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Hablar con elocuencia es todo un arte para los griegos

Importancia de hablar con elocuencia desde los griegos

En Grecia especialmente en Atenas hablar con elocuencia se convirtió en una herramienta importante para el desarrollo democrático. En el siglo V a.C. el ciudadano tenía que saber expresarse ante las autoridades al igual que los políticos.

Los políticos a través de técnicas de persuasión buscaban convencer a la opinión pública. En aquel tiempo se estudiaba la oratoria en relación al contenido del discurso, que era correcto o incorrecto enunciar.

En aquel tiempo los sofistas se ocupaban de enseñar y dirigir los discursos. Durante los juicios, el propio acusado tenía que defenderse, para ello, los sofistas preparaban el contenido de la defensa. Eran catalogados como escritores profesionales y trabajaban en base a técnicas de persuasión. Por lo tanto, el hablar con elocuencia tenía que seguir ciertos parámetros para convencer al juez.

La elocuencia de los griegos

Estructura del discurso

Según los sofistas para hablar con elocuencia y defenderse ante el juez, hay que tomar en cuenta la siguiente estructura:

  • Introducción

Consistía en la búsqueda de simpatía para ganarse al juez.

  • Narración

En esta etapa se describían los hechos.

  • Presentación de pruebas

Como parte de las técnicas de persuasión se exponían argumentos y testimonios como base del discurso del acusado o acusador.

  • Conclusión

Al terminar el discurso, se reforzaba el mensaje para captar la atención al juez y apelar a sus emociones.

En esta estructura podemos resumir tres procedimientos para hablar con elocuencia:

  • Credibilidad del orador ante el público
  • Generar emociones
  • Argumentos

Clasificación de Aristóteles

Según Aristóteles la oratoria dispone de 3 géneros que implican el discurso ante particulares y la opinión pública. La clasificación se determina según:

  • Oratoria judicial:

Se refiere a los discursos pronunciados ante un tribunal.

  • Oratoria política:

Son los discursos que se expresan ante las Asambleas o la opinión pública.

  • Oratoria epidíctica:

Pronunciamientos emitidos de forma especial como actos solemnes, entre otros eventos sociales de la clase alta. Por lo general, estos discursos buscaban tocar los sentimientos.

Ejemplos de hablar con elocuencia

En la época de surgimiento de la oratorio podéis mencionar algunos autores y oradores como:

  • Lisias

Aunque no pudo desempeñar la oratoria política, describía muy bien la historia de los atenienses. También retrataba  el perfil de los implicados en alguna situación donde por alguna razón existía abuso de poder. En sus obras se narraban la desigualdad en el trato a discapacitados, asesinatos, disputas hereditarias, entre otras problemáticas.

  • Demóstenes

Considerado el más grande de los oradores griegos. Creía fehacientemente que el discurso tenía que contemplar recursos visuales y orales como parte de las técnicas de persuasión. Para él, hablar con elocuencia disponía de los siguientes aspectos:

1.- Cambio de ritmo y de tono

2.- Mezclas de estilos

3.- Metáforas

4.- Preguntas

Con estos aspectos buscaba captar el intelecto y las emociones de la opinión pública. De sus obras y discursos destacan más los políticos, estaba en contra del Rey de Macedonia, Filipo.

  • Isocrates

Uno de sus ocupaciones fue enseñar en Antenas el arte de hablar con elocuencia y las técnicas de persuasión. Redactaba discursos judiciales y políticos, una de sus obras más recordadas fue “Panegírico”, donde se trataba el tema del patriotismo.

Entre los autores más contemporáneos tenemos:

  • Abraham Lincoln

Luego de exponer su Discurso de Gettysburg, el cual expresaba temas como la igualdad y libertad sigue vigente todavía. Las palabras cortas en menos de tres minutos fueron tan contundentes que marcaron un hito histórico.

  • Susan B. Anthony

Feminista estadounidense, quien dirigía su discurso en pro de las mujeres para que votaran, tuvieran derecho a la propiedad y dejaran de ser maltratadas.

  • Martin Luther King Jr

Es otro luchador por las libertades políticas del pueblo estadounidense. Invitó a sus receptores también a pronunciarse a favor de una nueva visión de país con más libertades. Uno de los discursos que logró calar por años en la humanidad es “Yo tengo un sueño”.

Técnicas de persuasión          

Al unir la experiencia de los griegos con la época contemporánea, algunas técnicas salen como resultado, para lograrlo necesitáis:

1.- Mantener una visión de los resultados.

Cuando estáis claro del resultado que queréis alcanzar se torna más fácil comunicar el plan y sus estrategias. Lo primero que debéis hacer es determinar el resultado final para inspirar a otros a seguir la idea.

2.- Discurso apegado a la ética

Los principios éticos y los valores que tenga una sociedad son fundamentales para apegar el discurso a ello. Cuando motivas a la acción del receptor, a su vez, éste evalúa los intereses que existan del lado del emisor. Si esos intereses se presentan como personales y no en favor de un colectivo, inducís al abandono.

