,

La misión que cumple un Sober Coach

Sober Coach

La misión que cumple un Sober Coach

A menudo encontramos personas en nuestro entorno que están sufriendo, abierta o secretamente, gran cantidad de preocupaciones. Un importante porcentaje de seres humanos a nivel mundial oculta sus ansiedades, miedos y molestias bajo el brazo de distintas adicciones.

Es allí, entonces, donde un sober coach entran a cumplir su función, quien mediante la puesta en práctica de conocimientos y técnicas puede ayudar a una persona a superar el alcoholismo, la drogadicción y otras adicciones. Un sober coach ayuda a personas con hábitos perjudiciales a retomar el rumbo correcto de sus vidas para evitar recaídas, a pesar de que en un futuro puedan encontrarse con situaciones incómodas que propiciarían una recaída, un sober coach puede lograr que el paciente sea capaz de saber manejar sus emociones frente a esos escenarios.

Causas de las adicciones

Ciertamente, las causas más comunes que ocasionan adicción al alcohol y otras drogas suelen ser:

  • Exceso de estrés o ansiedad
  • Estados depresivos o apaatía
  • Sensación de soledad
  • Exceso de tiempo libre
  • Automedicación

Otras causas pueden atribuirse al mal manejo de las emociones o a una idea distorsionada de las consecuencias que trae consigo el consumo de la “droga” en cuestión, sea cual sea la misma. Sin embargo, las personas con mayor debilidad mental y emocional son las que suelen caer en adicciones con mayor facilidad, y las cuatro primeras causas suelen ser las detonantes.

Sin importar cuales sean los motivos o qué tan fuerte se desarrollen, un sober coach está capacitado para ayudar a las personas con adicción a controlar sus emociones, manejar inteligentemente sus pensamientos, reduciendo de forma progresiva hasta lograr la supresión definitiva de todas las causas que originan la adicción.

sober coach

Un “sober coach” puede ayudarte a salir de la adicción

Consecuencias de las adicciones

Existen distintos tipos de adicción; al tabaco, al alcohol, drogas, al trabajo, internet, teléfonos inteligentes, etc. Cada una de ellas causa impactos negativos en nuestro estilo de vida. Algunas consecuencias más comunes son:

  • En el alcoholismo; enfermedades graves como cirrosis, úlcera y cáncer, accidentes automovilísticos al conducir en estado de ebriedad, en el ámbito sexual impotencia, violencia doméstica y social, etc.
  • En el tabaquismo; cáncer de pulmón, problemas en el corazón, úlceras, problemas de concentración o pérdida de la memoria, enfermedades de la piel, daños al sistema inmunitario, etc.
  • Otras drogas; el consumo excesivo de drogas como la cocaína, por ejemplo, podría causar trastornos, daños intestinales y del sistema respiratorio, hemorragias internas y otras complicaciones. Por otra parte, el consumo excesivo de medicamentos, por ejemplo, puede causar intoxicación, sobredosis y en el peor de los casos, la muerte.
  • Adicciones por causas tecnológicas; actualmente una de las más comunes y mayormente pasadas por alto, estas suelen causar depresión, ansiedad, desequilibrios alimenticios, trastornos del sueño y disociación social, siendo esta última la consecuencia más común.

 

Beneficios de contar con un sober coach

Lo más común es que las personas que sufren de adicción acudan a centros de rehabilitación. Sin embargo, en la mayoría de los casos las técnicas utilizadas en estos centros solo logran disminuir las consecuencias de la adicción por algún tiempo. Además de esto, suele ocurrir que al dejar de asistir a estos centros de ayuda, las personas vuelvan a toparse con algún problema, trayendo como consecuencia que sufran de “recaídas emocionales” y, por lo tanto, retomen la adicción de la cual estaban intentando huir.

A diferencia de los centros de rehabilitación comunes, un sober coach recurre a métodos que, no solo intentan erradicar las adicciones de las personas, sino también les invitan a ver la vida desde otros ángulos, brindándoles una mirada positiva hacia el futuro y evitándoles recaer nuevamente en rumbos equivocados.

Gracias a los sober coach, las personas que sufren de adicción podrán:

  • Superar por completo aquellas causas que les hacían refugiarse en sus adicciones.
  • Mantener un estilo de vida saludable y sin adicciones.
  • Tener una visión emprendedora y futurista, que los mantenga en un margen de paz y positivismo.
  • Controlar sus emociones para que estas no influyan en su manera de pensar y de actuar, al menos no negativamente.

Cómo prevenir futuras adicciones

Aunque parezca una tarea complicada, lo único que hace falta para mantenernos lejos de aquello que nos daña es, indudablemente, reconocer el problema, enfrentarlo y tener el control sobre ello. Y para lograrlo necesitamos ser capaces de tomar el control sobre nuestros pensamientos y nuestras emociones.

Si deseas comenzar por ti solo el cambio en tu vida, lo primero que debes hacer es:

  1. Rodearte de gente positiva; las personas tóxicas son dañinas para tu salud mental y emocional.
  2. Evita aquello que te hace daño; si aún sientes debilidad por algo o alguien, trata en lo posible de disminuir el contacto.
  3. Plantea metas optimistas en tu vida; trazarse objetivos e ir por ellos suele ser de gran motivación, además de mantener tu mente ocupada.
  4. Sé proactivo; disminuye en gran medida el tiempo de ocio y verás como eliminarás de tu mente pensamientos negativos.
  5. Regálate un tiempo para divertirte; no temas en disfrutar de los buenos momentos que la vida te ofrece. Familia, amigos, amores; sin duda, cada cosa tiene su tiempo y te mereces disfrutar de cada momento que la vida te presenta.

