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PERSONA POSITIVA: ¿CUÁL DEBE SER TU ACTITUD ANTE LA VIDA?

¿Te consideras una persona positiva?

Estas son preguntas que suelen ser muy fácil de responder sin pensarlo lo suficiente. Sin embargo, este artículo tiene como objetivo llevarte a tu verdadera realidad y qué pienses si en verdad eres una persona positiva.

Para ello, evalúa qué hiciste la última vez que llegó un problema:

  • ¿Agachaste la cabeza y saliste corriendo?
  • ¿Qué acciones tomaste en el primer momento que los demás te señalaban con palabras negativas?
  • ¿Sentiste lástima por ti mismo?

La persona positiva al tomar una decisión

En la vida existen dos caminos que puedes elegir a la hora de tomar decisiones. Nos referimos por inspiración y desesperación. La primera destacan aquellas personas que determinan un accionar porque desean avanzar hacia un objetivo. En cambio, las personas que toman de decisiones por desesperación intentan alejarse de algo.

Lamentablemente, la gran mayoría de personas mantienen la actitud de desesperación queriendo huir de algo o de alguna circunstancia. Aquí cabe la pregunta, ¿de qué estás huyendo? Por lo general, este grupo de personas viven eligiendo cualquier cosa en este tipo de ambiente.

Hay personas que pertenecen a un minúsculo grupo, que desean mantener una actitud firme ante la vida. Este grupo quieren avanzar independientemente de sus circunstancias. De ellos, se forjan los grandes líderes que toman decisiones por inspiración.

Es el momento que determines cuál es ese objetivo que te guía a seguir a pesar de la situación. Algunas veces no irás tan rápido porque ciertos factores no te dejan avanzar, pero no desistas de lo que deseas.

Persona positiva

Fuiste una persona positiva en la niñez

Cuando éramos niños nuestros padres nos ayudaban a caminar, dejaban sus brazos abiertos para que avanzáramos hasta donde ellos se encontraban. De esta manera, había un motivo para dar unos pasos. Nosotros nos caíamos constantemente. Sin embargo, de cada caída tomábamos más fuerza porque teníamos una visión y era abrazar a nuestros padres.

Cuando fuimos creciendo perdimos esa habilidad, simplemente porque ya no teníamos visión para avanzar. Por lo tanto, aumentaba las ganas de huir. Es decir, este tipo de personas mantienen una actitud negativa porque sienten que no tienen salida.

La mayor parte de los seguidores viven sumergidos en esta actitud tan oscura y sin esperanza. Son del tipo de personas que cuando todo va bien ellos están bien, pero cuando es al contrario entran en este ambiente de negatividad.

¿Cómo ser una persona positiva?

Para poder responder esta pregunta, debemos considerar 4 pilares fundamentales de nuestra vida como:

1.- Mental

Comienza el cambio al enfrentarte con el enemigo más poderoso que tienes, nos referimos a ti mismo. Evita ser tan mal agradecido y pensar que no eres nada. Ya basta de vivir todo el tiempo en una actitud de derrota y de pesimismo. La vida es muy corta para sabotearnos a nosotros mismos.

Analiza quién en el transcurso de tu vida te enseñó a ver lo malo en vez de lo bueno. Quizás es alguien cercano a ti, un amigo o un familiar. Quién es esa persona que usurpó tus sueños. Alguien más nos enseñó a pensar de forma negativa, opiniones que nos destruyeron por dentro y hoy llevamos como una cruz.

Se vale que renueves tu cerebro y comiences hacer cambios importantes para que dejes de ser un seguidor.

¿Cómo te estás alimentando de forma mental?

Todo lo que salga de ti es porque entró en ti. La calidad de tus actos es directamente proporcional a tus pensamientos. Una persona positiva acepta aquellas palabras que contribuyen con su desarrollo mental. Sin embargo, no existe persona que pueda bloquear las palabras negativas a las que está expuesta.

Podemos decidir por ejemplo, no ver noticias o no hablar con ciertos individuos que nos quitan energía. Las personas tóxicas o negativas suelen generar un ambiente hostil. Cuando eres seguidor aceptas esas palabras. Los líderes procesan y filtran cada frase que escuchan a través del liderazgo. Entonces, ¿en qué punto te encuentras tú, eres líder o seguidor?

