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ELEVETOR PITCH PARA EMPRENDEDORES: GRAN OPORTUNIDAD

Desarrolla tu negocio con un buen elevetor pitch

Los emprendedores como tú, en la mayor parte del tiempo presentan dificultad para expresar sus ideas y proyectos. Por no contar con un elevetor pitch para cualquier ocasión con la finalidad de presentar tu marca, pierdes grandes oportunidades.

Al estar claro que algunos inversionistas o posibles clientes cuentan con un tiempo mínimo podemos ser breves al presentarnos. Analiza si eres capaz de abordar a una persona en 30 segundos y explicar de forma precisa lo siguiente:

  • Quién eres
  • A qué te dedicas
  • Para qué y para quién realizas esa actividad
  • Proyecciones en corto, mediano y largo plazo

El elevetor pitch te ayuda a desarrollar esta breve estructura que se puede extender incluso hasta 3 a 5 minutos. Todo depende del mensaje que vas a dar y el interés de tu público. Este acercamiento te abre las puertas para que tengas un primer contacto, y posteriormente una reunión para explicar todo con más calma.

Elevetor pitch para emprendedores

Durante la preparación del elevetor pitch

Emplea palabras fáciles y que persuadan a las personas para que por voluntad propia compren algún servicio o producto. Esto te ayudará a resumir las ideas más importantes de tu negocio y poderlas expresar en cualquier oportunidad.

Al tener las ideas organizadas, aprovecharás mejor como emprendedor las ocasiones sorpresas para hablar de tus proyectos. Por ejemplo, si distribuyes bien tus pensamientos podrás en 60 segundos pronunciar entre 150 y 220 palabras. Aunque este discurso aparenta ser improvisado, debe ser comprensible y a su vez motivar a que otros difundan el contenido.

Este mensaje requiere de tiempo para su preparación, donde no deje espacios para dudas. Al cliente le tiene que quedar claro los beneficios y cómo solucionarás sus problemas. Además, de complacer sus necesidades y responder a sus inquietudes. Igualmente, pasa con los inversionistas el mensaje debe ser concreto y a la vez atraer su atención, de acuerdo a lo que desean escuchar.

Cuando abordas a alguien tienes que contagiarlo del mismo entusiasmo que posees por tu proyecto. Una idea es más comprable si el cliente o inversionista cree en ella y le inspira confianza. Emplea muy bien el tiempo para que el público se enamore de tu idea, con la finalidad de que decida participar en ella.

Contenido indispensable en el elevetor pitch

El tiempo es un aliado y a la vez puede tener un efecto contrario cuando no preparamos un buen contenido. Los aspectos más importantes que debe contener son:

1.-El modelo de negocio

Nuestros receptores tienen que quedar impactados desde el primer momento que le indicamos nuestra actividad de negocio. Al iniciar, hay que hacerlo con buen pie, por ejemplo con una pregunta corta y dicotómica que impulse el deseo de cambio. Un ejemplo para plantear una buena interrogante en el elevetor pitch sería la siguiente:

¿Te gustaría que el equipo humano de tu departamento de comunicaciones hablara perfectamente inglés en menos de un año?

Con ese tipo de preguntas identificas la necesidad y le ofreces a su vez una solución a una problemática. Seguramente la repuesta será sí. Entonces, aprovecharás su interés para darle de forma breve la información. En el caso de que la respuesta sea negativa, ya sabrás que no vale la pena abordar a esa persona.

En el instante que la pregunta es afirmativa tienes que hablar de qué vendes, a quién se lo vendes y cómo lo vendes. De la misma manera, mantén en tus pensamientos tres frases que resuman la tecnología, el valor y la misión de esta iniciativa.

2.-Habla del equipo

Los clientes y los inversionistas les gusta conocer la experiencia, la formación, el compromiso y el entusiasmo que tienen los miembros del equipo. Su decisión en cuanto a formar parte de esta idea puede depender del recurso humano como principal valor de la empresa.

3.-Presentación del mercado

Al conversar con un inversionista hay que dejar claro cuál es nuestro mercado y las ventajas competitivas que ofrecemos. Igualmente, tenemos que presentar datos sostenibles y proyecciones a futuros. Los inversionistas prefieren aquellos que conocen en profundidad el mercado y el sector donde se desenvuelven.