Si crees que necesitas una orientación o estás pasando por una adicción, no vaciles en recurrir a la ayuda de un sober coach, quien te brindará las herramientas adecuadas para superar la situación y es la persona indicada para guiarte a retomar el rumbo correcto en tu vida y convertirte en una persona resiliente.

 

Logotipo de "El Trampolín Coaching y Comunicación"

 
Avenida de Nazaret 13A
28009-Madrid
Telf contacto: +34910757492

 

Conozca sobre la Depresión y cómo evitarla

Depresión

Conoce más sobre la Depresión y aprende a evitarla

Aunque no parezca un tema tan grave o tan urgente a tratar, no confiarse ante la aparición de la depresión y tratarla al instante sería lo más idóneo, ya que este terrible mal puede afectar tanto a niños, como jóvenes, adultos y adultos mayores, y puede traer consecuencias a corto, mediano y hasta a largo plazo si no se trata correctamente.

La Depresión

Existen distintos tipos de depresión que pueden afectar a las personas; una de las más comunes es la llamada “depresión clínica” que afecta física y mentalmente a las personas, transformando su manera de actuar, de pensar y de sentir. Este estado mental puede considerarse además como una enfermedad que afecta relaciones tanto laborales como personales (familia, amigos, amor, etc.) y puede ser la causa de traumas psicológicos que causarían la pérdida de apetito, sueño y otras actividades comunes necesarias en el ser humano.

A pesar de ello, el lado positivo es que la depresión no es una enfermedad que no pueda tratarse. Con el diagnostico correcto y utilizando los métodos adecuados pueden suprimirse por completo sus consecuencias.

Causas de la Depresión

En algunos casos, la depresión puede ser originada por la existencia de niveles muy altos de cortisol, dopamina, serotonina y noradrenalina en las personas, lo que causaría, por ejemplo, un ambiente tenso que podría afectar a todos los integrantes de un núcleo familiar.

Otras causas comunes:

Otro tipo de causas son los impactos emocionales muy fuertes, que no suelen tratarse correctamente y en lugar de solucionarse, se instalan en la mente de las personas. Este tipo de depresión no tiene consecuencias inmediatas, pero, de igual forma, varios impactos emocionales seguidos sin tratamiento suelen causar, a mediano o largo plazo, cambios y desequilibrios en los neurotransmisores del cerebro que probablemente causen:

  • Disminución del interés en distintos tipos de actividades del día a día.
  • Variaciones en el peso de las personas debido a la falta o aumento de las horas de sueño y también al cambio en la alimentación (pudiendo causar incluso anorexia, bulimia u obesidad).
  • Estado de decaimiento constante, incluso irritabilidad y empatía para con las personas dentro del entorno del individuo con estado de depresión.
  • Anemia, causada por insomnios, disminución en el peso, etc.
  • Pérdida de la capacidad de concentración.
  • Pensamientos suicidas recurrentes, a tal punto de idear planes sobre cómo el individuo con depresión podría ocasionar su propia muerte.

Consecuencias de la Depresión

La depresión tiene como consecuencia un estado constante de desánimo que afecta a las personas tanto mental como físicamente. Aunque no lo parezca, los riesgos que corre una persona con estado depresivo pueden ser severos si no se tratan a tiempo.

  • Desilusión, desesperanza, desánimo. La fortaleza que caracteriza al ser humano no existe en personas con depresión. Dicha enfermedad les hace perder la habilidad para sobreponerse ante las dificultades. Hasta podría convertirse en una carga para sus allegados.
  • Pérdida de la autoestima. Las personas con estado depresivo dejan de ver en sí mismas sus virtudes. Tienen mayor dificultad para plantearse nuevas metas y sienten con frecuencia que en su vida abunda la soledad y los problemas. Les cuesta ver las soluciones y suelen tener mayor dificultad para recuperarse de las enfermedades.
  • Consecuencias físicas. Los más comunes son la pérdida del apetito, los dolores de cabeza, cansancio frecuente y debilitamiento del sistema inmunitario.

Tres resultados positivos que podemos obtener de superar la depresión:

  • Estado de liberación. La sensación de liberación que siente una persona al soltar eso que tanto le causaba problemas puede ser increíble. Al abrir las puertas hacia nuevas oportunidades sin sentir la carga que conllevaba tal estado emocional.
  • Fortalecimiento de la mente. Las personas que han logrado superar un estado emocional depresivo suelen volverse psicológicamente más fuertes que otras. Incluso pueden convertirse en potenciadores de otras personas y/o personas resilientes
  • Equilibrio emocional. Cuando la autoestima regresa a sus niveles normales, el autocontrol que logran conseguir las personas puede servir para afrontar posibles irregularidades que surjan en el futuro. Sin embargo, con mayor equilibrio y astucia. Una persona que goza de autocontrol emocional aprende a sobrellevar las dificultades. A disfrutar de los pequeños momentos, por más efímeros que estos puedan ser.
Depresión

Conoce la Depresión

Consejos para evitar la Depresión

Una persona positiva es una persona feliz, carente de malos pensamientos y, por lo tanto, carente de depresión.

  • Rodéate de gente positiva. Si sientes que hay algo malo en tus pensamientos de hoy, toma un descanso. Sal a rodearte de gente con la que puedas pasarlo bien. Esto te permitirá refrescar tus pensamientos y te darás cuenta de que a pesar de ellos siempre existen momentos para disfrutar.
  • Sé agradecido. Claramente existen muchas cosas positivas que actualmente pueden estar ocurriéndote; analiza cuales son dichas cosas y apóyate en ellas para salir adelante y resolver las cosas negativas. Si te sientes deprimido empieza ya tu lista de agradecimiento!
  • Sal de la rutina y conoce nuevos escenarios. El peor enemigo del hombre es la rutina. Distrae tu mente y tu cuerpo con nuevas sensaciones y nuevos pensamientos que te alejen de los problemas, esto te incentivará para tomar un respiro y continuar.
  • Amplia tu mente, incrementa tus expectativas y toma las riendas de tu felicidad. Solo tú puedes saber lo que es mejor para ti y lo que podrá hacerte feliz. Hazlo “porque quieres, porque puedes y porque te lo mereces”.