3.- Determinación para lograr una meta

La opinión pública busca personas que hablen con elocuencia, pero también que sean constantes y persistentes con sus acciones. Para persuadir a los demás, la primera persona que debe ir a la batalla es quien está emitiendo el discurso.

4.- Piensa lo que vas a decir

Cada palabra tiene un significado distinto, sin embargo, en el contexto donde esté podrá ser negativo o positivo. Hay discursos que no logran trascender, debido al mal uso de las palabras.

5.- Describe la situación

Para hablar con elocuencia se precisa tener una idea de la situación actual y qué se quiere lograr. La gente quiere cambios, sería bueno que te presentéis como un factor de transformaciones positivas, describe el camino al éxito.

Hablar con elocuencia significa manejar de forma adecuada las técnicas de persuasión y que vuestro accionar esté ligado al discurso. La forma cómo nos expresemos, el mensaje que ofrezcamos y las palabras clave utilizadas hacen la diferencia. Si Luther King no hubiese empleado en su discurso emblemático la palabra “sueño” por “meta“, no tendría la misma notoriedad. Su discurso “Yo tengo un sueño” es recordado por ser visionario y por integrar a todos en ese sueño. Con El Trampolín perderéis el miedo a hablar con elocuencia y vuestros discursos serán más fluidos. 

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Liderazgo responsable – fomenta una comunicación efectiva en las empresas

La figura del líder

La figura del líder para una comunicación efectiva en las empresas:

El líder de equipo es el encargado de llevar una comunicación efectiva en las empresas para que se genere un clima de confianza en el ambiente laboral. Consecuentemente debe expresar con claridad sus ideas. Las directrices para que su grupo pueda seguirlas deben ser claras con el fin de lograr un objetivo en común.

Esto nos lleva a valorar la diferencia entre un administrador y líder, marcada por la efectividad en la comunicación: el primero puede tener un cargo directivo y cierta autoridad ejecutiva, mientras que el líder se destaca por influir en la gente para que realicen ciertas actividades de manera voluntaria.

¿Cuáles son las características básicas de un líder?

Son aspectos conocidos que toman especial relevancia en esta función:

  • asumir la batuta colocándose al frente del equipo
  • inspirar o motivar
  • establecer estrategias que propicien un clima organizacional favorable
  • incorporar medios para motivar la productividad en los equipos

Se trata especialmente de sopesar las necesidades y deseos individuales y tenerlos en cuenta para ejercer las principales misiones.

¿Qué aspecto es fundamental para un líder del equipo?

  • Su actividad se genera de manera cotidiana:  el líder debe contar con una comunicación efectiva en las empresas o en el ámbito donde se desenvuelva.
  • Delega funciones de forma precisa: conoce qué debe decir y cuándo es el momento apropiado para pronunciarse.
  • Sabe corregir de forma adecuada:  evita reservar información que genere una barrera comunicacional. Corregir adecuadamente sirve para que exista una buena comunicación. Es producto de la planeación, no del azar.
  • El líder tiene que conocer la línea y estructura que conforma la directiva: saber cuál es el mensaje y cuáles son los canales para hacer llegar la información. Manejar el perfil del público y elegir el momento oportuno. Esto facilitará el entendimiento y minimizará los temores al cambio.

La figura del líder

Riesgos en la comunicación    

    Un riesgo comunicacional que se puede generar entre el emisor y el receptor del mensaje son las suposiciones no aclaradas. El liderazgo no se puede ejercer de una manera vaga o inapropiada, esto da lugar a que no se transmitan todas las instrucciones. Como resultado de esto se generan suposiciones que causan confusión, pérdida de tiempo o descrédito. Finalmente afecta directamente a la productividad en los equipos.

    Otro problema que puede surgir son los mensajes mal expresados, no utilizar palabras adecuadas, una falta de coherencia, no emplear una correcta estructura gramatical provista de precisión y claridad en la idea, o a la hora de delegar una tarea.

      Por ello una regla básica para todo líder del equipo es saber escuchar, aprender a interpretar los intereses, opiniones e ideas de su grupo al mando, para concertar uno o varios puntos en común, esto derivará en el beneficio de todos los involucrados. Un verdadero liderazgo es capaz de establecer una relación ganar – ganar.

    Para contar con una comunicación efectiva en las empresas se requiere establecer un ambiente de confianza y apertura. Se debe lograr que se cumpla dicha premisa. Establecer una comunicación directa, abierta, sincera y clara. Que exista un contacto cara a cara entre el superior y el subordinado.

¿Para tener una excelente comunicación, son necesarios medios costosos?