Lo importante no es el mensaje que estás escuchando, lo fundamental es que tú decidas qué es verdad y qué no lo es. La decisión está en ti, toma aquello que te va a inspirar. Si aceptas esas palabras negativas como verdad, todo lo que saldrá de ti será negativo. Además, que bloquearás la visión.

Un líder protege su cerebro de aquellas palabras que escucha, clasifica la información con la que se va a quedar. Los problemas los define como circunstancias que se convierten en una oportunidad de crecimiento personal.

2.- Físico

¿Cómo proteges tu cuerpo para que seas una persona productiva? Tenemos un objetivo profesional, pero nos olvidamos de cuidar nuestro cuerpo. Tienes que plantearte, lo qué estás haciendo para cuidar tu cuerpo durante los próximos 10 años.

Algunas personas dejan de disfrutar la vida a los 50 ó 60 años porque nunca se preocuparon de cuidarse. Lo único que les importaba era hacer dinero y ahora lo tienen que gastar en su salud. Por eso, comienza a tomar acciones en este asunto.

3.- Emocional

Una persona positiva analiza la reacción que tiene constantemente cuando le llegan diferentes tipos de información. Por ejemplo:

Cuándo alguien nos critica, cuál es nuestra reacción ante ello. Puedes estar de lado de aquellos que escuchan con atención para hacer los cambios necesarios o simplemente pertenecer al grupo de los que se cierran. Una persona positiva tiene control de su vida y por ende, de sus emociones.

Los líderes no se sienten derrotados se replantean para continuar con sus proyectos. No dejes que otra persona decida qué vas a sentir.

4.- Espiritual

Una persona positiva, es agradecida, no se queja todo el tiempo por lo que no tiene. Se enfoca en lo que tiene para construir su día a día y avanzar a la meta.

La mayoría suelen mirar lo que otras tienen y se minimizan por eso. Es en este momento, donde asumen el papel de víctimas y comienzan las excusas para no alcanzar alguna meta.

Cambia de actitud, mantén tu mira en ti. Piensa que existen personas que están peor que tú. Al comprender esta realidad, podrás ayudar a los más desfavorecidos. Hay personas que necesitan de ti. En definitiva, se agradecido con lo que tienes.

En el momento que dices que eres una persona positiva, evalúa si tu base parte de estos 4 pilares. Si realmente quieres cambiar de actitud ante la vida y ser otro, tienes la posibilidad de crecer a través de la mano de un equipo profesional como El Trampolín.

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La impaciencia

La impaciencia

Impaciencia: arma perjudicial para la toma de decisiones trascendentales

El ritmo de vida acelerado que llevamos actualmente, causa que podamos desarrollar impaciencia por cada actividad a realizar. La tecnología ha generado seres que aman la inmediatez y olvidan los pequeños detalles  de lo cotidiano.

En medio de la inmediatez muchos perdéis la calma y la paciencia para lograr una buena resolución de conflictos. La salud emocional es lo primero que se ve afectada cuando la impaciencia nos absorbe. Este sentimiento está acompañado de ansiedad, frustración y rabia afectando la toma de decisiones.

Efectos de la impaciencia en la salud física

Según algunos estudios de la Asociación Médica Americana, aparte de afectar la salud emocional y mental, se somatiza en:

  • Hipertensión

Padecimiento más común en las personas que tienen impaciencia, especialmente los jóvenes y adultos contemporáneos. El estrés por ejecutar las tareas en el trabajo de una forma rápida y con buenos resultados genera hipertensión. Las situaciones de irritabilidad cotidiana hacen que aumenta la presión arterial.

Cada vez que os sintáis así, respirad profundo y exhalad.  No intentéis una resolución de conflictos en ese estado, las mejores decisiones se toman con la cabeza fría.

  • Envejecimiento

Las personas con impaciencia afectan más la parte de los cromosomas DNA, responsables de la longevidad. Cuando andamos impacientes creamos las condiciones negativas en contra de la salud emocional y aceleramos nuestro envejecimiento.

  • Obesidad

La vida acelerada consume a este tipo de personas con impaciencia, ya que no pueden esperar por una comida sana. Los lugares de comida rápida se convierten en una predilección hasta el punto de ser constantes perjudicando su salud.