En ocasiones, si la depresión es severa, conviene visitar al psiquiatra. Si se trata de una problemática manejable puede superarse con psicoterapia, las más de las veces irán combinadas.

 

,

La Resiliencia, una forma de levantarse y seguir adelante

Coaching

La Resiliencia, una forma de levantarse y seguir adelante

La resiliencia permite a las personas desarrollar la capacidad de reinventarse y de adaptarse a los distintos cambios del día a día, a sobreponerse ante las dificultades y a lograr el éxito a pesar de los inconvenientes.

El camino a la felicidad puede ser arduo y truncado. Pero puede ser alcanzada llevando un estilo de vida que nos brinde la posibilidad de convertir las dificultades en oportunidades. Además, en cada estilo de vida y en cada persona podrán presentarse trabas o inconvenientes en donde se pondrán a prueba las habilidades y las fortalezas de cada uno. Es aquí donde entra en juego La Resiliencia

 

Lo que es la Resiliencia

Esta palabra es considerada una de las más hermosas debido a su significado tan profundo; deriva del latín “resilio”, que se refiere a “saltar hacia atrás, rebotar”. La resiliencia es la capacidad que adopta cada individuo de adaptarse a cualquier situación presente, habiendo superado anteriormente, y de manera astuta, momentos de dificultad; desde rupturas amorosas hasta alguna pérdida familiar o de cualquier tipo.

La resiliencia es, en realidad, un estado habitual del ser humano, debido a que cada persona enfrenta distintas situaciones con frecuencia y se sobrepone a cada una de ellas. Sin embargo, mantenerse constantemente en un estado resiliente implica enfrentar gran cantidad de obstáculos que probablemente afecten las emociones de las personas, pero indudablemente logrando la posibilidad de aprender del pasado y de cada situación que pueda presentarse.

La Resiliencia

Las personas resilientes salen fortalecidas de las situaciones difíciles.

 

Características de una persona resiliente

Las personas resilientes no solo saben superar momentos de dificultad, además de ello, comienzan a actuar y hacer nuevos planes y llevar a cabo nuevas ideas a partir de cada aprendizaje. Una persona resiliente puede pensar y hacer cosas de manera positiva manteniendo y aceptando la realidad tal cual se presenta, creen fielmente en sus capacidades y logran identificar los problemas y mejorar a partir de ellos. Para ellos los problemas son un motor.

Este no es un estado de “sanación” al cual sea fácil llegar. Quien goza de un estado de resiliencia podrá establecer relaciones productivas, relaciones sanas con familiares, amistades y otras personas. También podrá aceptar los cambios como hechos necesarios que contribuirán con su crecimiento personal. Conservando siempre los pensamientos en perspectiva para lograr cuidar de sí mismo sin permitir que tales esperanzas se conviertan en quimeras.

¿Puede ser este un método para gozar de salud mental?

Efectivamente, la resiliencia ha sido implementada en la psicología como un método para alcanzar la salud mental. Este nuevo concepto de resiliencia se basa en un concepto de la física en donde un material consigue regresar a su estado original luego de haber sido deformado por algún tipo de fuerza.

Esto fue utilizado para descubrir la habilidad que logran desarrollar las personas para superar sucesos trágicos e imprevistos. La resiliencia permite tener actitud positiva en las distintas oportunidades y en cualquier entornos. Modifica la perspectiva de cada persona al fortalecer sus debilidades.

Como en cada ámbito de la vida hay varios tipos de problemas, existen también distintas formas de resiliencia, estas son:

  • Resiliencia individual: esta se refiere a la capacidad de adaptación las personas, pero cada una por sí misma. Este tipo de resiliencia, en un sentido laboral, por ejemplo, se convierte en un método efectivo. Si dentro de una empresa existe un engranaje que no esté funcionando, toda la maquinaria fallará. Si, por el contrario, todas las piezas funcionan correctamente, la empresa funcionará a la perfección. Este mismo ejemplo puede explicarse en un sentido personal.
  • Resiliencia grupal: en este caso la resiliencia se convierte en un proceso de adaptación de manera colectiva. Aquí un líder le brinda a los demás las herramientas necesarias que les ayudarán a reaccionar ante cualquier problema o dificultad.
  • Resiliencia ambiental: la naturaleza también desarrolla la capacidad de recuperar el equilibrio. Sucede después de haber pasado por algún tipo de perturbación (lluvias, sequía, fuego, movimiento de tierra, etc). A este tipo de adaptación se le llama resiliencia ambiental.
  • Otros tipos de resiliencia pueden encontrarse en un ámbito psicológico, jurídico, sociológico, organizacional, tecnológico, etc.

El control emocional, el optimismo, la simpatía, entre otras características, son solo algunas de las posibilidades que brinda mantenerse en un estado de resiliencia que, claramente, significan gozar de salud mental.

Algunos hábitos que pueden ayudarte a superar los problemas

Muchas personas suelen caer en “huecos” emocionales tras sufrir una pérdida. Los fracasos o las ruptura emocionales son oportunidades para la resiliencia. Pero son contadas aquellas personas que logran superar tales problemas de manera optima y rápida. Algunos suelen tardar más que otros. En ciertas ocasiones, se requerirá de ayuda profesional (como la terapia gestalt ) para lograr superar dichos problemas y comenzar nuevamente con nuevos objetivos de vida. Sin embargo, siempre es posible prevalecer ante las adversidades. Recuperar ese positivismo es necesario para plantearse nuevas metas, cumplirlas y sobresalir ante ellas.