    La respuesta es un rotundo NO. Lo que se necesita es voluntad de todos los involucrados y la manera de cómo los líderes motiven a la productividad en los equipos es esencial. El uso de los canales corporativos que cuente la organización como un método formal es necesario; sin embargo, se puede generar un clima de confianza en lo cotidiano e informal.

¿Qué factores puede generar la desconfianza y el temor?

    La mayoría de las veces el líder para mantener su poder toma la decisión de contar con personal de confianza para ellos, en algunas ocasiones no tienen las capacidades para el cargo que ostentan y lo peor del caso, filtrar información de proyectos o tareas a realizar, dividiendo al grupo y creando un ambiente hostil.

    Además los supervisados pueden sentir temor cuando por una actitud consciente o inconsciente del líder del equipo tienden a causarle un trauma. El verbo que se puede emplear puede ocasionar un ambiente de desconcierto. La tensión en los subordinados tiende a ocasionar que se ignore información relevante. Por esta razón, es recomendable contar con una comunicación efectiva en las empresas que genere confianza en ambas direcciones.  

Liderar con información, no demasiada.

    Algunas personas ejercen su liderazgo con la sobrecarga de información. Probablemente porque el deseo de manifestar su gestión es tan fuerte que causan la saturación del receptor. Esto hace que el flujo de comunicación no sea constante.

Un ejemplo de esto es el envío constante de correos electrónicos puede causar que el receptor desatienda información importante. Puede retardar el procesamiento de datos y hace que se tienda a realizar primero actividades más fáciles, dejando a un lado las más complicadas, pero que pueden ser importantes.

    Concluimos en que es recomendable reducir el flujo de información que llegue a saturar, trabajando solamente lo esencial. Esto evitará datos distorsionados o confusiones para el destinatario del mensaje. 

Una buena comunicación.

    Para que exista una buena comunicación el líder del equipo tiene que comenzar a disipar en su mente el propósito del mensaje.  Crear un plan que favorezca a una comunicación efectiva en las empresas. Es necesario que el líder conozca el nivel de conocimiento de sus receptores y el clima organizacional. La finalidad es que el mensaje se adapte a ellos y que la idea sea fácil de manejar.

Resumiendo: un buen líder alcanzará la productividad en los equipos a su mando, buscando la transmisión de información (o datos) de forma apropiada.

Hablar En Público Sin Nervios

Hablar en público sin nervios

Como hablar en público sin nervios… ¿es posible?

Tener nervios al hablar en público es un síntoma muy común en la mayoría de las personas. El miedo escénico suele aparecer cuando tenemos miedo a equivocarnos. Por miedo a fallar o temor a expresarnos de un modo que no resulte adecuado.

Sin embargo, este no es un mal completamente negativo. Es ese miedo a fallar el que hace que las personas pongan un poco más de empeño al realizar sus actividades o al dictar un discurso.

Podríamos decir que para hablar en público sin nervios solo se necesita mirar a un punto en específico y no hacer contacto visual, como suelen hacer algunas personas. Pero no hay fórmulas mágicas… (De esa manera no existiría la interacción que se necesita para captar el rumbo que está tomando la información ofrecida a aquel que la está recibiendo).

En otras palabras, a continuación te daremos algunos consejos que te servirán para disminuir los nervios, que siempre existirán, al hablar en público o dar algún discurso.

Acepta la posibilidad de cometer errores

En la vida, la posibilidad de cometer errores, por pequeños o grandes que estos puedan ser, es infinita. Y no es una consecuencia de un grupo particular de personas; todos estamos expuestos a equivocarnos alguna vez.

En tanto sepas y aceptes esta situación, automáticamente tus nervios comenzaran a disminuir. Además, la única manera de cometer la menor cantidad de errores es, sin duda, tener una preparación previa que facilite la fluidez de las palabras y los pensamientos al hablar en público.

Utiliza la respiración profunda como ejercicio

¿Nunca te pasó que, siendo niño o en la adolescencia, al hablar en público, llevar a cabo un discurso o una exposición te pusiste nervioso y tu profesor te decía cosas como “toma un respiro y comienza de nuevo”? Este ejercicio es totalmente efectivo para oxigenar el cerebro, relajar el cuerpo y los pensamientos.

Si olvidaste alguna palabra o alguna frase no te pongas nervioso. Respira y toma una pausa, ya verás que luego de tres o cinco segundos comenzaran a fluir las palabras nuevamente. Parafrasear también es una buena manera para no quedarse bloqueado, pues la mejor manera de expresar alguna idea es hacerlo con tus propias palabras.

Hablar en público sin nervios

Hablar en público sin nervios es posible!

Enfrenta los miedos que te ataquen

Todos tenemos algún miedo que nos ataca, ya sea a equivocarnos, a tropezar, a quedarnos en blanco, a mirar a los ojos a las personas, etc. Estas son situaciones normales que pueden presentarse ante cualquier persona.

