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Impactar a la opinión pública, una tarea de los portavoces

Oratoria - Impactar a la opinión pública

Impactar a la opinión pública

Los portavoces representan a una organización, son su imagen. Su reflejo y su constancia en el trabajo cotidiano modifican caracteres y logran consolidar estrategias empresariales. Impactar a la opinión pública de forma positiva es un mérito. Los portavoces abren los caminos de las relaciones empresariales a través de una buena oratoria.

La oratoria como principal herramienta.

Un ejemplo de un buen portavoz y de contar con entrenamiento, lo podemos apreciar en la película “Gracias Por Fumar”. Su protagonista Nick Naylor tomaba como una actividad cotidiana la oratoria. A la vez para él era un arte el convencer a la gente y tener una adecuada oratoria empresarial.

En sus inicios Naylor absorbía los conocimientos que otros profesionales de distintas ramas o de la misma jerarquía que él. De esta manera se preparaba antes de presentarse a la prensa o algún otro público. Su chispa para responder marcaba la pauta y buscaba siempre impactar a la opinión pública.

Su mensaje constante en la película era que lo más importante son las opiniones de las masas. Las grandes mayorías donde pueden existir divergencias, pero la mayoría es a quienes debes persuadir. Esta metodología de convencer formaba parte de su entrenamiento de portavoces.

Naylor buscaba convencer que existe el libre albedrío. El público puede escoger lo que desea y en el momento que quiera.

Ejemplo: El hecho de fumar cigarrillos está visto como un mal vicio. Sin embargo, los fumadores pueden estar conscientes de lo dañino que puede ser. La decisión de fumar o no es su asunto. Por esta razón, Naylor sigue una estrategia dentro de su oratoria empresarial ya prediseñada.

Las empresas tabacaleras existen por las mismas personas que no lo abandona. A pesar de leer información e incluso el punto de tener imágenes o un breve mensaje en la cajetilla. Por eso que su oratoria empresarial iba en esa línea para defenderse de las alianzas en contra de las empresas tabacaleras.

Oratoria - Impactar a la opinión pública

Hemos hecho énfasis en el término de opinión pública pero, ¿qué es la opinión pública?

Concepciones de la Opinión Pública.

Los portavoces representan a una organización, son su imagen. Su reflejo y su constancia en el trabajo cotidiano modifican caracteres y logran consolidar estrategias empresariales. Impactar a la opinión pública de forma positiva es un mérito. Los portavoces abren los caminos de las relaciones empresariales a través de una buena oratoria. La guía de los estados de opinión.

Durante el coaching de oratoria empresarial, saber qué decir cómo y cuándo es esencial para minimizar los rumores. Las opiniones negativas que se pueden generar pueden ser cruciales. Para ello, existen los estados de opinión como:

1.- Opinión pública matriz: es el primer estado de opinión que se produce por algún hecho social.  Por causa de las ideas, la cultura y los pensamientos sociales. Esto trae como consecuencia reacciones y actitudes iguales por grupos de interés.

2.- Opinión pública latente: cuando un coach llega a una empresa debe estar informado de toda la trayectoria de la organización. La finalidad es determinar conjuntamente con el portavoz las estrategias a tomar en caso de temas pasados. Los temas pasados no mueren, pueden estar latentes e impactar a la opinión pública de una manera negativa. La oratoria empresarial acompañada de un coaching en esa temática ayudará a la buena imagen de la empresa.

3.-Opinión pública activa: algunos problemas en la sociedad pueden generar ciertas opiniones que favorecen o no a una organización. Es por ello, que el entrenamiento de portavoces estudia la opinión pública. Esto se hace mediante el estudio de información para conocer las preocupaciones, necesidades y los temas de interés de la sociedad.

Cuando el estado de opinión es activo los habitantes de una comunidad no dejan de hablar sobre el tema y hasta se puede caer en el rumor. Este es el estado más difícil porque es un alerta que puede impulsar la crisis institucional.

4.- Opinión pública manifiesta: en este estado, se producen los pronunciamientos en los medios de comunicación por voluntad de los involucrados y de las otras personas que se sienten afectadas por el problema. Además se producen participaciones voluntarias en marchas pacíficas o violentas.