  • Asumir las dificultades y aprender de ellas de manera optimista y positiva. Ninguna crisis emocional es insuperable.
  • Confiar en tus capacidades de superación y en tu potencial. Cada persona tiene la capacidad de ser la mejor versión de sí misma.
  • Ser objetivo y pensar con claridad. Las oportunidades de éxito están en todas partes, solo hay que saber observarlas y desarrollarlas.
  • Mantener relaciones con personas positivas que te impulsen hacia el éxito. Las relaciones familiares sanas y las relaciones con personas que te ayuden a mantener la esperanza mantendrán un equilibrio entre la realidad y la posibilidad de cumplir nuevas metas.
  • Ser flexible a los cambios sin intentar controlar cada situación y mantener la vida con humor. Darle ese toque jocoso a las situaciones siempre es una buena manera de aligerar cargas, además de ayudar a serenar la mente.

Contáctanos si crees que podemos ayudarte a enfrentarte a las situaciones adversas.

Logotipo de "El Trampolín Coaching y Comunicación"

 
Avenida de Nazaret 13A
28009-Madrid
Telf contacto: +34910757492
,

Autoestima ¿Cómo es que la formamos y cómo podemos mejorarla?

La resiliencia se puede trabajar

Autoestima ¿Cómo es que la formamos y cómo podemos mejorarla?

La autoestima no es otra cosa que el aprecio y la valoración que alguien siente hacia sí mismo, hacia sus capacidades y sus habilidades. Este aprecio está fundado en creencias y juicios de valoración que tienen verificación interna y externa.

Debemos señalar que la verificación principal nos conduce a la última de ellas. Porque la información que recibe todo ser humano en sus primeras etapas proviene de cuanto aprendemos y percibimos del exterior. No nacemos con una autoestima determinada. La aprendemos con base en las cosas que nos pasan, sobre todo en nuestro primeros años.

Por ejemplo, un niño de dos años ríe a carcajadas y a nadie parece importarle que el sonido de su risa pueda incomodar. Su cerebro entiende que reírse de ese modo está bien y que nada debería cambiar porque su comportamiento es motivo de alegría para otros. Se siente, de alguna forma, reconocido y validado.

Nuestra autoestima habla del mundo que vemos

Imaginemos ahora que el mismo niño tiene cuatro años y que, en plena reunión familiar, suelta una carcajada que recibe comentarios de desaprobación. Por ejemplo: “Para ya de reírte así que me molesta”.

El niño, quien siempre se ha reído del mismo modo, entiende que esa forma de manifestarse está mal. Surge entonces un choque de escenarios que afectan su identidad y se genera una situación que toma forma cuando el niño adquiere su “uso de razón”, hecho que sucede cercano a los siete años de edad.

Gracias a su raciocinio y a las críticas que recibe, puede llegar a interpretar que las cosas que hace están mal. Que él mismo está mal, que es tonto. Que nada de lo que hace gusta, que es inútil y otras ideas del mismo tipo.

Así pasa el tiempo y ese niño llega a la adolescencia. La etapa en la que termina de formar su identidad y en la que busca pertenecer y sentirse aceptado. La etapa en la que consolida su sistema de creencias. Después de haber recibido años de críticas, de prohibiciones que antes no tenía y de comentarios acerca de otras personas, incluso de su mismo rango de edad, asume que él no es suficiente, que no es digno de amor o que todo lo que hace está mal. Termina de consolidar su propia “realidad”. 

Autoestima

“Si tienes la capacidad de amar, ámate a ti mismo primero” Charles Bukowski

¿Qué nos hace pensar que las cosas que creemos o que nos dicen sobre nosotros son ciertas?

Una de las presuposiciones de la PNL (la más famosa) dice lo siguiente: “el mapa no es el territorio”. Esto tiene una traducción más sencilla y trivial: “cada quien tiene su propia realidad”. Los seres humanos basamos nuestros mundos y nuestros mapas en interpretaciones.

Dicho así, el camino para mejorar tu autoestima presenta alternativas que tal vez no habías visto. Regresemos al origen del tema para plantear otra parte del proceso por el cual tomamos una experiencia y la convertimos en un modelo incuestionable.

¿Por qué alguien que recibe una crítica acerca de su risa termina por creer que todo con respecto a él está mal?

La respuesta es sencilla: nos gusta (y a veces nos conviene) generalizar. Si un día tomamos un cable con la parte de cobre expuesta y sentimos la corriente eléctrica, asumimos que así va a ser siempre. Clasificamos aquella acción como una verdad absoluta. Por supuesto, en ese contexto la generalización es funcional. Porque nos protege, pero… ¿qué pasa cuando creemos que cometer un “error” hace que seamos tontos, inútiles o incapaces?

Es entonces cuando generamos conversaciones que nos maltratan, que dejan ver nuestra poca o ausente estima.

Mejora tu autoestima reconociéndote y reconociendo a los demás

Una vez que crecemos y podemos hacer un examen consciente de las cosas que escuchamos sobre nosotros, podemos hacernos preguntas claves para desmontar esas creencias que nos invalidan.

¿Quién dice que debo ser perfecto? Detrás de muchos problemas de autoestima hay unas autoexpectativas altas, por lo general cercanas a la perfección. Todos cometemos “errores”, es parte de nuestra naturaleza. Cuando nuestros estándares son excesivamente altos, nos es más difícil querernos a nosotros mismos porque viviremos insatisfechos y decepcionados la mayor parte del tiempo.

¿Quién es la persona que me hace las críticas? Antes que mencionemos algún lazo consanguíneo o relacional específico, debemos decir que es un “ser humano”, por lo cual estamos en presencia de otro ser imperfecto que se equivoca tanto como nosotros.