Beneficios de contar con el elevetor pitch para un emprendedor

  • Es tu primer acercamiento con tu público objetivo.
  • Llamas la atención de tu receptor incluso sin vender nada
  • Puedes transmitir tu emoción por el proyecto a los demás
  • Te permite prepararte mejor para una reunión más larga.
  • Logras conquistar clientes, inversionistas y aliados importantes para la expansión de tu emprendimiento.
  • Aprovechas cualquier circunstancia para abordar el tema de forma grata y sin incomodar a los demás.
  • Aprendes a valorar el tiempo de los demás.
  • Creas nuevas estrategias para vender sin mucho esfuerzo.

En El Trampolín te ayudamos a mejorar tu discurso y a potenciar tu marca personal a través del elevetor pitch. Además contamos con herramientas de coaching, inteligencia emocional y de oratoria para que puedas crecer como emprendedor. Si necesitas que te ayudemos a mejorar tu discurso no dudes en solicitarnos una sección de coaching individual. Para cualquier emprendedor su principal herramienta es el discurso o el mensaje que sea capaz de transmitir.

Algunos emprendedores pierden grandes oportunidades por no saber expresarse o simplemente por no ser capaces de vencer sus propios temores. Para este tipo de personas salir de su zona de confort le costó mucho. Sin embargo, hablar en público también representa otro reto cuando no estamos preparados y mucho menos contamos con un elevetor pitch.

En conclusión, al emprender un proyecto tenemos que estar seguros de lo que deseamos y lo que el público requiere. De este punto podemos partir para crear un mensaje breve que nos ayude a aprovechar cualquier momento para difundir nuestra idea de negocio.

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Visibilidad Notoriedad y Reputación

Visibilidad, notoriedad y reputación en la empresa

Visibilidad, Notoriedad y Reputación

Comunicación, estrategia y emisores inteligentes

Visibilidad, Notoriedad y Reputación. Estamos inmersos en un mundo interconectado, global, con sobreabundancia de información. Somos testigos o protagonistas de numerosas actividades relacionadas con la producción y transmisión de símbolos o contenidos. Marcamos una diferencia frente a las sociedades agrarias,  industriales o de servicios. Y el progreso no cesa. Por ejemplo, primero se habla de big data, y sus jotabites (MB elevado a 5). Ahora se evoluciona de cara a poner en valor el concepto del smart data: sacar evidencias y conclusiones de estos datos.

Como anécdota, situémonos hace ya bastantes años antes del boom de Internet. Entonces se calculó que se necesitarían varias vidas humanas, con sus noches incluidas, para leer todo lo que se escribía en el mundo en 24 horas. El fenómeno de Internet y la revolución digital han acelerado sin remedio este proceso. Hoy en día tiene unas proporciones inimaginables.

Multitud de canales para difundir información, y democratización del fenómeno del emisor, al menos en cuanto a posibilidad de comunicar mensajes, han transformado nuestro modo de vivir y de entender el mundo. Estos hechos, unidos a las últimas crisis económicas, y a la quiebra de los modelos de negocio tradicionales de la industria de la comunicación, nos han introducido en una nueva era de relaciones e interacción social. ¿Mejor, peor? Cuando menos, diferente.

 

Concentración multimedia (Visibilidad)

Las reacciones de las empresas inmersas en el panorama profesional de la comunicación no han dejado de producirse ante estos fenómenos. La consecuencia ha sido clara: unificación de los recursos, concentración multimedia. Los emisores suman sinergias en función de todo tipo de intereses, sobre todo el de la supervivencia. En el contexto de la industria se han reducido los espacios desde los que difundir mensajes.

Como avisaba ya hace casi dos décadas uno de los expertos más destacados en Comunicación de nuestro país, Eduardo García Matilla:

En Estados Unidos ya se hablaba en los noventa de conglomerados industriales-militares-mediáticos-financieros.

En España se puede excluir lo militar, pero sí se manifiesta en la unión de:

  • la industria (eléctricas y telecomunicaciones),
  • lo mediático (medios de comunicación)
  • y lo financiero (bancos y fondos de inversión).