5.- Opinión pública eficaz: un portavoz con una oratorio empresarial adecuada puede manejar de forma idónea la situación. Y así controlar la crisis que se puede producir es las opiniones activas o manifiestas. Una adecuada expresión, acompañada de una buena estrategia logrará impactar a la opinión pública. Esto favorecerá a la institución y a todos los involucrados.  

Por estas razones, es importante conocer la opinión pública y contar con un entrenamiento de portavoces que se adapte a la actualidad. Que permita enfrentar los miedos individuales y colectivos. Te recomendamos que te asesores mejor sobre el tema con expertos y que te puedan ayudar como el caso de los diversos programas que cuenta El Trampolín.  

Todo sobre las habilidades sociales

Habilidades Sociales

Todo sobre las habilidades sociales

Como seres humanos somos seres sociales, la mayoría del tiempo dependemos de las personas que nos rodean para poder disfrutar de una vida sana y feliz, que nos permita crecer viendo el mundo desde otros puntos de vista. Sin embargo, muchas veces nuestro comportamiento puede ser interpretado de forma diferente debido a que no poseemos ciertas habilidades sociales que nos ayuden a que nuestros pensamientos y acciones sean acertados.

Para identificar si poseemos estas cualidades, debemos comenzar por conocer ¿Qué son las habilidades sociales?

Las habilidades sociales son las conductas que manifestamos cuando nos comunicamos o interactuamos con otras personas, están formadas por ideas, sentimientos, creencias y valores, como consecuencia del aprendizaje y actitudes que tengamos con los demás. Estas permiten que nos relacionemos de forma adecuada y satisfactoria para ambas partes.

Algunas características de las habilidades sociales son:

  • No son innatas, las desarrollamos con el aprendizaje al relacionarnos con los demás. Todas las experiencias que vivimos pueden afectar nuestras habilidades sociales.
  • Es importante que sean recíprocas, ya que dependen de la relación con otra persona.
  • Se manifiestan por conductas verbales y no verbales. No sólo las palabras sirven para comunicarnos, los gestos o incluso nuestra postura pueden afectar nuestras relaciones.
  • Su eficacia se verá reflejada en la respuesta de la sociedad. La frecuencia con la que llevemos a cabo nuestras habilidades dependerá de si vemos una respuesta positiva en las personas que nos rodean. En caso de que sea negativa, dejaremos de hacerlo.
  • Se basan en la interpretación de lo que sucede y como debemos actuar, demostrando nuestros valores, sentimientos y creencias.
  • Serán un reflejo de cómo nos vemos a nosotros mismos. Nuestro auto concepto y autoestima serán la base de nuestras conductas ante la sociedad.
  • Son necesarias para el desarrollo de la persona. Las habilidades sociales nos permitirán crecer como personas en el ámbito intelectual, profesional, social y personal. Las interacciones nos ayudarán a aprender de nuestros errores, reforzándolos y mejorando nuestros lazos afectivos.

Principales habilidades sociales :

Autoestima: Esta habilidad es la más importante de todas pues no puedes mantener una buena relación interpersonal si no tienes una buena relación contigo mismo. Aprende a conocerte, saber cuáles son tus debilidades y fortalezas, saber en lo que eres bueno y qué debes mejorar.

Una vez que te conozcas podrás relacionarte con otras personas utilizando tus virtudes para generar confianza y empatía.

  • Saber escuchar: La base para lograr una buena comunicación es aprender a escuchar a la demás personas. Debemos olvidarnos por un momento de nuestros pensamientos y prestar atención a lo que la otra persona trata de comunicarnos, atendiendo sus emociones y siendo conscientes de nuestro lenguaje no verbal para demostrar que el mensaje está siendo captado correctamente.

Podemos hacer preguntas, cumplidos o dar consejos para asegurarnos de que la otra persona note nuestro interés en la conversación, elevando así su confianza y logrando que la persona logre expresar lo que siente y piensa. Esto es necesario para lograr una buena relación con otros.