Sucede que nuestras figuras de autoridad terminan moldeando muchos de nuestros comportamientos con sus comentarios. No suele ser lo mismo que un padre le llame tonto a su hijo, a que lo haga un desconocido. Cuando entendemos que aquello que nos decía una figura de autoridad no tiene por qué ser cierto, damos un paso adelante. Nos hacemos responsables de nuestro ser.

Comenzamos, casi enseguida, a valorarnos y conseguimos que sí somos capaces. Nos abrimos a ver las cosas que hemos hecho bien en la vida. Para tener una autoestima fuerte es importante ejercitarla. Recordar las evidencias que tenemos de nuestros logros. De esos momentos en los que tenemos comprobación de que hemos actuado de forma.

 Si tú no fueras tú, ¿qué te dirías para tener una mejor autoestima?

Las personas con poca autoestima suelen tener diálogos internos maltratadores, conversaciones recriminatorias hacia sí mismo, ataques ante la más mínima equivocación. Vale la pena revisar qué es eso que nos decimos en nuestro accionar cotidiano. Tener amor propio no siempre resulta fácil, pero si vas a convivir contigo las 24 horas del día, los 365 días de la semana, ¿cuáles serían las cosas que te dirías para lograr una autoestima ideal?

A pesar de los temas de autoayuda, las sugerencias y el resto de literatura que encontramos a nuestro alcance no siempre es fácil descubrir dónde nos estamos traicionando y cuales son las conductas y pensamientos limitantes que nos impiden tener una autoestima equilibrada. A través de la terapia gestalt podemos restituirla hasta recuperarnos por completo e incluso convertirnos en personas resilientes que superan la adversidad y salen reforzados. Si quieres más información puedes contactarnos a través del correo el teléfono o las RRSS.

Logotipo de "El Trampolín Coaching y Comunicación"

 
Avenida de Nazaret 13A
28009-Madrid
Telf contacto: +34910757492
,

Inseguridad. Cómo puede afectar la inseguridad a tu círculo social?

Inseguridad emocional

Inseguridad, descubre como puede afectar la inseguridad a tu círculo social

Dentro de un círculo social, ya sea grande o pequeño se encuentran personas de distintos gustos y actividades. También de diferentes actitudes y formas de ver la vida, el problema es que no todos se toleran. Por eso cuando existe inseguridad en una o mas personas, el círculo social se ve afectado.

Inseguridad ¿Qué es?

La inseguridad tiene varias definiciones, pero en general es la falta de seguridad en una persona o decisión. Pero la inseguridad puede ser hasta una condición emocional que sufren algunas personas por el miedo a que las cosas no salgan acordes a sus expectativas.

La inseguridad se puede presentar en distintos casos, por ejemplo, antes de entrar en una zona desconocida física o emocionalmente. También existe en el campo laboral, cuando no estamos seguros de lo que hacemos en el trabajo. Pero hoy te hablaremos de aquellas personas que adoptaron la inseguridad como una actitud. La “inseguridad en un o mismo”.

Esa inseguridad que algunos llaman “emocional”, una sensación de temor, nerviosismo y hasta malestar. La inseguridad es capaz de llevarte a un estado de autodevaluación de tus capacidades y actitudes.

Inseguridad emocional

En algunas personas la inseguridad se convierte en una actitud crónica

Como afecta en tu círculo social

Existen muchas maneras de ver un círculo social, pueden ser amistades o incluso tu familia. Todos tienen distintas actitudes, formas de pensar y gustos, pero se complementan para llevarse bien. El problema es cuando una persona siente inseguridad y lo transmite a este círculo social. Ahí empiezan a verse ciertas situaciones como soledad, contagio y malas actitudes. Si hay alguien en nuestro círculo social con estas actitudes, probablemente ya has visto esto:

  • Soledad

Las personas inseguras tienden frecuentemente a no querer hacer ciertas cosas. Cuando se trata de un grupo y existe una persona insegura, simplemente se aleja de los planes y conversaciones. Eso empieza a generar soledad en las personas inseguras, ya que no todos toleran este tipo de actitud.

Cuando te quieras dar cuenta, las personas no te tendrán en cuenta ni siquiera para hacer cosas banales. Es una actitud que a algunos se les contagia y a algunos les atemoriza. Te podrías quedar solo… si tú eres la persona insegura del grupo.

Recordemos que las personas que sufren de inseguridad le tienen temor a muchas cosas y no tienen auto confianza. Tratan de evitar a toda costa hacer algo con otras personas y eso no es una actitud para nada sociable. Por lo general, las personas inseguras tienden a quedarse con un círculo social muy pequeño.

  • Contagio de actitud

Cuando las actitudes de inseguridad en una persona dentro de un círculo social son muy fuertes, se pueden contagiar. Este es el problema más grande de una persona insegura dentro de un círculo social, ya que sin intención de hacerlo, puede contagiarlo y lo hace y se crea una mala influencia.

Es como una mala energía a la que empieza a afectar no a uno, sino a varias personas. El círculo social funciona con actitudes, emociones y la energía de cada una de las personas. Si contagias a la primera persona, probablemente el grupo va a empezar a llenarse de inseguridad.

Es lo mismo que ocurre cuando hay una persona muy optimista dentro de un grupo. Todos se contagian, hacen cosas optimistas y el grupo empieza a funcionar de otra manera (Si lo aplicas a una persona insegura suena como la peor idea que jamás se te haya ocurrido 😉

  • Malas relaciones

No estamos hablando específicamente de las relaciones amorosas, sino de las relaciones con otras personas. Cuando eres muy inseguro, esa misma inseguridad te lleva a conocer y sentirte atraído por personas igual de inseguras o más que tú y te empiezas a relacionarte mucho más con ellos por un principio de atracción de las actitudes.

