Hablar En Público Sin Nervios

Hablar en público sin nervios

Como hablar en público sin nervios… ¿es posible?

Tener nervios al hablar en público es un síntoma muy común en la mayoría de las personas. El miedo escénico suele aparecer cuando tenemos miedo a equivocarnos. Por miedo a fallar o temor a expresarnos de un modo que no resulte adecuado.

Sin embargo, este no es un mal completamente negativo. Es ese miedo a fallar el que hace que las personas pongan un poco más de empeño al realizar sus actividades o al dictar un discurso.

Podríamos decir que para hablar en público sin nervios solo se necesita mirar a un punto en específico y no hacer contacto visual, como suelen hacer algunas personas. Pero no hay fórmulas mágicas… (De esa manera no existiría la interacción que se necesita para captar el rumbo que está tomando la información ofrecida a aquel que la está recibiendo).

En otras palabras, a continuación te daremos algunos consejos que te servirán para disminuir los nervios, que siempre existirán, al hablar en público o dar algún discurso.

Acepta la posibilidad de cometer errores

En la vida, la posibilidad de cometer errores, por pequeños o grandes que estos puedan ser, es infinita. Y no es una consecuencia de un grupo particular de personas; todos estamos expuestos a equivocarnos alguna vez.

En tanto sepas y aceptes esta situación, automáticamente tus nervios comenzaran a disminuir. Además, la única manera de cometer la menor cantidad de errores es, sin duda, tener una preparación previa que facilite la fluidez de las palabras y los pensamientos al hablar en público.

Utiliza la respiración profunda como ejercicio

¿Nunca te pasó que, siendo niño o en la adolescencia, al hablar en público, llevar a cabo un discurso o una exposición te pusiste nervioso y tu profesor te decía cosas como “toma un respiro y comienza de nuevo”? Este ejercicio es totalmente efectivo para oxigenar el cerebro, relajar el cuerpo y los pensamientos.

Si olvidaste alguna palabra o alguna frase no te pongas nervioso. Respira y toma una pausa, ya verás que luego de tres o cinco segundos comenzaran a fluir las palabras nuevamente. Parafrasear también es una buena manera para no quedarse bloqueado, pues la mejor manera de expresar alguna idea es hacerlo con tus propias palabras.

Hablar en público sin nervios

Hablar en público sin nervios es posible!

Enfrenta los miedos que te ataquen

Todos tenemos algún miedo que nos ataca, ya sea a equivocarnos, a tropezar, a quedarnos en blanco, a mirar a los ojos a las personas, etc. Estas son situaciones normales que pueden presentarse ante cualquier persona.

La mejor manera de superar los miedos, es enfrentándolos. Una vez que lo hayas hecho y puedas darte cuenta de que no se acabó el mundo, podrás enfrentar nuevamente esa situación, sintiendo la confianza de que ya has pasado anteriormente por allí y sabrás cómo reaccionar en ese caso.

Aunque tengas nervios, muéstrate confiado

Los pensamientos son energía, y si le damos cabida suelen materializarse. Si sientes nervios, no tengas pensamientos que te hagan sentir nervioso porque jamás los harás disminuir.

Al hablar en público las personas suelen notar cuando te sientes nervioso… Y cuando te sientes confiado! Y para lograr que las personas tengan confianza en lo que dices o lo que haces, lo ideal es transmitirles tal confianza. Eso solo se logra cuando se tiene el dominio del tema y del escenario.

Interactúa con tu público

Hablar de manera clara y concisa, interactuar con el público y realizar actividades para romper el hielo es una buena manera de aligerar la carga del discurso.

Realizar actividades en las que existan participaciones por parte del público permitirá que la dinámica sea más amena e interesante. Lograrás aumentar la confianza en ti mismo y disminuir la presión de solo tener que ofrecer algún tipo de información.