  • Cooperación: Debemos aprender a colaborar con las demás personas para lograr objetivos individuales y comunes. Cuando logramos formar parte de la vida de otra persona, convirtiéndonos en un apoyo para que este logre sus objetivos, conseguimos brindarle felicidad a esa persona, además de lograr satisfacción propia.

Es importante que aprendamos a sentir los logros de los demás como si fueran de nosotros, ser capaces de dar todo de nosotros solo para hacer feliz a otra persona. No velar sólo por nuestros objetivos nos hace crecer como personas y hace que los demás también estén dispuestos a apoyarnos y a acompañarnos para luchar y conseguir nuestras metas.

  • Positivismo: Mantener nuestros pensamientos llenos de buenas energías y optimismo hará que veamos al mundo de la misma forma. Los pensamientos positivos atraen cosas y personas buenas. Con pensamientos positivos se logra enfrentar los problemas de la mejor manera para obtener buenos resultados.

Rodéate de personas positivas que te motiven a ser mejor persona y te apoyen en tus propósitos y no olvides hacer lo mismo por ellos.

  • Mantener el control sobre tus emociones: Debemos aprender a controlar nuestros sentimientos para convivir adecuadamente con otros individuos. Al momento de expresarte, cuida muy bien que tus pensamientos no hieran a la otra persona, es necesario filtrar muy bien el mensaje que queremos expresar para asegurarnos de que sea adecuado.

No siempre lo que piensas es lo correcto y en algunas ocasiones puede ser contrario a las creencias del otro.

  • Mente abierta: La mejor técnica para adaptarte en un entorno social es mantener tu mente libre de estereotipos. Aprende a aceptar nuevas situaciones, aunque estas te hagan salir un poco de tu forma de confort. La tolerancia será tu mejor aliada para no tener limitaciones en tus relaciones interpersonales.

También te ayudará:

Ver al mundo desde la perspectiva de los demás, saber lo que siente o piensa otra persona te ayudará a comportarte y adaptarte a las situaciones sociales.

  • La paciencia: Ser paciente te ayudará a evitar que te molestes por pequeñas cosas y que estas se conviertan en problemas. Al referirnos a un entorno social, la paciencia es la virtud principal que debemos poseer, ya que te ayudará a mantenerte calmado, con un lenguaje corporal adecuado y podrás responder a todas las situaciones de la mejor forma posible.
  • Cortesía y Respeto: Al comportante de forma amable y gentil con otras personas, ellos te tratarán de la misma manera. Mostrarte respetuoso de las creencias, pensamientos o acciones de los demás, ayudará a que estos estén más dispuestos a relacionarse, sintiéndose entendidos y en confianza.

Es necesario tener presente que un acto de irrespeto puede ser un daño irreparable para las relaciones interpersonales.

  • Saber negociar: En el ámbito laboral y con las parejas, podemos poner en práctica la capacidad de negociación, de esta forma logramos manejar los desacuerdos de una manera positiva en donde ambas partes queden satisfechas con la decisión que se tome.

Recuerda que es importante velar por el bienestar y la felicidad de todos, no sólo podemos pensar en nosotros mismos.

  • La confianza: Ganarse la confianza de los demás hará que estos se muestren realmente como son y que sean más receptivos contigo. Para esto debes mostrarte creíble, ser sincero en tus acciones, aceptar a los otros individuos y comunicarte con ellos. Si logras que encuentren en ti a una persona sincera con la que se sientan cómodos al hablar, rápidamente depositarán su confianza y mantendrán buenas relaciones interpersonales.
Habilidades Sociales

Todo sobre las habilidades socialesa

Importancia de las Habilidades Sociales y la razón principal para desarrollarlas.

Las habilidades sociales no solo nos ayudarán a resolver conflictos o mantener conversaciones interesantes, estas van a estar presentes durante toda nuestra vida y pueden encargarse de que sea placentera o triste ya que las mismas condicionan tus éxitos profesionales, tus amistades, relaciones de pareja y la imagen que proyectas de ti mismo.

