedo, puedes estudiar el terreno para afrontarlo. Se debe tener algo de paciencia. No todo el mundo puede afrontar sus miedos, una vez los haya identificado, sin ayuda. No todos tenemos las mismas cualidades y formas de afrontar los miedos.

La identificación es un buen comienzo, incluso es la mitad del trabajo para superar el miedo. Si sigues estas sugerencias vas a tener muy claro cuáles son tus miedos más grandes y vas a poder comenzar un proceso para superarlos. Si a través de este proceso tomas conciencia de que “SOLO NO PUEDES”, no te preocupes porque nosotros podemos ayudarte a tener éxito en esta tarea ya sea con la ayuda de un psicólogo o terapeuta a través de un proceso terapéutico o mediante unas sesiones de coaching individual

 

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5 claves para perder el miedo escénico

5 claves para perder el miedo escénico

El miedo escénico es parte del proceso y desarrollo de una persona. Algunos lo dominan de una forma rápida a otros ni siquiera les afecta pero a la mayoría de los mortales nos supone un proceso llegar identificar y superar el miedo escénico. En cualquier caso sabemos que es uno de los problemas más frecuentes cada vez que nos encontramos en un escenario o ante el compromiso de hablar ante una audiencia.

Que es el miedo escénico?

El miedo escénico o pánico escénico es uno de los padecimientos mas frecuentes. Se conoce como un estado que reduce la efectividad con la que nos comunicamos, bloqueando las actividades expresivas. Es considerado incluso como una enfermedad que tiene tratamiento y por supuesto hay formas de evitarlo o superarlo.

Muchos asocian el miedo escénico a una fobia social, ya que no son capaces de presentarse y hablar en público. También es un trastorno de ansiedad y podría ser un indicador de baja autoestima, ya que algunos de los que lo padecen no son capaces de valorar positivamente lo están haciendo en ese momento.

El miedo escénico tiene mucho que ver con el nivel de seguridad y confianza de la persona. Por lo que se imaginan sobre lo que dirán otras personas e incluso por lo que piensan ellos mismos. Pero todo tiene solución, sigue de cerca nuestros puntos claves y aprenderás a dominar el miedo escénico o contrata ya una sesión individual de oratoria y estaremos encantados de ayudarte a superarlo.

5 claves para dominar el miedo escénico

Identificar el miedo escénico

Puntos clave

Perder el miedo escénico no es tan fácil, pero no significa que sea imposible. Ya lo dijimos, es una condición que se puede superar, siempre y cuando se tenga voluntad para ello y se pongan los medios y el trabajo. A continuación te vamos a presentar 5 puntos clave para perder el miedo escénico:

  • Relaja el cuerpo

Antes de cada presentación, debes tener algún método de relajación. Puede ser yoga o puede ser tomar jugos cítricos (disminuye la presión arterial), pero que sea algo que te funcione. Tanto el cuerpo como la mente se relajarán y tendrás más frescura ante el público.

No sirve de nada preocuparse todo el día porque te vas a parar en público, esto genera nervios. Cuanto más despejes tu mente y tu cuerpo y te sientas en paz, todo saldrá bien. No todos los métodos funcionan con todas las personas, debes encontrar la forma de relajarte que mejor te funcione a ti.

  • Conoce y domina el tema

Uno de los errores más frecuentes al exponernos en público, es no saber que decimos realmente. Ocurre mucho en las personas que se sienten seguros de ellos mismos, pero no conocen el tema. Si dominas el tema, te expresas con más confianza.

Si se trata de un tema nuevo y abstracto para ti, investiga lo que sea necesario. Cuando te pones frente a un público que si conoce del tema si crees que tú no, vas a sentir tanto pánico que te va a temblar la voz, asegúrate de lo que dices, trabaja… estudia.

  • Encontrar puntos focales

Cuando padeces de miedo escénico y te pones frente al público, probablemente mirar fijamente a ciertas personas sea la peor decisión que hayas tomado. Mirar fijamente a alguien te puede provocar desconfianza, nervios y según los gestos o reacciones… hasta pensar que lo haces mal.

La mejor forma de evitar esto es encontrar puntos focales, a donde mirar mientras estamos en un escenario. Tampoco debemos mirar siempre a la nada, ya que podría interpretarse como una falta de respeto a los que te ven. Pero siempre debes encontrar esos puntos donde ganas más confianza contigo mismo.

  • Grábate a ti mismo

También puedes decirle a alguien que te grabe, la idea es poder visualizar como lo hiciste. No va a ser ni la primera ni la ultima vez, debes aprender de los errores. Si lo hiciste mal, sabrás en que te equivocaste observándote a ti mismo.

Cuando te ves a ti mismo, puedes identificar como te mueves, como hablas e incluso que gestos haces. De esta manera, puedes ver tus particularidades para que te ayuden a perder el miedo escénico. Puedes repetirlo tantas veces como quieras, así irás mejorando  cada vez que lo intentes y fijando lo que hacer bien.

  • Pregunta después de hacerlo

Ya sea una conferencia, el público de una obra de teatro o un par de personas, pregunta siempre como lo hiciste. Tampoco le preguntes a todo el mundo 😉  debes saber de quién tomar sugerencias. Tienes que preguntarle a personas que sean capaces de dar una crítica constructiva para mejorarte a ti mismo.

También puedes preguntarles a otras personas “¿Cómo lo hacen?” y aprender de ellos. Incluso es recomendable invitar a personas que son capaces de ayudarte a mejorarte a ti mismo. Siempre y cuando tengan la capacidad, el conocimiento y la experiencia para dar una crítica efectiva para perder el miedo escénico. Si quieres avanzar no dejes de preguntar!

Recuerda que no todos somos iguales y probablemente alguna de estas claves no van a funcionar. Toma lo que te sirva y deshecha el resto. O también puedes aplicar las mismas claves pero utilizando otros métodos. Por ejemplo alguien puede decirte: “porqué no intentas relajarte con yoga?” Esto sería una buena sugerencia pero quizá ya lo hayas intentado y no te ves a ti mismo haciendo yoga… entonces en lugar de relajarte con yoga, puedes relajarte escuchando tu música favorita y estimulándote con algo alegre y positivo.

Prueba estas claves y si aún así crees que puedes necesitar ayuda profesional no dudes en contactarnos.

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