¿Qué significa todo esto? Que tu inseguridad va a crecer más de lo normal. No solo eres inseguro, sino que te empiezas a relacionar con personas que pueden tener más inseguridad que la tu mismo. Esto genera un círculo social totalmente inseguro y salir de ese “sitio”, es más difícil de lo que piensas.

Un círculo social negativo y con actitudes inseguras, te genera más inseguridad de la que tienes. No aporta nada bueno para tu vida ni para tu progreso como persona. Y cuando te encuentras dentro de este círculo social hasta puedes llegar a sentir inseguridad con la familia.

Pudiste leer con detenimiento? Ser inseguro o conocer a alguien inseguro puede ser negativo para el círculo social pero no por eso vamos a dejar de socializar con ciertas personas. Debemos tener presente que si no quieren progresar, no nos va a aportar nada bueno a nosotros ni a las personas presentes en nuestro círculo social. Si tú eres esa persona, deberías buscar ayuda o la manera de mejorar esta actitud mediante un proceso terapéutico .

 

 

El Trampolin Coaching y Comunicación

Avenida de Nazaret 13A
28009-Madrid
Telf contacto: 910757492

 

 

 

 

 

,

Resiliencia. 4 Características de las personas resilientes

Resiliencia, distingue esta cualidad de algunas personas

La parte psicológica de una persona lo es todo: Como se comporta, como habla con las demás personas, como enfrenta al trabajo e incluso como se divierte… Algunos quedan marcados por las cosas del pasado, pero la resiliencia puede ser muy practica para superarlas y hacerse más fuertes. Implica una gran capacidad para superar experiencias del pasado.

¿Qué es la resiliencia?

Etimológicamente, la resiliencia es el término utilizado para las personas que han sufrido situaciones traumáticas y las han superado.

La resiliencia no es una cualidad innata, existen cualidades que se transmiten entre las generaciones de una familia. Esta cualidad se puede incluso aprender con tratamientos psicológicos adecuados. Ya que el término fue aplicado a las ciencias sociales y el comportamiento humano, como mencionamos anteriormente.

Se basa en como afrontamos situaciones del pasado sin afectarnos en el presente. Es una especie de flexibilidad para que las situaciones “traumáticas” no se reflejen en nuestro comportamiento. Existen personas que nacen con esta cualidad de que “no les afecte nada”. Sin embargo, muchos se pasan la vida aprendiéndola.

No existe edad para la resiliencia

La resiliencia se puede reconocer incluso en niños de hasta 5 años, ya que muchos nacen con esta cualidad. Es decir puede verse en todas las edades del hombre desde niños a ancianos, sin restricción y de forma natural. Pero dentro es recomendable que se enseñe a los niños desde la edad más temprana.

Hablamos de aplicarlo, ya que la resiliencia puede ser enseñada con prácticas psicológicas. Si se empieza a aplicar en los niños en época de desarrollo puede ayudar a afrontar las situaciones cotidianas. Que no te de miedo que tu hijo aprenda sobre la resiliencia ya que le va a servir para su futuro.

Los padres que enseñan la resilencia a niños menores a 10 años, tienen más probabilidades de que se superen a sí mismos en etapas de socialización con otros niños. Por eso la resilencia es tan importante en los niños, recuerda que no hay edad para aplicarla.

Hábitos de personas con resiliencia

A las personas resilientes se las diferencia del resto de las personas gracias a ciertas características y hábitos. Los estudios psicológicos provienen de los años 60, incluso el termino ha sufrido algunos cambios. Anteriormente la resiliencia se conocía como una cualidad innata, que solo algunos podían estar beneficiados de ella:

  • Son muy flexibles:

    No solo para aceptar las situaciones del pasado, sino para las situaciones actuales. No se dejan llevar por una opinión, en realidad analizan todas las posibilidades antes de actuar. Incluso son capaces de cambiar su opinión, aceptan que se equivocaron y son muy confiables.

  • Sin límite de creatividad:

    El 90% de las personas resilentes tienen esta característica envidiada por muchos. Esta característica de la creatividad sobrepasa el promedio de personas “creativas”, incluso se piensa que mucho de los visionarios en el mundo de la innovación, son personas resilentes gracias a su creatividad.

  • Siempre positivos:

    Las personas resilentes siempre se encuentran en un estado positivo y optimista. También tienen un círculo muy optimista, su círculo social es muy parecido  como son ellos para evitar descontentos. Piensan que al rodearse de personas optimistas y positivas, pueden lograr un mejor progreso y mantener la misma actitud.

  • No son controladores:

    Las situaciones a veces se salen de control, pero las personas resilentes no intentan controlarlas a la fuerza, en realidad son más flexibles ante las situaciones. Una persona resiliente sabe que se puede tener el control de alguna situación, pero no de todas.

Después de ver 4 de los hábitos más frecuentes de las personas con esta cualidad es fácil distinguir la diferencia entre una persona común y una persona con esta cualidad. Si quieres aprender más sobre los hábitos de las personas resilientes te invitamos a que sigas leyendo este post.

La resiliencia se puede trabajar

Todos podemos convertirnos en personas resilientes con un poco de esfuerzo

¿Cómo se puede aprender?

Es cierto que es una cualidad que puede aprenderse, pero no todo el mundo tiene la capacidad de aprenderla. Sin embargo, para eso están los psicólogos y los terapeutas, para adaptar los tratamientos a cada tipo de persona. Para aprender acerca de la resiliencia, el primer paso es visitar a uno de ellos.

No porque tengamos un problema o porque estemos “locos”, sino para adaptarnos a procesos específicos. La resilencia incluso se puede aprender por cuenta propia, siempre y cuando se tenga la voluntad. Aunque si hace falta motivación y hay baja autoestima  probablemente será un poco más difícil y necesitemos un poco más de ayuda.