Tener buenas habilidades sociales te hará sentir seguro de ti mismo, que te sientas capaz de afrontar retos, de arriesgarte para cumplir tus metas y objetivos. Te da la oportunidad de patrocinarte para crear lazos laborales y personales, demostrando quién eres realmente y lo que puedes llegar a ser. Además te hace crecer, encontrar pareja, formar una familia y estar rodeados de amigos que te quieren, que te brindan un hombro donde contar tus problemas y que ellos sientan la misma confianza hacia ti.

Las habilidades sociales son necesarias para tu vida, para crecer tanto en el ámbito personal, como en el ámbito social, familiar, amoroso, económico y profesional.

A continuación, te presentamos algunas estrategias para aprender a desarrollar las habilidades sociales que ya conocemos y que son importantes en nuestras vidas.

  • Aumenta tu confianza: Para comenzar a relacionarte con nuevas personas sin miedo debes aprender a vencer los miedos que te bloquean a relacionarte y tener nuevos contactos sociales.

Comienza aceptando tus pensamientos. Todo lo que pienses puede ser usado en tu contra, no se trata de evitar los pensamientos negativos, se trata de aceptarlos y no dejar que estos afecten tus sentimientos y forma de actuar. Reconoce tus sentimientos y compártelos en voz alta, de esta forma será más fácil que estos no se conviertan en una carga para ti.

Mantén una postura firme, el lenguaje no verbal demostrará que confías en tus decisiones, en tus pensamientos y en tus acciones. Esto hará que los demás también puedan sentirse confiados contigo.

No esperes siempre sentirte cómodo antes de realizar cualquier acción. Muévete hacia una zona desconocida. Arriésgate a conocer nuevas personas, lugares y acciones que te ayuden a ampliar tus relaciones sociales y aumenten tu confianza.

  • Aprende a comunicarte: Ahora que ya desarrollaste tu confianza, debes aprender a comunicarte con los demás. Expón tus ideas y necesidades, ábrete a los demás y genera empatía.

Busca temas que mantengan viva la conversación. Hay estudios que demuestran que hablar de la otra persona es el mejor tema de conversación. Muéstrate interesado en conocerlo, no sólo preguntes qué hace, sino el motivo por el cual lo hace, el sentido de su vida y lo que lo hace feliz. Aunque debes evitar que esto se sienta como una interrogación. Dirígete a las otras personas por su nombre para que este se sienta comprometido a seguir con la conversación.

  • Aprende a escribir y leer con la mayor habilidad y corrección: Saber leer nos ayuda a crecer intelectualmente, nos permite poseer conocimientos sobre distintos temas que pueden ser útiles para tomar decisiones acertadas en nuestras vidas y crear lazos afectivos. Nos brinda también la posibilidad de crear relaciones con personas que compartan nuestros mismos intereses, que compartan ideales similares y tengan metas parecidas.

El arte de escribir correctamente nos permite comunicarnos, que nuestros pensamientos sean plasmados adecuadamente y que sean interpretados de la mejor manera.

  • Lazos emocionales: Si quieres compartir sentimientos reales en tu relación de pareja, familia o amigos es necesario que uses una comunicación afectiva. Olvídate de hablar de forma objetiva, cerrada y tajante. Expresa tus experiencias, sentimientos e ideas lo más sincero que puedas.

Esto no te expondrá o te hará vulnerable hacia los demás, al contrario, generará un lazo de cercanía y agrado, logrará que comiencen a entenderte y que vean al mundo desde tu punto de vista.

Otra forma de generar lazos emocionales con las demás personas es hacerlos sentir comprendidos. Asegúrate de que te muestres interesado al escucharlo, mantén su mirada mientras te habla, incluso puedes realizar algún pequeño contacto físico, como una palmada en el hombro, esto transmitirá mayor confianza con tu compañero.

  • No olvides contactar: Si lograr crear una buena relación interpersonal es complicado, mantenerla con el paso del tiempo puede llegar a ser más difícil. Una vez que ya la hayas establecido, asegúrate de mantenerte en contacto con la otra persona.

Algunas sugerencias: 

Recordar fechas importantes como cumpleaños o aniversarios, siempre serán un buen motivo para brindar un detalle de afecto. La otra persona se sentirá valorada y tendrá el gusto de tener los mismos detalles contigo.

