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ATENCIÓN AL PÚBLICO: HABILIDADES SOCIALES QUE ENAMORAN

Habilidades sociales necesarias para la atención al público

Una de las claves para la captación, retención y conquista de los clientes es la atención al público. Las empresas cada vez más necesitan personal con habilidades sociales para que sus audiencias se sientan cómodas con el trato. La seguridad en la negociación será fundamental para cerrar cualquier asunto.

Las habilidades sociales se entienden como la capacidad que tenga una persona para comunicarse con los demás. Son personas ágiles para iniciar y mantener una conversación, pedir disculpas y defender su posición.

La atención al público tiene que partir de la responsabilidad individual de cada empleado. Hay que respetar los derechos de los demás, las habilidades sociales no son para imponer nuestras ideas. La manera de comportarse depende de la situación y de las creencias sociales para ese momento, no son universales. Esas capacidades se van forman a través del tiempo y se adaptan a las diferentes situaciones que se presenten.

Otro punto importante es que son conductas asertivas y aceptadas en el contexto cultural que nos desenvolvemos. Por lo tanto, lo que es correcto para nosotros que estamos en algún sitio determinado para otros en otro lugar es incorrecto.

Habilidades sociales en la atención al público

Base de la atención al público

Desde la niñez nos formamos con nuestros allegados, sus conductas tanto verbales como no verbales eran imitadas por nosotros. En esa etapa también aprendimos por instrucción, nos enseñaban cuál debía ser nuestro comportamiento social, como dar las gracias. Las conductas deseables son reforzadas por medio de castigos o premios según el comportamiento del niño.

Según la cultura de la sociedad donde crecemos la forma de educar se puede diferenciar por el género. Por ejemplo, a un niño se le  enseña a tener un carácter más fuerte, a ser líder. En el caso de la niña, a ser más dócil, obediente y sensible con el sufrimiento de los demás.

Conductas manifiestas en la atención al público

A medida que vamos creciendo en lo personal experimentamos 3 tipos de respuestas, una conducta agresiva, pasiva y otra asertiva. Cuando expresamos nuestras ideas con imposición, sin respetar las opiniones de los demás o sus derechos. En esta situación nos referimos a una conducta agresiva.

Al alzar la voz o imponernos verbalmente con gestos amenazantes para invadir el espacio de los demás, es porque deseamos dominio. Por un momento podemos llegar a sentir poder, si las personas no responden a este estilo de conducta. Sin embargo, a largo plazo obtendremos resultados negativos para la empresa, ya que los clientes trataran de evitarnos. Esto significa, que al conducirnos con este estilo en la atención al público perderemos clientes.

El extremo de una conducta agresiva es manejarnos de forma muy pasiva ante los demás. Es decir, no expresamos nuestros sentimientos y pensamientos con claridad. Son personas que bajan la mirada, usan un tono muy bajo de voz y tiene una postura inadecuada. Anteponen sus objetivos propios por alcanzar lo que desean los demás. La frustración va creciendo y en algún momento puede estallar.

Ideal es expresar nuestros sentimientos y pensamientos de forma directa y con respeto hacia las demás personas. Cuando manejamos este tipo de comportamiento nos referimos a que contamos con una conducta asertiva. Al comunicarnos de manera clara y precisa con un tono adecuado, esto ayudará a tener una postura corporal apropiada, relajada y con movimientos del cuerpo pausados.

La asertividad permite llevar a nuestro receptor a un ambiente amigable y por lo tanto, contar con una excelente atención al público. Definitivamente, este tipo de conductas atrae más al cliente y determinan su fidelidad.

Habilidades sociales para la atención al público

1.- Aprender a escuchar

Ponte en el lugar del cliente, acepta las críticas, busca como puedes cambiar y adaptarte a las necesidades del público. El cliente quiere ser escuchado y que tomen en cuenta su opinión, esto es una oportunidad para diversificar el producto.

2.- Mejora la comunicación

Estudia a tus públicos, segmenta las audiencias, identifica los canales de comunicación que utilizan tus clientes. Verifica  las vías de comunicación que  son más eficaces para la atención al público como el teléfono, vía online o personalmente. Cuando tienes habilidades sociales basadas en una buena comunicación es más fácil mantener excelentes relaciones con los clientes.

3.- Trato humano y sincero

El cliente admira la honestidad, que le expliques el procedimiento que ejecutarás y hasta donde puedes llegar. No prometas lo que no puedes cumplir. Ellos valoran el trato humano que le das.

4.- Demuestra ser un experto en el tema

Busca diferenciarte de los demás, que el cliente sepa que tu marca es distinta a la competencia. Agrégale valor a tus productos, al saber comunicar todas sus características y la filosofía empresarial. Una de las habilidades sociales más importante es que demuestres seguridad y experiencia en el tema. Si por el contrario, demuestras nervios el cliente dudará que eres una persona calificada y tus productos quedarán fuera de su elección.

5.- Lenguaje corporal

Una buena atención al público parte de la manera como nos presentamos y nos expresamos ante ellos. Esto no solamente habla de ti, también de la empresa a la que representas. De acuerdo al tipo de cliente que te dirijas demostrarás un lenguaje más fresco o con más seriedad.

6.- Aprende a trabajar bajo presión

Mantener la calma será fundamental para que no pierdas el control y puedas resolver todas tus tareas de manera ordenada. Identifica lo que puedes hacer en el momento y lo que no, solicita ayuda de algún compañero si es necesario. Es importante que el cliente no sepa que estás sometido a una fuerte presión.

7.- Conoce a tu empresa y el mercado

Para que puedas desarrollar tus habilidades sociales de forma eficaz, debes conocer muy bien la empresa donde laboras. Todas las personas que trabajan con atención al público saben que es primordial conocer a la empresa. De igual manera, estudia el mercado y sus tendencias. El cliente le agrada que le ofrezcas una evaluación del mercado y de futuros escenarios que desconocía.

La comunicación tanto verbal como corporal comunica lo que realmente queremos para nuestros públicos y su satisfacción. Saber comportarnos y comunicar será la clave para nuestro éxito en las relaciones con los clientes. En El Trampolín os ayudamos a que podáis tener más soltura en vuestras negociaciones y convencer vuestros clientes.