La mejor manera de superar los miedos, es enfrentándolos. Una vez que lo hayas hecho y puedas darte cuenta de que no se acabó el mundo, podrás enfrentar nuevamente esa situación, sintiendo la confianza de que ya has pasado anteriormente por allí y sabrás cómo reaccionar en ese caso.

Aunque tengas nervios, muéstrate confiado

Los pensamientos son energía, y si le damos cabida suelen materializarse. Si sientes nervios, no tengas pensamientos que te hagan sentir nervioso porque jamás los harás disminuir.

Al hablar en público las personas suelen notar cuando te sientes nervioso… Y cuando te sientes confiado! Y para lograr que las personas tengan confianza en lo que dices o lo que haces, lo ideal es transmitirles tal confianza. Eso solo se logra cuando se tiene el dominio del tema y del escenario.

Interactúa con tu público

Hablar de manera clara y concisa, interactuar con el público y realizar actividades para romper el hielo es una buena manera de aligerar la carga del discurso.

Realizar actividades en las que existan participaciones por parte del público permitirá que la dinámica sea más amena e interesante. Lograrás aumentar la confianza en ti mismo y disminuir la presión de solo tener que ofrecer algún tipo de información.

Bríndales a los demás tu mejor sonrisa y hazlos sonreír también

Otra manera de disminuir los nervios al hablar en público es ser tú mismo. Mantener siempre una actitud positiva y brindarle a los demás tu mejor sonrisa. Al mismo tiempo ver que otras personas responden a tu gesto te impulsará a seguir haciéndolo cada vez mejor. Muchas personas suelen hacer chistes para romper el hielo, disminuir los nervios e interactuar con otras personas. De esta manera se logra crear un vínculo entre el que habla y el que escucha y, esto garantiza, que sea más fácil interpretar la información que estás ofreciendo.

Prepárate y utiliza material de apoyo

Si lo que deseas es hablar en público a través de alguna exposición o discurso, las diapositivas, las láminas, las fichas y los apuntes son algunas de las herramientas creadas para facilitar a las personas mantener la organización y la información en caso de algún error u olvido.

Siempre es necesaria una preparación previa para manejar el tema a tratar con excelencia. Pero en caso de tener lapsus o bloqueos mentales, apóyate en estas herramientas que son de gran utilidad y en ocasiones podrán ayudarte a salir de grandes aprietos.

Cuanto mejor te prepares, más veces practiques y mejor sea tu material de apoyo, menos nervios sentirás para hablar en público.

Relájate y deja que las palabras fluyan

Finalmente, estar relajado es primordial para no sentir nerviosismo. Si tuviste una preparación previa y tienes las herramientas ideales como material de apoyo, todo lo demás quedará de tu parte.

Muchas veces ofrecer opiniones personales y puntos de vista propios ayuda a llenar vacíos. Agota el tiempo y a la vez mejora la autoconfianza. Jugar con las palabras y los gestos es una buena manera de fluir. Incluso, existen personas que al hablar en público le imprimen emociones a sus discursos. Utilizan pausas y hacen uso de todo el escenario para mantener la atención de las personas.

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7 técnicas para hablar en público

técnicas para hablar en público

Técnicas para hablar en público

Técnicas para hablar en público. Hablar en público es una de las actividades cotidianas más importantes que debemos realizar los seres humanos. Suele referirse, en la mayoría de los casos, al manejo y control que mantenemos sobre una gran multitud a través de las palabras. Hablar en público es simplemente establecer una buena manera de comunicación para facilitar el entendimiento entre las personas.

En la actualidad, muchos suelen tener problemas con su manera de comunicarse. Esto abre paso a malos entendidos. Discusiones innecesarias o mal manejo de situaciones. Sin embargo, para este tipo de problemas existen ciertas características preestablecidas, probadas por reconocidos oradores, que le facilitaran a las personas mantener y utilizar mejores métodos para brindar discursos de impacto.

  1. Confianza

Esta es, por mucho, la característica más importante que se requiere para hablar en público. La autoconfianza es extremadamente necesaria para evitar las trabas al hablar, muletillas e inclusive darle una mejor forma a lo que se dice.

Las personas que no tienen confianza en sí mismas o en lo que dicen, difícilmente lograrán transmitir un mensaje creíble o motivador. Es por ello que, para lograr hablar en público con facilidad, es necesario estar relajado, conocer bien sobre el tema a tratar y, más que todo, entender que existirá la posibilidad de cometer errores, pero eso podría ocurrirle a cualquier otra persona.

En tanto se tenga seguridad en lo que se dice, las palabras comenzarán a fluir como el agua, y hasta los temas más difíciles de tratar serán pan comido. El nerviosismo bloquea tu mente y a su vez, tus pensamientos; por eso prepárate, relájate y comienza a defender tus puntos de vista.

  1. Respiración

Esta técnica también es importante para lograr hablar en público, ya sea con terceras personas, en presentaciones, exposiciones o seminarios. La respiración ayuda a evitar, por ejemplo, las muletillas o las trabas.