Un mensaje, una llamada o una invitación para hablar al aire libre, serán buenas estrategias para mantener viva tus relaciones con los seres que quieres.

No olvides que las habilidades sociales son necesarias para que tu vida sea placentera, estas te ayudarán no sólo a conocerte a ti mismo, trabajar en aquello que debes mejorar y aprovechar tus habilidades. También crearán relaciones interpersonales que llenarán tu vida de personas que se muevan en la misma dirección que tu, que compartan intereses, gustos, ideales y sentimientos similares. Aquellas que se convertirán en tu apoyo, consejeros y familia.

Asegúrate de crear relaciones fuertes, basadas en la confianza, el respeto, la comprensión y la tolerancia. Y una vez que las consigas, no las descuides, muestra siempre interés por mantener tus relaciones porque recuerda que la vida siempre es más bonita y divertida si la vivimos acompañados de los seres que amamos.

¿Que es la inteligencia emocional?

Inteligencia emocional

¿Qué es la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional nos permite aprender a sentir, entender nuestros sentimientos y modificarlos o controlarlos según la situación que tengamos frente a nosotros. Gracias a la inteligencia emocional el ser humano puede ser capaz, no de ocultar o reducir sentimientos, sino de saberlos manejar desde un mejor enfoque.

La inteligencia emocional nos ayuda a controlar nuestras emociones en lugar de que estas nos controlen a nosotros, y así poder disfrutar más de cada aspecto de la vida, y de una manera más profunda y perspicaz.

Este modo de vida permite a los seres humanos actuar y recibir cada momento y cada acontecimiento de su vida desde un punto de vista más tranquilo; aceptando y analizando sus carencias para así sacar provecho de ellas y, por lo tanto, sacar aun más provecho de sus habilidades al aprender a conocer como redirigirlas de una mejor manera.

Los que gozan de inteligencia emocional suelen aceptar nuevos retos sin miedo al fracaso y se comprometen con el cumplimiento de metas de una manera más positiva, y logran adaptarse con facilidad a cada situación. Algo muy importante, quienes han comprendido el significado de la inteligencia emocional han aprendido que pueden manejar mejor las emociones aún cuando se está bajo presión. Además de esto, también permite tener una vida con propósitos y a establecer mejores relaciones interpersonales.

Inteligencia emocional

¿De dónde surge la inteligencia emocional?

Este concepto nació gracias a dos investigadores, Peter Salavoy y John Mayer, pero alcanzó la popularidad que tiene en la actualidad con el libro Inteligencia Emocional (Emotional Intelligence) de Dan Goleman, publicado en el año 1996.

La inteligencia emocional nace de una actitud psicológica predispuesta donde la misma se antepone sobre las emociones y sobre la capacidad de llevar a cabo pensamientos y realizar análisis a través de ellos. Este método psicológico es una manera de combinar los sentimientos y los pensamientos para llevar a cabo mejores decisiones en base a ello.

La inteligencia es la capacidad para adoptar algún aprendizaje a partir de las diferentes situaciones que se nos presentan; esta da cabida a la observación, al análisis, a la memoria, entre otros aspectos, lo que nos permite generar pensamientos y conocimientos que, a partir de dicho aprendizaje ya generado, tendremos nuevas ideas y aplicar una mejor toma de decisiones.

Las palabras “emoción” o “emocionar” se refieren a la capacidad que tiene nuestro cuerpo humano de hacer notar el interés que verdaderamente tenemos ante cada situación y ante cada persona. Las emociones nos permiten expresar, a través de nuestros estados de ánimo, cuando estamos alterados, conmovidos o desanimados, entre otros.

Al contrario de lo que muchos pueden pensar, la inteligencia emocional se puede desarrollar porque todo empieza en el cerebro. La comunicación existente entre las emociones y el sentido racional de cada quien es la fuente más evidente de la inteligencia emocional. Si no lo sabían, en la médula espinal de los humanos inicia la recepción de los sentidos primarios que luego viajan a la parte frontal del cerebro para poder tener una reacción emocional luego de pasar por el sistema límbico, el cual es responsable de regular emociones, memoria, hambre e instintos sexuales.