La realidad ha venido para quedarse. ¿Quién iba a pensar, hace tiempo, que el Grupo Prisa y el canal de Comunicación de Telefónica pudieran llegar a necesitarse para continuar con sus respectivos devenires profesionales?

contenido en la empresa

La reacción de organizaciones y ciudadanos (Notoriedad)

Pues bien ¿cómo afecta esta realidad a todos aquellos que desean canalizar sus mensajes a la sociedad? Es decir, empresas, instituciones, ciudadanos… Como se ha apuntado, se viven realidades contradictorias. Por un lado, la concentración multimedia ha restado espacios en la “plaza pública”. Sin embargo por otro, la revolución digital ha democratizado el acceso a canales de comunicación que antes no existían. Ahora permiten una interlocución directa entre los emisores y los receptores, junto con un feed back completo. Esto se traduce ahora en la era de los mass media lo que antes resultaba imposible.

Todo se ha tornado mucho más complejo. En la década de los noventa, la televisión reinaba en el escenario de los medios de comunicación, y representaba el canal por excelencia para impactar a audiencias masivas. Hoy en día, hay que tener en cuenta que el target, el público objetivo, no solo no es un ente pasivo, sino que puede erigirse en emisor a la vez. Si se desea llegar con mensajes a los públicos que interesan, ya no se encuentran concentrados ante una pequeña pantalla. Lo que hay que hacer es desarrollar estrategias inteligentes para identificar los “nichos”, seleccionar los canales, definir los mensajes, segmentar los acciones…

Un nuevo contexto que exige redefiniciones y nuevos modelos de actuación que están poniendo a prueba. También a los profesionales del marketing, la comunicación, la información… Y como cabía esperar, cada uno encuentra su camino en función de aquella especialización que mejor domina.

 

Visibilidad, notoriedad y reputación

En este marco coyuntural, las empresas e instituciones, organizaciones y ciudadanos, mantienen su necesidad vital. Todas las marcas, sean corporativas o personales, pretenden fomentar su visibilidad, notoriedad y reputación en su ámbito de actividad. Porque existe una realidad indiscutible:

El valor intangible de la proyección de la imagen corporativa, institucional o personal, bien optimizado, se traduce en el incremento de los parámetros de negocio.

Pero el panorama descrito con anterioridad obliga a ejercer la creatividad e inteligencia para operar con efectividad entre tanto “ruido” comunicacional. Las fórmulas tradicionales de promoción, además de costosas, están en crisis. El boom de las redes sociales ha consolidado un sueño deseado desde hace tiempo: la interactividad, y la capacidad de usuarios, consumidores y ciudadanos, de protagonizas las relaciones de comunicación. Con todo, es un marco de acción complementario, que ha de sumarse a muchos otros como se empieza a evidenciar. De esta manera se conocen mejor los riesgos que conllevan muchas veces para la reputación de la marcas.

Las empresas e instituciones, los ciudadanos, las marcas en definitiva, desean adaptarse a estas nuevas reglas del juego. Los objetivos son los mismos de siempre: reconocimiento público, y desarrollo de su crecimiento y de sus resultados de actividad. En consecuencia rentabilidad, económica y de imagen.

La “destrucción” de las certidumbres del pasado obliga a poner en valor el talento de los emisores de cara al futuro. Y si pensamos en actividades promocionales o de comunicación, bien es cierto que la publicidad tradicional sobrevive. El marketing se hace digital, las relaciones públicas innovan y se refuerzan. Los medios de comunicación convencionales, a su manera, se mantienen, y con ellos las estrategias de publicidad… Pero nadie sabe qué va a hacerse presente en el futuro.

 

El valor de ser fuente de información (Reputación)

No obstante, sí cabe remarcar un argumento que, producto de la propia necesidad del ser humano, podrá acompañarle en su destino:

La exigencia de difundir y recibir información, información de valor para la supervivencia o el desarrollo como especie.

No parece equivocado, por tanto, pensar que todas aquellas organizaciones o individuos que refuercen sus competencias. Que se presenten como emisores de contenido de relevancia para los demás. Estos tendrán éxito en sus trayectorias vitales. Y si ello los posiciona como referentes en su ámbito de actividad, el interés hacia su marca (corporativa o personal) parece garantizado.

Una referencia a tener en cuenta y que puede resultar clave en los próximos años. Y los que antes se posición en en este esquema de trabajo, antes pueden ganar la partida. Al final, los seres humanos parecemos empeñados en repetir la historia. Al fin y al cabo, Steve Jobs ya lo hizo en su época…