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LA JERGA PROFESIONAL AL HABLAR EN PÚBLICO

Saber cuándo utilizar la jerga profesional

Para poder comprender este artículo lo primero que debes conocer es qué es la jerga profesional. Sin duda alguna se hace referencia a un lenguaje particular y familiar que usa un grupo social determinado.

Al hablar en público lo haces con un objetivo en concreto para que las demás personas te entiendan. La idea es que esa información se comprenda de forma clara, sencilla y fácil.

Para que el público le llegue el mensaje tienes que evaluar el tipo de audiencia a captar. Por ejemplo, si eres médico y quieres una comunicación eficaz con tus pacientes, la jerga profesional la debes dejar a un lado. Céntrate en que la información que transmitas sea lo más simple posible.

Jerga profesional

Conoce el tema a tratar

Para hablar en público y que te comprendan comienza primero por saber del tema. De esta forma, determinarás si utilizas un lenguaje formal o informal. Todo depende del target que desee escuchar tu planteamiento sobre esa temática.

Si tienes dudas o confusiones sobre ese tema, no podrás transmitir un mensaje adecuado. Por lo tanto, conoce lo que vas a tratar y organiza el contenido de tu presentación.

Define el lenguaje que vas a emplear

La jerga profesional la puedes utilizar en el caso de que tu público maneje ese mismo lenguaje. Es decir, tu presentación va dirigida a profesionales de la misma área que tú.

En el caso de que se trata de un público que no posee los mismos conocimientos, tienes que cambiar la estrategia. El contenido del tema que presentarás tiene que ser más claro para que te puedan comprender.

Por ejemplo, la jerga profesional de los médicos suele ser muy complicado para los pacientes. Ellos deben emplear un lenguaje claro para que su principal público los comprendan sin ningún tipo de problema.

Si por el contrario buscas palabras técnicas o rebuscadas para deslumbrar al público con tus conocimientos, te advertimos que obtendrás el resultado de que muy pocos o ninguno te entiendan. La gente busca aquellos que poseen el la experiencia, pero que a su vez es capaz de transmitirla en un lenguaje simple.

Evita hablar demasiado rápido

Cuando hablas en público de forma rápida los receptores pierden el hilo de la información. Por lo tanto, tener un ritmo de presentación acelerado no es recomendable. Igualmente, llevar un ritmo lento no es conveniente, busca el equilibrio.

Practica la dicción

No basta con manejar la jerga profesional o traducirla al público. Desde el primer momento que inicias tu exposición recuerda pronunciar cada palabra de forma correcta.

Una buena dicción ayudará a que el mensaje llegue de forma precisa. Sin embargo, cuando existe una mala pronunciación se pierde el objetivo y la información de la exposición.

Confianza al hablar en público

Al mostrar seguridad desde un principio el público se dispone a prestarte atención. De la misma manera, al responder las preguntas que haga la audiencia tienes que mostrar esa gallardía.

Practica las posibles preguntas que te pueda realizar el público asistente. Así podrás contestar con mayor fluidez. También es aconsejable que a medida que avances otorga espacios para preguntas.

Repetir los conceptos

Al exponer dispón del mejor contenido y el más importante repítelo para que obtengas la información esencial en tu mente.

No hables entre dientes

El hablar entre dientes, abriendo poco la boca genera que la personas entiendan todo de forma confusa. Para resolver este problema hay que practicar lectura en voz alta.

La maldición de un lenguaje complejo

La jerga profesional con las personas expertas o que manejan el mismo conocimiento que tú, hace que te mantengas en una burbuja. Sin embargo, puede ocurrir que el público que te interesa no posee ese tecnicismo.

Para salir de dudas sobre el lenguaje a emplear, tienes que investigar. Hay que comprender el perfil profesional de tu público, el sector en el que trabajan y sus años de experiencia. Esta información servirá para conocer el grado de conocimiento que tiene tu target. Entonces, se hará más fácil adaptar el lenguaje a tus diferentes audiencias.

Piensa que tu público tiene 18 años

Cuando hablas con una persona de 18 años, ya es un adulto y tiene la capacidad de razonar. Pero, todavía no tiene experiencia laboral. Es decir, no cuenta con una jerga profesional y mucho menos con tecnicismo.

Al mantener este tipo de pensamiento verás que mejorarás tu capacidad de persuasión en las presentaciones. Además, tendrás mayor facilidad para cerrar algún negocio.

Imagina que estás en Youtube

Este tipo de pensamiento te ayudará a imaginar que cualquier persona puede ver esta presentación. Así, te verás en la necesidad de usar un lenguaje más claro y preciso con información útil.

Evita sorprender al usar una jerga profesional

A veces piensas que al emplear un lenguaje rebuscado te verás con mayor conocimiento. Sin embargo, en la actualidad los clientes y el público en general prefieren emisores que les hablen de forma sencilla y entiendan todo el proceso.

El cliente o el público en general se tiene que sentir participes de toda la explicación. Convence a tu audiencia con palabras simples o tómate el tiempo para explicar los términos técnicos si son necesarios.

Si te encuentras en estos momentos planificando una presentación y tienes dudas para poder transmitir ese mensaje. Te aconsejamos que busques un coach para que juntos sigan un proceso que te ayude alcanzar tus objetivos. En El Trampolín encontrarás las facilidades que necesitas para que el contenido de tus presentaciones sean realmente de valor.

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