La inteligencia emocional engloba cada uno de estos conceptos, mencionados anteriormente, para crear una nueva manera de pensar y de sentir en cada individuo que posee esta capacidad psicológica. “La inteligencia emocional no significa ahogar las emociones, sino dirigirlas y equilibrarlas”.

En el pasado se decía que la capacidad de crecimiento, surgimiento o éxito que podían tener las personas estaba determinado por su coeficiente intelectual y sus capacidades intelectuales, sin embargo, hoy en día se ha podido comprobar que el motor o la respuesta principal al crecimiento de las personas, es la inteligencia emocional.

Ya sea que estemos hablando de un vendedor, empresario, ingeniero, médico, matemático, psicólogo, etc., la inteligencia emocional que posea cada individuo será la que defina su crecimiento tanto en el aspecto social, como el personal y el profesional. Ha quedado comprobado que la característica que defina verdaderamente el éxito de la persona será su inteligencia emocional en un 80% y su coeficiente intelectual en un 20%.

El cerebro es capaz de “renovarse” pero ¿cómo?, así funciona:

  • El cerebro humano crea nuevas conexiones al aprender nuevas habilidades.
  • El cambio es paulatino, ya que el cerebro desarrolla nuevas conexiones para acelerar la efectividad y eficiencia de las nuevas habilidades aprendidas.

En otras palabras, existen formas de entrenar nuestro cerebro para aumentar la capacidad de aprendizaje y de liderazgo, para saber manejar nuestras emociones en el ámbito personal y profesional, tener una mejor comunicación, y controlar escenarios de estrés y conflictos tomando decisiones basadas en el análisis de la situación y no por impulso.

La inteligencia emocional busca crear una nueva manera de pensar y de sentir en cada individuo que desarrolle esta capacidad psicológica. “La inteligencia emocional no significa ahogar las emociones, sino dirigirlas y equilibrarlas”.

 

Tipos de emociones que nos ayudarán a definir la inteligencia emocional

  • Tristeza. Esta emoción es producida por la sensación de desánimo o la ansiedad que produce nuestra mente ante una situación que no podemos controlar y nos resulta amenazadora.
  • Alegría. La alegría genera en nuestro cuerpo y en nuestra mente una sensación de bienestar y alivio, que nos invita a reproducir más momentos de bienestar y convierte nuestros pensamientos a un estado de paz mental.
  • Ira. Esta sensación también es producida ante la aparición de momentos en los que nos sentimos amenazados. Esta sensación nos causa irritabilidad y enojo al punto de perder el dominio de uno mismo y en ocasiones incitándonos a adoptar un estado de violencia en diferentes situaciones y contra distintas personas.
  • Miedo. Este sentimiento es generado debido a un temor adoptado por el individuo por causa una sensación de violación a sus derechos, un sentido de pérdida irreparable o, en su defecto, por una sensación de culpa por haber cometido algún delito. Cuando la mente del sujeto genera pensamientos que son contrarios a los que este desea que ocurran, es allí donde comienza a generar la sensación de miedo.
  • Sorpresa. Esta sensación está determinada por acontecimientos que ocurren y que son ajenos al conocimiento de la persona. Cuando suceden cosas que el individuo no se esperaba es cuando se genera el sentimiento de sorpresa; esta sensación puede dar cabida a otras, ya sean de felicidad o de tristeza, según la percepción que tenga la persona del acontecimiento ocurrido.
  • Antipatía. Esta sensación de aversión es producida cuando alguien siente rechazo, aborrecimiento o repulsión hacia alguien o algo. Generalmente es un sentimiento instintivo que genera recelo, prevención o desconfianza de manera inmediata; sin embargo, también es dominado o redirigido por nuestros pensamientos.

En este mismo orden de ideas, se pueden definir a las emociones como un “estado afectivo que transforma de un modo momentáneo pero brusco el equilibrio de la estructura psicofísica del individuo” (Planeta Agostini, 1992). Asimismo, podemos definir que las emociones son relativas, ya que ellas dependerán los pensamientos generados por las personas.

