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Autoestima ¿Cómo es que la formamos y cómo podemos mejorarla?

La resiliencia se puede trabajar

Autoestima ¿Cómo es que la formamos y cómo podemos mejorarla?

La autoestima no es otra cosa que el aprecio y la valoración que alguien siente hacia sí mismo, hacia sus capacidades y sus habilidades. Este aprecio está fundado en creencias y juicios de valoración que tienen verificación interna y externa.

Debemos señalar que la verificación principal nos conduce a la última de ellas. Porque la información que recibe todo ser humano en sus primeras etapas proviene de cuanto aprendemos y percibimos del exterior. No nacemos con una autoestima determinada. La aprendemos con base en las cosas que nos pasan, sobre todo en nuestro primeros años.

Por ejemplo, un niño de dos años ríe a carcajadas y a nadie parece importarle que el sonido de su risa pueda incomodar. Su cerebro entiende que reírse de ese modo está bien y que nada debería cambiar porque su comportamiento es motivo de alegría para otros. Se siente, de alguna forma, reconocido y validado.

Nuestra autoestima habla del mundo que vemos

Imaginemos ahora que el mismo niño tiene cuatro años y que, en plena reunión familiar, suelta una carcajada que recibe comentarios de desaprobación. Por ejemplo: “Para ya de reírte así que me molesta”.

El niño, quien siempre se ha reído del mismo modo, entiende que esa forma de manifestarse está mal. Surge entonces un choque de escenarios que afectan su identidad y se genera una situación que toma forma cuando el niño adquiere su “uso de razón”, hecho que sucede cercano a los siete años de edad.

Gracias a su raciocinio y a las críticas que recibe, puede llegar a interpretar que las cosas que hace están mal. Que él mismo está mal, que es tonto. Que nada de lo que hace gusta, que es inútil y otras ideas del mismo tipo.

Así pasa el tiempo y ese niño llega a la adolescencia. La etapa en la que termina de formar su identidad y en la que busca pertenecer y sentirse aceptado. La etapa en la que consolida su sistema de creencias. Después de haber recibido años de críticas, de prohibiciones que antes no tenía y de comentarios acerca de otras personas, incluso de su mismo rango de edad, asume que él no es suficiente, que no es digno de amor o que todo lo que hace está mal. Termina de consolidar su propia “realidad”. 

Autoestima

“Si tienes la capacidad de amar, ámate a ti mismo primero” Charles Bukowski

¿Qué nos hace pensar que las cosas que creemos o que nos dicen sobre nosotros son ciertas?

Una de las presuposiciones de la PNL (la más famosa) dice lo siguiente: “el mapa no es el territorio”. Esto tiene una traducción más sencilla y trivial: “cada quien tiene su propia realidad”. Los seres humanos basamos nuestros mundos y nuestros mapas en interpretaciones.

Dicho así, el camino para mejorar tu autoestima presenta alternativas que tal vez no habías visto. Regresemos al origen del tema para plantear otra parte del proceso por el cual tomamos una experiencia y la convertimos en un modelo incuestionable.

¿Por qué alguien que recibe una crítica acerca de su risa termina por creer que todo con respecto a él está mal?

La respuesta es sencilla: nos gusta (y a veces nos conviene) generalizar. Si un día tomamos un cable con la parte de cobre expuesta y sentimos la corriente eléctrica, asumimos que así va a ser siempre. Clasificamos aquella acción como una verdad absoluta. Por supuesto, en ese contexto la generalización es funcional. Porque nos protege, pero… ¿qué pasa cuando creemos que cometer un “error” hace que seamos tontos, inútiles o incapaces?

Es entonces cuando generamos conversaciones que nos maltratan, que dejan ver nuestra poca o ausente estima.

Mejora tu autoestima reconociéndote y reconociendo a los demás

Una vez que crecemos y podemos hacer un examen consciente de las cosas que escuchamos sobre nosotros, podemos hacernos preguntas claves para desmontar esas creencias que nos invalidan.

¿Quién dice que debo ser perfecto? Detrás de muchos problemas de autoestima hay unas autoexpectativas altas, por lo general cercanas a la perfección. Todos cometemos “errores”, es parte de nuestra naturaleza. Cuando nuestros estándares son excesivamente altos, nos es más difícil querernos a nosotros mismos porque viviremos insatisfechos y decepcionados la mayor parte del tiempo.

¿Quién es la persona que me hace las críticas? Antes que mencionemos algún lazo consanguíneo o relacional específico, debemos decir que es un “ser humano”, por lo cual estamos en presencia de otro ser imperfecto que se equivoca tanto como nosotros.

Sucede que nuestras figuras de autoridad terminan moldeando muchos de nuestros comportamientos con sus comentarios. No suele ser lo mismo que un padre le llame tonto a su hijo, a que lo haga un desconocido. Cuando entendemos que aquello que nos decía una figura de autoridad no tiene por qué ser cierto, damos un paso adelante. Nos hacemos responsables de nuestro ser.

Comenzamos, casi enseguida, a valorarnos y conseguimos que sí somos capaces. Nos abrimos a ver las cosas que hemos hecho bien en la vida. Para tener una autoestima fuerte es importante ejercitarla. Recordar las evidencias que tenemos de nuestros logros. De esos momentos en los que tenemos comprobación de que hemos actuado de forma.

 Si tú no fueras tú, ¿qué te dirías para tener una mejor autoestima?

Las personas con poca autoestima suelen tener diálogos internos maltratadores, conversaciones recriminatorias hacia sí mismo, ataques ante la más mínima equivocación. Vale la pena revisar qué es eso que nos decimos en nuestro accionar cotidiano. Tener amor propio no siempre resulta fácil, pero si vas a convivir contigo las 24 horas del día, los 365 días de la semana, ¿cuáles serían las cosas que te dirías para lograr una autoestima ideal?

A pesar de los temas de autoayuda, las sugerencias y el resto de literatura que encontramos a nuestro alcance no siempre es fácil descubrir dónde nos estamos traicionando y cuales son las conductas y pensamientos limitantes que nos impiden tener una autoestima equilibrada. A través de la terapia gestalt podemos restituirla hasta recuperarnos por completo e incluso convertirnos en personas resilientes que superan la adversidad y salen reforzados. Si quieres más información puedes contactarnos a través del correo el teléfono o las RRSS.

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