Este método también funciona para retomar alguna información o palabra olvidada; es decir, si la persona olvidó alguna palabra durante su discurso, tomar un respiro hará oxigenar su cerebro, relajar su cuerpo y de esta manera comenzarán a fluir nuevamente las palabras.

Esta acción suele tomar solo unos pocos segundos, de modo que las personas ni siquiera lo notarán. Sin embargo, para contribuir a que esto no se haga notorio será necesario utilizar la expresión corporal y el buen manejo del escenario, sea este un gran auditorio, una pequeña oficina, un salón de clases o simplemente un discurso entre familiares o amigos.

 

técnicas para hablar en público

7 técnicas para hablar en público

  1. Enfoque

Es importante evitar divagar mientras se está expresando una idea para no perder la atención de las otras personas; para esto es necesario darle al mensaje a transmitir un único sentido, evitar sobrecargar a las personas de información y, de forma clara, expresar las ideas que se desean plantear.

No solo es necesario que las personas se concentren en lo que dice aquel que lleva a cabo la acción de hablar en público. También el emisor de la información debe concentrarse en lo que quiere decir. Así reducirá mentalmente el ruido del entorno hasta terminar su idea.

El enfoque no solo significa evitar distracciones. También utilizar la menor cantidad de palabras posibles para expresarse. De esta forma se evita perder la atención del oyente y cala mejor la información expresada. En resumidas cuentas, desde los tiempos inmemoriales es bien sabido que sobresaturar a las personas de información les hace perder la atención. Por eso sé claro, sé breve, conciso y preciso. Porque menos es más, y las personas te lo agradecerán.

  1. Sinceridad

La autenticidad y la coherencia son dos de las características más notorias a la hora de hablar en público. Las personas desean poder escuchar palabras sinceras en los discursos, historias creíbles y comprobables. La veracidad a la hora de hablar es primordial para obtener la confianza de los demás.

Además de esto, proyectar sinceridad a la hora de hablar en público, brindará ese toque de confianza a los demás, y de ello dependerá que quieran seguir escuchando o sencillamente terminar con la interacción. Cree en lo que dices y lo harás creíble para los demás.

  1. Tono de Voz

Mantener un tono de voz adecuado es ideal para que las personas logren entender con claridad el mensaje que se está transmitiendo. Si el objetivo es hablar en público, lo más importante es hacerse escuchar; de nada sirve tener un tono de voz como para escucharse a sí mismo si lo que se quiere es hacerle entender algo a alguien más.

Las personas que realizan discursos suelen jugar con su tono de voz para imprimir mayor o menor fuerza a alguna información que se esté ofreciendo; es decir, en las cosas de mayor importancia deberá aplicarse mayor tono de voz para que cause mayor impacto.

  1. Práctica

Practicar, practicar y practicar.

Hablar en público con amigos o familiares puede resultar sencillo. Pero a la hora de realizar discursos o exposiciones será necesario practicar con anticipación para poder expresar las palabras con mayor confianza y fluidez.

Hay personas que se desenvuelven mejor a la hora de expresarse. Sin embargo, existen otras que lo hacen con mayor dificultad, éstas solo necesitarán practicar. Ser constantes y positivos para que logren dominar con más facilidad sus nervios. La práctica siempre ha hecho al maestro.

  1. Apariencia

Por último, pero no menos importante, está la apariencia. Mantenerse presentable para los demás será de suma importancia. Dejará una buena impresión en el público.

La apariencia es una clave más para transmitir una buena imagen al momento de hablar en público. Piensa que debes tener una buena apariencia. Las personas han de tener un buen concepto de ti. ¡Recuerda, no olvides que te debes vestir para impresionar!

Si a pesar de estas sugerencias crees que necesitas ayuda para mejorar tus habilidades y técnicas para hablar en público no dudes en contactarnos!

Lo que necesitas saber para aprender a hablar en público

¿Que necesitas saber para aprender a hablar en público?

Aprender a hablar en público es posible. Expresar ideas con claridad, saber utilizar el lenguaje corporal, mantener un buen tono de voz son solo algunos de las sencillos pasos que deben llevarse cabo para llegar a hablar en público con soltura.

Saber hablar en público de una manera clara y concisa, aunque parezca tarea difícil, puede lograrse adquiriendo suficientes conocimientos que te permitirán desenvolverte con mayor seguridad, además de poder abrirte puertas a nivel personal y profesional que sin duda elevarán tu vida significativamente. Si te interesa aprender a hablar en público… sigue leyendo!

Hablar en público es y ha sido importante desde siempre. Primero los griegos y luego los romanos y después todas las culturas han hecho énfasis en lo crucial que es y que ha sido la oratoria a través de los tiempos.