En otras palabras, debido a que las emociones, así como los pensamientos, pueden ser controladas y dirigidas por las personas según sean sus preferencias y necesidades, la inteligencia emocional es una manera de generar pensamientos determinados, de una manera en la que podamos producir solo las emociones necesarias, que nos ayuden a enfrentar situaciones especificas sin darle oportunidad a las mismas de que puedan entorpecer futuras decisiones o proyectos.

La inteligencia emocional nos ayuda a entender el por qué de todas las sensaciones que son producidas por nuestro cuerpo y nos brinda el poder para decidir si erradicarlas o si son necesarias para sobrellevar los distintos escenarios dentro de nuestras vidas.

Cada sensación y cada emoción es necesaria en nuestro día a día. Nos ayuda a identificar distintas situaciones por las que pasemos. Es decir, el miedo nos ayuda a determinar cuándo nos encontramos ante una situación de peligro. La ira nos impulsa a reaccionar ante momentos donde sentimos que existe algún tipo de injusticia o donde sentimos que se violan nuestros derechos. La felicidad nos sirve para reconocer cuando algo nos brinda bienestar tanto a nuestro cuerpo como a nuestra mente. La aversión simboliza la existencia de aquellas cosas, situaciones o personas que nos impulsan a sentir rechazo o desagrado. Y así sucede con cada una de las emociones que diariamente se nos presentan a través de cada actividad rutinaria.

¿Por qué es necesario equilibrar nuestras emociones?

Las emociones son relativas, es decir, pueden tomar un rumbo tanto positivo como negativo, dependiendo de cómo nuestro cerebro analice cada situación. Ninguna emoción puede ser completamente positiva ni completamente negativa, debido a que, si se cree de esta forma y se llevan a cabo acciones en base a ello, causarían un desequilibrio en nuestras acciones, lo cual sí sería completamente negativo.

Una persona completamente positiva, es decir, que solo tenga sentimientos de felicidad, de bienestar y de regocijo no tendrá la capacidad de reconocer los momentos en donde pueda existir peligro o donde se pongan en duda sus derechos y su integridad. Asimismo, aquel individuo que es completamente negativo, es decir, que solo guarde sentimientos de culpa, de miedo, de tristeza o de rencor, no tendrá la capacidad para aprovechar las oportunidades, de gozar de buenos momentos o de llevar a cabo metas propuestas.

No existen emociones totalmente positivas o negativas; todas dependerán del lugar y de la situación que se nos presente, por ejemplo:

Imaginemos que nos despiden de nuestro lugar de trabajo, o que nos vemos afectados por alguna enfermedad, en ese momento será necesario gozar de un poco de optimismo para tomar el impulso necesario y lograr superar las diferentes adversidades (entiéndase que este optimismo no quiere decir que estemos llenos de alegría, ya que nadie siente alegría cuando le suceden cosas malas). Ahora bien, imaginemos que estas situaciones, en lugar de ocurrirnos a nosotros, le suceden a alguien a quien conocemos; ¿estaría bien alegrarse por el mal ajeno o lo ideal sería actuar en base a lo ocurrido? En ambos casos, sería necesario la existencia del positivismo para decir que “pudo ser peor y podrá solucionarse” y del negativismo para decidir instintivamente que “no sucederá de nuevo”.

Para que existan emociones positivas es necesaria la existencia de emociones negativas y para que existan sentimientos negativos es necesario que puedan diferenciarse de los sentimientos positivos. La capacidad que posee nuestro cerebro es impresionante; mas allá de la capacidad de utilizar el intelecto en un aspecto académico, nuestro cerebro puede reconocer situaciones de peligro (tanto física como emocionalmente) y a la vez hallarse haciendo, tal vez, cálculos matemáticos impresionantes.

¿Quien descubrió la inteligencia emocional y como se popularizo este concepto?

Este término fue utilizado por primera vez durante la década de los 90 por Peter Salovey y John Mayer, los cuales provenían de Harvard y New Hampshire respectivamente. Ambos se regían por la idea de aprender a controlar y regular los sentimientos y utilizarlos como guía para proceder ante distintas situaciones.