La impaciencia provoca en muchos individuos, la falta de interés por el ejercicio físico, ya que esperan resultados rápidos. El cúmulo de tareas se convierte en la excusa para no hacer actividades que relajen el cuerpo y la mente.

La impaciencia

La impaciencia y el comportamiento

Al presentarse algún problema con los amigos, la resolución de conflictos entra en disyuntiva, se torna difícil por la impaciencia. La capacidad de comunicar y de contar con una escucha activa se vuelve casi nula estando en sociedad. Este tipo de individuos se desesperan cuando la otra persona está hablando, de hecho suelen demostrar gestos de fastidio. En una reunión observan constantemente la hora, miran para todos lados e interrumpen a cada rato.

Este comportamiento tendrá como consecuencia que muchos opten por alejarse del impaciente, perdiendo grandes amistades. La impaciencia logra que las personas que la padecen se queden solas y se vea afectada su salud emocional.

Para los investigadores de Universidad Cardiff, este tipo de personas son más propensas a tener altercados violentos. Para ellos, la mayoría de estos conflictos se producen en la noche y bajo el efecto del alcohol. Esto será otro factor que pondrá en riesgo su salud emocional hasta caer en depresión.

La impaciencia disminuye la productividad

Por lo general, este tipo de personas posponen las asignaciones o actividades más complejas para evitar estresarse. Otra de sus características que afecta la productividad es que les choca esperar por el cumplimiento de cada proceso. Suelen saltarse pasos en el área laboral que recaen en resultados negativos para la empresa.

Los reclutadores y los psicólogos laborales en la actualidad se fijan más en evaluar en qué rango de paciencia se encuentra una persona. Clasificar las tareas en orden de importancia y de urgencia será vital para realizar cada trámite. El respetar los tiempos de cada proceso hará la diferencia, las personas impacientes no pueden tener trabajos que requieran dedicación.

La impaciencia acelera la caída económica

Hay emprendedores que suelen soñar de una forma muy desesperada para convertirlo en realidad, hacen lo que sea para cumplirlo. Algunos se desesperan tanto que afectan su salud emocional y no llegan a una resolución de conflictos con sus socios. Comienzan a endeudarse sin medir el presupuesto con el que cuentan y sus posibilidades de pago de intereses.

Un impaciente con deuda es una mala combinación porque adquirirá más créditos o terminará por ir a la quiebra. La mayoría de este tipo de emprendedores a los 2 años de haber montado su negocio terminan tirando la toalla.

Convertirse en alguien paciente

Aunque no es tarea fácil ser paciente, es cuestión de desarrollar áreas especialmente en la resolución de conflictos, o habilidades sociales. En los momentos que vosotros estéis en una fila de tránsito o esperando que os atiendan, será necesario todo control. Se puede gerenciar la paciencia tomando en cuenta algunos puntos como:

  • Aprenda a realizar ejercicios de relajación.
  • Conozca la música que más os relaja y aquella que logra sentimientos de felicidad en vosotros.
  • Vaciar la mente y mantener pensamientos positivos ayudará a tomar mejores decisiones para la resolución de conflictos.
  • Trate de cumplir con los horarios holgadamente y salir a tiempo para sus reuniones, eso evitará la impaciencia y el estrés de ir contra reloj.
  • Sea más organizado con su agencia, trate de no salirse de  lo que ya tiene previsto.
  • Mantenga su foco en aspectos positivos, no se concentre en expectativas, ya que le puede traer la ansiedad.
  • Busque un coach que os ayudéis a afrontar sus miedos y frustraciones, con quien pueda platicar para sentirse mucho mejor. Cuando estamos tranquilos y soltamos toda carga podemos pensar con cabeza fría.
  • Al estar involucrado en situaciones adversas, tomad el tiempo para analizar el asunto y buscad soluciones. Tener una actitud de autocompasión será perjudicial, vosotros debéis pensar por lo menos en 3 aspectos positivos.

Como vimos en este artículo la clave para ser pacientes es la tolerancia y mantener una actitud positiva. La paciencia es la mejor arma para alcanzar el éxito aunque sea paso a paso. La gestión de la inteligencia emocional es clave para evitar la ansiedad desarrollada por la impaciencia.

El genio del «conductismo«, Burrhus Frederic Skinner, estudia la teoría del condicionamiento del ser humano ante ciertas actitudes.