Aprender acerca de la resiliencia, es aprender de las situaciones, errores y aciertos de nuestro pasado. A través de la terapia gestalt podemos convertirnos en verdaderos resilientes. Siempre habrá un pequeño recuerdo que nos hace característicos, como somos realmente, pero se trata de superarlo. Las personas resilientes no tienen problema al superarse a sí mismas, hay que poner muy buena voluntad en ello.

Quieres saber más sobre la resiliencia?

logotipo El Trampolin Coaching y Comunicación

 
Avenida de Nazaret 13A
28009-Madrid
Teléfono: 910757492
,

¿Podemos aprender a identificar nuestros miedos?

Las cosas que más tememos ya nos han ocurrido en la vida (Robin Williams)

No podemos identificar el miedo si no sabemos lo que es:

Los miedos forman parte de las personas, algunos no los afrontan, solo aprenden a convivir con ellos. Pero para poder afrontar tus miedos, primero debes aprender a identificar tus miedos. Por eso hoy te vamos a dar un par de tips e información para identificar tus miedos más grandes.

¿Qué es el miedo?

El miedo es la sensación generada por el peligro, ya sea real o imaginario. Psicológicamente el miedo está asociado con la ansiedad y para referirse al miedo extremo, se utiliza la palabra terror. Todos lo padecen alguna vez, incluyendo a los animales.

El miedo provoca angustia, ansiedad, multitud emociones y un estado afectivo diverso dentro de la persona que lo padece. Cuando el miedo se vuelve muy extremo puede convertirse en una fobia.

Las diversas corrientes psicológicas han buscado los métodos suficientes para identificar y superar los miedos. Hasta ahora han encontrado resultados, pero para superarlos primero debes aprender a identificarlos. Eso es lo que te vamos a enseñar a continuación, a cómo identificarlos para luego afrontarlos.

Identificar miedos

Podemos superar el miedo si aprendemos a identificarlo

Identificar miedos

Es fácil pensar a qué le tememos, pero es mucho más difícil identificar cuáles son nuestros miedos más grandes. Hay una pequeña diferencia entre ambas, es fácil aprender a distinguir la diferencia. A continuación te vamos a dar 3 tips para identificar tus miedos más grandes:

  • Analiza tus temores

Para poder identificar tus miedos más grandes, primero debes comenzar analizando cada uno de tus temores. Puedo ser un temor a las animales, a los payasos e incluso a los climas. Una vez puedas analizar e identificar cada una de las cosas que te aterra, será mucho más fácil.

Los miedos más pequeños también tienen relación con los miedos más grandes, como las fobias. Siempre que tengas en cuenta qué realmente te da miedo, puedes relacionarlo para enfrentarlo poco a poco. Es una medida pequeña para ir enfrentado miedos pequeños, pero que también son relevantes, un primer paso.

Debes aprender a analizarlo todo, sentarte un momento y pensar ¿Qué realmente me aterra? Sea lo que sea. Analizar todos los temores, por más pequeños que sean, significa que damos un primer paso de buena voluntad para superarlo. También tenemos que ser sinceros con nosotros mismos para poder analizarlos en profundidad.

  • Piensa en lo que te impide hacer

Los miedos tienen la gran característica de no permitirnos hacer ciertas actividades. Por ejemplo, alguien con miedo a las alturas nunca podría disfrutar lanzarse de un paracaídas. Cuando tienes un miedo grande, primero analízalo y piensa que no deja hacerte por tenerle miedo.

Muchos de los miedos se encuentran enlazados a malas experiencias, también debemos a aprender a superar estos recuerdos traumáticos para empezar a hacer lo que el miedo nos impide hacer. Parece algo difícil, pero primero debes analizar qué no te deja hacer para empezar tener ganas de hacerlo.

Si, aunque no lo creas, solo lo podremos afrontar cuando empezamos a hacer lo que nos impedía. Todos los miedos nos impiden hacer algo, aunque sea el miedo a hablar en público. Debes ser consciente del primer paso y empezar a pensar en ¿qué no te permite hacer este miedo?

  • Intenta afrontarlo

Hay una diferencia grande entre un temor y un miedo, el temor puede ser un susto por algo pequeño. En cambio, el miedo es algo más que eso, ya que te impide hacer actividades, relacionarte con algunas personas e incluso continuar con tu vida profesional y personal.

Puedes hacer la prueba, intenta afrontar algo que te da temor y si lo puedes hacer a la primera, no es un miedo grave del que tengamos que preocuparnos, aun así debemos prestarle atención ya que este mismo temor, puede tener alguna relación com los miedos más grandes que tienes en tu vida.

Si no lo puedes superar, aunque lo intentas y lo intentas, significa que es un miedo grave. Si te da pavor enfrentarte a este miedo, significa que necesitas ayuda para poder superarlo.

Aunque comenzar a afrontarlos no es fácil, identificar tus miedos es el primer paso para empezar a superarlos.

Si ya tienes muy claro cuál es tu mayor miedo, puedes estudiar el terreno para afrontarlo. Se debe tener algo de paciencia. No todo el mundo puede afrontar sus miedos, una vez los haya identificado, sin ayuda. No todos tenemos las mismas cualidades y formas de afrontar los miedos.

La identificación es un buen comienzo, incluso es la mitad del trabajo para superar el miedo. Si sigues estas sugerencias vas a tener muy claro cuáles son tus miedos más grandes y vas a poder comenzar un proceso para superarlos. Si a través de este proceso tomas conciencia de que “SOLO NO PUEDES”, no te preocupes porque nosotros podemos ayudarte a tener éxito en esta tarea ya sea con la ayuda de un psicólogo o terapeuta a través de un proceso terapéutico o mediante unas sesiones de coaching individual

 

logotipo El Trampolin Coaching y Comunicación

 
Avenida de Nazaret 13A
28009-Madrid
Telf contacto: 910757492

 

 

, , ,

5 claves para perder el miedo escénico

5 claves para perder el miedo escénico

El miedo escénico es parte del proceso y desarrollo de una persona. Algunos lo dominan de una forma rápida a otros ni siquiera les afecta pero a la mayoría de los mortales nos supone un proceso llegar identificar y superar el miedo escénico. En cualquier caso sabemos que es uno de los problemas más frecuentes cada vez que nos encontramos en un escenario o ante el compromiso de hablar ante una audiencia.