Este concepto, implementado por primera vez por Salovey y Mayer, fue basado en un modelo psicológico implementado anteriormente, dentro de la década de los 80, por Howard Gardner, al cual llamó “inteligencias múltiples”.

Sin embargo, fue Daniel Goleman quien popularizó este nuevo concepto llamado Inteligencia Emocional, en donde hacía referencia a distintas habilidades, como por ejemplo: Conciencia, autorregulación, optimismo, empatía y socialización.

Algunos tipos de habilidades emocionales según D. Goleman

  • Conciencia. Este tipo de habilidad nos permite determinar nuestra manera de expresarnos, cómo nos expresamos y como sentimos y pensamos en cuanto a determinadas situaciones. Nuestra conciencia será lo que nos ayude a diferenciar lo bueno de lo malo y actuar según sea el caso correcto.
  • Optimismo. Gracias al optimismo las personas han logrado desarrollar la capacidad de ser perseverantes ante distintas circunstancias, logran atacar y superar sus frustraciones, automotivarse para cumplir nuevos retos y superar pérdidas, etc. En líneas generales, esta habilidad es una de las más imprescindibles para que las personas logren alcanzar el éxito a pesar de las adversidades.
  • Autorregulación. Esta habilidad nos permite controlar nuestras emociones, nuestros impulsos y nuestras acciones. Gracias a la autorregulación los seres humanos podemos decir que hemos desarrollado la capacidad de pensar antes de actuar y decidir sobre nuestros estados de ánimo, controlar la ansiedad y diferenciar lo que debemos hacer sobre lo que no tiene caso resolver.
  • Empatía. Esta habilidad contribuye con el reconocimiento que realizan las personas respecto a lo bueno y lo malo que encuentran en los demás. A través de la empatía decidimos a quien brindarle confianza y a quién no. La empatía ayuda a establecer vínculos, mediante gestos verbales y no verbales, para reconocer los sentimientos de las demás personas. Esto sucede de manera inconsciente mediante la interpretación de señales no verbales, por lo general.
  • Socialización. Finalmente, esta habilidad, de la mano con todas las demás, será la que culmine enlaces con otras personas, es decir, la capacidad de socialización de cada persona estará determinada por las habilidades anteriores; haciendo uso correcto de la autorregulación, el optimismo o la conciencia, podrá determinarse si se establecerá o no una buena o mala relación social con los demás.

La capacidad que posee nuestro cerebro es impresionante; mas allá de la capacidad de utilizar el intelecto en un aspecto académico, nuestro cerebro puede reconocer situaciones de peligro (tanto física como emocionalmente) y a la vez hallarse haciendo, tal vez, cálculos matemáticos impresionantes.

De esta forma, se puede decir que uno de los enigmas descifrados por el hombre hasta hoy es la inteligencia emocional, ya que engloba y utiliza ambos lados del cerebro (arte y materia gris) para lograr un equilibrio perfecto que nos ayude a tomar las mejores decisiones en nuestras vidas.

La Inteligencia Emocional en el Coaching

Aunque muchas personas exitosas acuden al coaching para pulir sus habilidades, la mayoría quiere aprender a identificar las cosas positivas y negativas de su personalidad para fortalecer las positivas, evidentemente. A pesar del éxito, muchos líderes se ven afectados por elementos como:

  • La falta de paciencia
  • No saber escuchar a los demás
  • Querer tener siempre la razón
  • No darle el merecido respeto a los demás
  • La arrogancia

En casos como éstos, el coaching ha resultado ser efectivo, para redireccionar la forma en como se hacen las cosas comúnmente. Como la inteligencia emocional es una capacidad que se puede desarrollar en el transcurso del tiempo, el coaching puede mejorarla sustancialmente. Cuando los líderes que reciben coaching se muestran motivados en el aprendizaje de comportamientos y aceptan sugerencias de cambio que realmente rinden frutos, se les hace fácil dejar a un lado los aspectos negativos que mencionamos anteriormente y como resultado habrá un compromiso mayor por querer avanzar hacia otro nivel con el propósito de servir de inspiración a quienes los siguen.