 

La clave está en la oratoria

Como su nombre lo reza, el término “orar” se refiere a hablar o expresar una idea. Sin embargo, oratoria” podría definirse como “el arte de persuadir y convencer con las palabras”. Siendo este el objetivo principal, la oratoria pretende convencer mediante el correcto uso de la estética de las palabras; por lo general podemos ver que esta forma de expresión es principalmente utilizada para fines políticos y profesionales.

Esta excelente herramienta, utilizada a lo largo de los años, fue implementada en sus inicios por griegos y romanos. Sócrates, por ejemplo, instruía hombres que pronto se convirtieron en logógrafos, y eran quienes se encargaban de redactar discursos políticos.

Sin embargo, este uso político no es el único que ofrece la oratoria, existen otros ámbitos que abarca como, por ejemplo, la oratoria religiosa, empresarial, social, artística o pedagógica. En cada una de ellas el discurso deberá ser diseñado en base al público al que irá dirigido.

 

Importancia de hablar en público

La comunicación verbal y no verbal son imprescindibles para mantener buenas y productivas relaciones con otras personas. La ausencia de comunicación implica un estado de aislamiento, y una mala comunicación podría traer como consecuencia el origen de conflictos o malos entendidos. Por ello la importancia de expresarse con claridad ante otros.

En la vida, en el amor, en la política y en los negocios el arte de persuadir con palabras puede ser una de las herramientas más poderosas con las que cuenta una persona. Y saber hablar en público es clave para nuestro éxito. La elocuencia es clave en momentos que van desde conseguir el empleo soñado hasta ganar una elección política.

Son innumerables las puertas que puede abrir el hecho de ser un buen orador y ofrecer un buen discurso. Sin embargo, para tener control absoluto sobre lo que se expresa y sobre el público al que va dirigido tal discurso, es necesario conocer cuáles deben ser las características que te convertirán en un orador de excelencia.

 

Características que debe tener un buen orador

El trabajo de un orador es hablar en público ante una gran audiencia, sin embargo, la tarea de un buen orador siempre deberá ser calar en el público y lograr convencer a tal audiencia de la veracidad del mensaje que se estará expresando.

 

Un orador de excelencia debe cumplir con las siguientes características:

 

Tener conocimiento; la oratoria es básicamente expresar el conocimiento que se posee de manera clara. Si no hay conocimiento que expresar no habrá un público al que persuadir. Y, como reza el dicho, el conocimiento es poder.

Ser elocuente; para calar en el público es necesario tener un buen tono de voz y modular correctamente. De otra forma el mensaje podría no ser transmitido con claridad y, por consiguiente, tergiversar su significado.

Buena apariencia; esta es una de las características más importantes, debido a que, antes de utilizar el recurso auditivo, el recurso visual será vital para captar o perder la atención del público. La apariencia, antes que la oratoria, lo es todo.

Ser positivo; al ser el orador alguien que influirá en otras personas, es su deber mantener una actitud positiva en todo momento. De modo que si fuese al contrario, podría impresionar negativamente a los demás.

Implementar una metodología certera; además del discurso y si está dentro de sus posibilidades, el orador deberá utilizar otros recursos que ayuden a evitar que se fatigue la mente de quien escucha tal discurso. Uno de los recursos más utilizados es la risa, es decir, retomar la atención mediante algún comentario o actitud jocosa.

El Arte de Hablar en público

Nuestros cursos son una buena opción para aprender a hablar en público

 

Sugerencias para aprender a hablar en público

Si no es tu intención ser un orador profesional, pero quieres hablar en público sin problemas, intenta seguir estos consejos que de seguro te servirán a la perfección

  1. Actúa con naturalidad; permite que las personas noten seguridad en ti, que sepan que pueden sentirse en confianza.
  2. Controla tus emociones, mantén una postura neutral y tus pensamientos de forma clara y objetiva.
  3. Habla coherentemente, pausadamente y gesticula para poder tener un mejor control sobre las emociones de las personas.
  4. Adapta tu lenguaje, corporal y verbal, al tipo de público al que te diriges.
  5. Utiliza el recurso vocal; puedes imprimir mayor fuerza de voz cuando quieras resaltar alguna información específica o disminuirla cuando quieras reducir la exaltación.
  6. Vístete para impresionar. Seguramente has escuchado que la primera impresión es lo que cuenta. Viste tu mejor atuendo ese día y acompáñalo de un gran accesorio, la confianza en ti mismo.

Esperamos que con esta información que te hemos brindado sea útil y ahora entiendas el papel que juega la oratoria en cualquier ámbito de nuestras vidas.

Si quieres más info sobre cómo mejorar tus habilidades como orador aquí tienes nuestros datos de contacto:

Logotipo de "El Trampolín Coaching y Comunicación"

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Porqué hablar en público es un trampolín para tí?

Por qué hablar en público sí es para ti?