Que es el miedo escénico?

El miedo escénico o pánico escénico es uno de los padecimientos mas frecuentes. Se conoce como un estado que reduce la efectividad con la que nos comunicamos, bloqueando las actividades expresivas. Es considerado incluso como una enfermedad que tiene tratamiento y por supuesto hay formas de evitarlo o superarlo.

Muchos asocian el miedo escénico a una fobia social, ya que no son capaces de presentarse y hablar en público. También es un trastorno de ansiedad y podría ser un indicador de baja autoestima, ya que algunos de los que lo padecen no son capaces de valorar positivamente lo están haciendo en ese momento.

El miedo escénico tiene mucho que ver con el nivel de seguridad y confianza de la persona. Por lo que se imaginan sobre lo que dirán otras personas e incluso por lo que piensan ellos mismos. Pero todo tiene solución, sigue de cerca nuestros puntos claves y aprenderás a dominar el miedo escénico o contrata ya una sesión individual de oratoria y estaremos encantados de ayudarte a superarlo.

5 claves para dominar el miedo escénico

Identificar el miedo escénico

Puntos clave

Perder el miedo escénico no es tan fácil, pero no significa que sea imposible. Ya lo dijimos, es una condición que se puede superar, siempre y cuando se tenga voluntad para ello y se pongan los medios y el trabajo. A continuación te vamos a presentar 5 puntos clave para perder el miedo escénico:

  • Relaja el cuerpo

Antes de cada presentación, debes tener algún método de relajación. Puede ser yoga o puede ser tomar jugos cítricos (disminuye la presión arterial), pero que sea algo que te funcione. Tanto el cuerpo como la mente se relajarán y tendrás más frescura ante el público.

No sirve de nada preocuparse todo el día porque te vas a parar en público, esto genera nervios. Cuanto más despejes tu mente y tu cuerpo y te sientas en paz, todo saldrá bien. No todos los métodos funcionan con todas las personas, debes encontrar la forma de relajarte que mejor te funcione a ti.

  • Conoce y domina el tema

Uno de los errores más frecuentes al exponernos en público, es no saber que decimos realmente. Ocurre mucho en las personas que se sienten seguros de ellos mismos, pero no conocen el tema. Si dominas el tema, te expresas con más confianza.

Si se trata de un tema nuevo y abstracto para ti, investiga lo que sea necesario. Cuando te pones frente a un público que si conoce del tema si crees que tú no, vas a sentir tanto pánico que te va a temblar la voz, asegúrate de lo que dices, trabaja… estudia.

  • Encontrar puntos focales

Cuando padeces de miedo escénico y te pones frente al público, probablemente mirar fijamente a ciertas personas sea la peor decisión que hayas tomado. Mirar fijamente a alguien te puede provocar desconfianza, nervios y según los gestos o reacciones… hasta pensar que lo haces mal.

La mejor forma de evitar esto es encontrar puntos focales, a donde mirar mientras estamos en un escenario. Tampoco debemos mirar siempre a la nada, ya que podría interpretarse como una falta de respeto a los que te ven. Pero siempre debes encontrar esos puntos donde ganas más confianza contigo mismo.

  • Grábate a ti mismo

También puedes decirle a alguien que te grabe, la idea es poder visualizar como lo hiciste. No va a ser ni la primera ni la ultima vez, debes aprender de los errores. Si lo hiciste mal, sabrás en que te equivocaste observándote a ti mismo.

Cuando te ves a ti mismo, puedes identificar como te mueves, como hablas e incluso que gestos haces. De esta manera, puedes ver tus particularidades para que te ayuden a perder el miedo escénico. Puedes repetirlo tantas veces como quieras, así irás mejorando  cada vez que lo intentes y fijando lo que hacer bien.

  • Pregunta después de hacerlo

Ya sea una conferencia, el público de una obra de teatro o un par de personas, pregunta siempre como lo hiciste. Tampoco le preguntes a todo el mundo 😉  debes saber de quién tomar sugerencias. Tienes que preguntarle a personas que sean capaces de dar una crítica constructiva para mejorarte a ti mismo.

También puedes preguntarles a otras personas “¿Cómo lo hacen?” y aprender de ellos. Incluso es recomendable invitar a personas que son capaces de ayudarte a mejorarte a ti mismo. Siempre y cuando tengan la capacidad, el conocimiento y la experiencia para dar una crítica efectiva para perder el miedo escénico. Si quieres avanzar no dejes de preguntar!

Recuerda que no todos somos iguales y probablemente alguna de estas claves no van a funcionar. Toma lo que te sirva y deshecha el resto. O también puedes aplicar las mismas claves pero utilizando otros métodos. Por ejemplo alguien puede decirte: “porqué no intentas relajarte con yoga?” Esto sería una buena sugerencia pero quizá ya lo hayas intentado y no te ves a ti mismo haciendo yoga… entonces en lugar de relajarte con yoga, puedes relajarte escuchando tu música favorita y estimulándote con algo alegre y positivo.

Prueba estas claves y si aún así crees que puedes necesitar ayuda profesional no dudes en contactarnos.

logotipo El Trampolin Coaching y Comunicación

 
Avenida de Nazaret 13A
28009-Madrid
Email contacto: contacto@eltrampolin.es
Telf contacto: 910757492