Bríndales a los demás tu mejor sonrisa y hazlos sonreír también

Otra manera de disminuir los nervios al hablar en público es ser tú mismo. Mantener siempre una actitud positiva y brindarle a los demás tu mejor sonrisa. Al mismo tiempo ver que otras personas responden a tu gesto te impulsará a seguir haciéndolo cada vez mejor. Muchas personas suelen hacer chistes para romper el hielo, disminuir los nervios e interactuar con otras personas. De esta manera se logra crear un vínculo entre el que habla y el que escucha y, esto garantiza, que sea más fácil interpretar la información que estás ofreciendo.

Prepárate y utiliza material de apoyo

Si lo que deseas es hablar en público a través de alguna exposición o discurso, las diapositivas, las láminas, las fichas y los apuntes son algunas de las herramientas creadas para facilitar a las personas mantener la organización y la información en caso de algún error u olvido.

Siempre es necesaria una preparación previa para manejar el tema a tratar con excelencia. Pero en caso de tener lapsus o bloqueos mentales, apóyate en estas herramientas que son de gran utilidad y en ocasiones podrán ayudarte a salir de grandes aprietos.

Cuanto mejor te prepares, más veces practiques y mejor sea tu material de apoyo, menos nervios sentirás para hablar en público.

Relájate y deja que las palabras fluyan

Finalmente, estar relajado es primordial para no sentir nerviosismo. Si tuviste una preparación previa y tienes las herramientas ideales como material de apoyo, todo lo demás quedará de tu parte.

Muchas veces ofrecer opiniones personales y puntos de vista propios ayuda a llenar vacíos. Agota el tiempo y a la vez mejora la autoconfianza. Jugar con las palabras y los gestos es una buena manera de fluir. Incluso, existen personas que al hablar en público le imprimen emociones a sus discursos. Utilizan pausas y hacen uso de todo el escenario para mantener la atención de las personas.

Tipos de Coaching

tipos de coaching

Tipos de Coaching

El coaching es una disciplina donde se utilizan distintos tipos de métodos según el área que se requiera. Para cada ámbito existen distintos tipos de coaching y para diferenciarse unos de otros se les nombra de diferentes maneras. Cada uno de ellos busca un fin común que es el de potenciar las habilidades de las personas, pero utiliza métodos individuales adaptados a cada necesidad.

Clasificación de los distintos tipos de coaching

  • Personal: como su nombre lo dice, este método está basado en las necesidades e individualidades de las personas. Este tipo de metodología incentiva el desarrollo personal y el planteamiento de nuevos objetivos
  • Familiar: el coaching familiar emplea métodos que sirven para fortalecer las relaciones familiares y mejorar las relaciones sociales en general. A través de estas técnicas se trata de solucionar conflictos de relaciones existentes. También  busca evidenciar debilidades y atacarlas para convertirlas en fortalezas.
  • Deportivo: a través de esta técnica se busca desarrollar y potenciar las capacidades físicas y mentales de los deportistas. Utilizando las herramientas necesarias para lograrlo y estableciendo metas a largo plazo. Éstas permiten a los jugadores mejorar tanto el trabajo en equipo como sus capacidades individuales.
  • Organizacional: este tipo de coaching fue creado para crear estrategias empresariales que ayuden a pequeñas y medianas empresas a convertirse en grandes corporaciones. Generalmente se emplean métodos que incentiven el crecimiento de los empleados.
  • Empresarial: va dirigido a las organizaciones en general; incentiva el trabajo en equipo, ayuda a mejorar las relaciones laborales, trabaja en pro del crecimiento de la empresa y su productividad, etc.
  • Ejecutivo: este tipo de coaching está diseñado específicamente para ejecutivos de alto rango, mediante el cual se busca desarrollar las habilidades de liderazgo, empleando las estrategias necesarias que mejoren la comunicación entre los miembros de una organización.
tipos de coaching