Pocas cosas en la vida son tan importantes como una buena oratoria. Y es que somos lo que hacemos, y por tanto, lo que decimos.  Proyectamos nuestras ideas, logramos acuerdos, enamoramos, persuadimos, todo gracias al lenguaje, a lo que decimos y, sobre todo, a cómo lo decimos.

Entonces, ¿por qué no prepararnos para ello?

Las razones son varias. Lo primero que la mayoría de personas menciona, incluída tú, es el hecho del miedo a hablar en público. Es como si hablar delante de varias personas resultara infinitamente distinto de la forma tradicional en la que hablas con solo un individuo.

El miedo es una emoción que nos protege. Entendiendo esto, ¿de qué nos protege el llamado “miedo escénico? De poco al parecer, porque si lo analizamos con detenimiento, un orador está dentro de un entorno donde poco puede resultar peligroso para su existencia.

Entonces, nos damos cuenta de que el miedo tiene que ver más con lo que esperamos que otros piensen de lo que decimos y no con lo que le pueda pasar a nuestra integridad física.  Cuando ello sucede, hemos puesto la autoridad de nuestra capacidad para hablar en público afuera, lo que en psicología se conoce como locus de control externo. Lo ideal es retomar el poder sobre nuestras decisiones y valorar lo que somos capaces de hacer.

cursos hablar público

Está demostrado que es posible aprender a hablar en público

La oratoria no es difícil, si te abres a aprender.

Otro de los muros que existen culturalmente sobre el concepto de la oratoria es que esta es difícil. Es común que, incluso reconocidos empresarios, con evidencias claras de que son exitosos en muchos ámbitos de su vida, eviten hablar en público escondiéndose detrás del juicio de que ser un buen orador es difícil. Nada más alejado de la realidad.

La oratoria es como la mayoría de las actividades que realizamos en la vida diaria: una capacidad a la espera de ser trabajada para convertirla en habilidad. Hablar en público es como montar bicicleta. No se aprende si no te subes en una. Así de simple.

Las creencias que a muchos le impiden comenzar a ser un buen orador son varias. Comencemos por mencionar el hecho de que normalmente confundimos lo “nuevo” con lo “difícil”. Aclaramos este asunto haciendo uso de la metáfora anterior.  No se puede, aunque queramos, montar bicicleta de forma correcta a la primera. Mantener el equilibrio y lograr una sincronía óptima para pedalear y rodar al mismo tiempo requiere dedicación y práctica. ¿por qué hay quienes piensan que hablar en público es un asunto de talento y no de preparación y aprendizaje?

Tal vez se deba al hecho de que vivimos en la sociedad de lo inmediato. Queremos todo ya y pocas veces estamos dispuestos a evolucionar a pasos comedidos, prudentes. Queremos hablar en público y hacer uso de una oratoria providencial tan rápido como sea posible, lo cual nos genera unas expectativas difíciles de alcanzar que, a la larga, terminan convirtiéndose en auto-saboteadores.

Reconocer que no sabemos

Usaremos el marco de la Ontología del Lenguaje para salvar este obstáculo frente al hecho de hablar en público. Una de las declaraciones fundamentales para abrirse a aprender es la declaración de ignorancia. Aprendemos mejor cuando soltamos la ilusión de que todo lo sabemos y nos abrimos a ser enseñados.

Para ejemplificar lo anterior, parafraseemos a Robert Dilts, uno de los autores que más ha aportado al estudio de la PNL, quien menciona en uno de sus libros que “querer no es poder, sino que  también hay que abrirse a…”.

La voluntad es una parte importante del aprendizaje, pero lo es más, el poder decir con propiedad “no sé y me abro a aprender, me abro a ser enseñado”. Es aquí cuando nuestro curso sobre oratoria con PNL toma mayor significado.

El sistema educativo moderno premia el saber. Premiar lo opuesto sería un absurdo. Pero lo que sí debería reconocer es a quiénes manifiestan sin tapujos su “no saber”. Porque es ahí donde se abre la posibilidad de aprendizaje. Al fin y al cabo, grandes personajes de la historia son reconocidos por tener la humildad de declarar que “solo saben que no saben nada”. Por ejemplo, Sócrates, nada más y nada menos que el creador de la primera escuela de Oratoria.

Aprende a hablar en público para lograr eso que quieres.

La oratoria y su uso correcto son un trampolín para lograr cosas insospechadas. Basta con echar una ojeada a los grandes líderes políticos y empresariales de la historia. Steve Jobs, sobresale en estas categorías y se le recuerda por sus dotes para cautivar con sus discursos.  Martin Luther King es otra muestra de lo que la posteridad guarda para aquellos que saben enamorar a las masas.

A los conocimientos sobre oratoria que se han transmitido a través del tiempo, se le suman nuevas técnicas. Técnicas y teorías de estudio, cada vez más efectivas. Todos los avances apuntan a formas prácticas de mejorar y desarrollar las habilidades para convertirse en un gran orador. Mucho ha llovido hasta nuestros días desde que Aristóteles mencionó elementos de la comunicación verbal como el logos, el pathos y el ethos.

La PNL es una muestra de ello. No solo nos aporta técnicas probadas, sino que nos permite conocer nuestros mapas o visiones del mundo acerca del hecho de hablar en público, permitiéndonos así, abrirnos al aprendizaje y predisponernos desde un estado de ánimo potenciador. Sometemos entonces las creencias comunes sobre la oratoria a un marco proactivo. Aprenderás así a hablar en público desde una experiencia transformadora, capaz de potenciar tus recursos para comunicarte con grupos en ámbitos tan diversos como el educativo o el empresarial.

Si deseas convertirte en un orador profesional, revisa nuestra agenda de cursos y apúntate a nuestras formaciones disponibles en Madrid donde te acompañaremos a desarrollar todo tu potencial.

 

 

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¿Porqué Tenemos Miedo a Hablar en Público?

3 de cada 4 personas tiene a “miedo a hablar en público”

¿Miedo a hablar en público? ¿Quién no ha sentido alguna vez algún tipo de ansiedad al hablar ante un público? Pensamientos como “en que hora le dije a mi jefe que hacía yo la presentación” o “seguro que me quedo en blanco y hago el ridículo” u ”ojalá me atreviera a ir un evento de Networking pero no me atrevo…” son habituales para muchas personas.

Cursos para superar el miedo a hablar en público

Vemos al público como a un feroz león?

Según un estudio de la universidad de California, hasta un 75% de la población es decir, tres de cada 4 personas padece miedo a hablar en público o sufre algún tipo de ansiedad cuando se enfrenta a esta situación.

Curiosamente es una fobia tan común que llega a situarse por encima del miedo a las arañas, a volar e incluso a la muerte. ¿Podríamos decir entonces que preferimos morirnos antes que ponernos ante un público?

Y es que no es para menos! Ya que las respuestas fisiológicas a ese miedo son muchas y no resultan nada agradables. Las piernas nos tiemblan, se nos acelera el pulso, nos tiembla la voz, nuestra lengua se niega a cooperar, nos falta la respiración. Nos sentimos nerviosos, evaluados y expuestos.

 ¿Que pasa dentro de nosotros para que se produzcan estas reacciones?

Existen diferentes teorías de porque sentimos ese miedo. Una de las más consolidadas defiende que este reflejo se activa cuando sentimos una atención desmesurada sobre nuestra persona. Lo cual tendría su origen en la época en la que el predecesor del homo sapiens era acechado por algún depredador en su conquista de las estepas africanas. Teniendo solo dos respuestas: o huir o hacerle frente.

Ante una situación así en la que nos sentimos observados y amenazados nuestra amigdala-cerebral reacciona. (una parte del cerebro que fundamentalmente se encarga de procesar las emociones) Activa nuestras glándulas adrenales, dos regiones que se encuentran en la parte superior de los riñones. Éstas empiezan a segregar la hormona de la adrenalina. Cuando esta adrenalina recorre nuestro cuerpo nos provoca todas esas reacciones fisiológicas de nerviosismo e incluso malestar.

Otra razón habitual por la que sentimos miedo es ante la idea de que nos faltan las habilidades necesarias para ponernos ante un público.

Pero existen más motivos. Hay personas que sienten ese miedo por experiencias vividas no positivas que continuamente disparan su miedo al fracaso. En este caso lo mejor será comenzar por identificar esos pensamientos paralizantes para sustituirlos por otros más positivos. Las técnicas basadas en PNL, visualizaciones, técnicas de respiración, relajación muscular… serán muy útiles. En El Trampolín te daremos a conocer toda clase de herramientas encaminadas a superar este miedo y a afrontar las situaciones que lo provocan  con garantía de éxito.

¿Necesitamos ese miedo?

La respuesta sería que “quizás si”. Lo más importante de todo es que nos atrevamos a mirar a ese miedo cara a cara. Que lejos de verlo solo como algo negativo y horrible, lo veamos como algo necesario o que puede llegar a formar parte del motor de la comunicación. Necesitamos ese grado de adrenalina para ponernos ante un público. Siempre que hayamos aprendido a mantener a raya esa ansiedad para que no nos paralice, esos nervios nos ayudarán a activarnos y tener la energía.

Ahora ya sabemos que sentir ansiedad ante un público es absolutamente normal. Incluso positivo ya que tan sólo se trata de una reacción de nuestro cerebro (el mismo que nos protegía del león). Ya podemos enfrentarnos a ese público que de momento no nos va a comer 😉

La buena noticia es que puedes superar este miedo con nuestros  cursos de hablar en público , que te ayudarán a superar con mayor seguridad las situaciones de estrés asociadas a la comunicación ante un público y se reucirán considerablemente el grado de ansiedad provocado por éstas.

 

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