Existen diferentes clasificaciones del coaching

Clasificación de los tipos de coaching según el método empleado

  • Coercitivo: mediante este método se emplean seminarios que buscan generar gran impacto en las personas. Por lo general este método es considerado como uno de los más fuertes debido a las estrategias aplicadas.
  • Programación neurolingüística: aquí se recurre a técnicas visuales, auditivas y kinestésicas que son utilizadas para analizar e interpretar conductas y poder modificarlas, positivamente.
  • Sistémico: este método sirve para analizar el impacto o las consecuencias que tienen las acciones y actitudes de las personas en los demás. Como su nombre lo indica, se considera a la persona como parte de un sistema.
  • Inteligencia emocional: a través de este tipo de coaching se busca controlar o regular la manera en que interactúan los pensamientos con las emociones, para así poder lograr el equilibrio y el bienestar que se requiere para fortalecer relaciones y tomar decisiones correctas.
  • Ontológico: esta técnica modifica y mejora la manera de expresarse de las personas; trabaja en la expresión corporal, el manejo de las emociones y en el lenguaje que utilizan. Generalmente este tipo de coaching es utilizado para mejorar las presentaciones en público.
  • Cognitivo: este método trabaja habilidades como la memoria, el aprendizaje y el pensamiento. Mediante actividades en donde se transmiten conocimientos se activan las funciones cognitivas de las personas para mejorar su receptividad y su comunicación.

Clasificación de los tipos de coaching según la relación coach-coachee

  • Individual: este es un tipo de coaching personalizado. Permite crear una lista de actividades únicas que mejorarán el enfoque del entrenado o coachee.
  • Grupal: este método se desarrolla tanto para dos como para grandes grupos de personas. (si trabajan a favor de un mismo objetivo). Lo bueno de este método es que incentiva la interacción y mejora las relaciones. Lo negativo algunas veces es que disminuye el enfoque en cada persona. Obliga a todos a trabajar en conjunto y buscar soluciones actuando en equipo.
  • Presencial: este es el modo ideal de realizar coaching. Permite la interacción del coach y del coachee, generando los efectos necesarios para que las actividades planteadas y realizadas causen los efectos necesarios en las personas. El lado negativo de esta técnica es que muchas veecs los clientes se encuentran lejos del lugar de entrenamiento,. Podría hacerse complicado y caro el traslado de un lugar a otro.
  • Online: este modo alternativo e innovador de coaching tiene sus pros y sus contras, como evitar el traslado, pero disminuir la interacción, como economizar en gastos de estancia y pasajes. Es una solución muy económica ya que esta reducción de costes se ve reflejada en el precio de la sesión. Elimina la barrera del precio y vuelve el coaching más asequible.

Alcances del coaching en la educación y en la sociedad

Se podría pensar que el coaching es igual que una terapia como las que llevan a cabo los psicólogos. Sin embargo, a diferencia de los terapeutas, en lugar de enfocarse en indagar a fondo qué tipo de problema existe, el coaching busca atacar instantáneamente las deficiencias y desarrollar las posibles soluciones basándose en acciones inmediatas.
Es por ello que el coaching es, en la sociedad actual, uno de los métodos más efectivos para lograr el éxito a grandes escalas. Inclusive ha sido recomendado para implementarse dentro del sistema educativo. Debido a los excelentes resultados que produce.
El método del coaching ha logrado mejorar relaciones personales y profesionales. Es el combustible de grandes influenciadores a nivel mundial. Ha servido como una respuesta alternativa a una gran cantidad de problemas en todos los ámbitos aplicados.
Sin duda esta disciplina podría convertirse en la mejor estrategia para desarrollar capacidades, responsabilidad, liderazgo en aquellas personas que no se conforman con lo que saben y lo que tienen, sino que quieren ir por más.

 

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7 técnicas para hablar en público

técnicas para hablar en público

Técnicas para hablar en público

Técnicas para hablar en público. Hablar en público es una de las actividades cotidianas más importantes que debemos realizar los seres humanos. Suele referirse, en la mayoría de los casos, al manejo y control que mantenemos sobre una gran multitud a través de las palabras. Hablar en público es simplemente establecer una buena manera de comunicación para facilitar el entendimiento entre las personas.

En la actualidad, muchos suelen tener problemas con su manera de comunicarse. Esto abre paso a malos entendidos. Discusiones innecesarias o mal manejo de situaciones. Sin embargo, para este tipo de problemas existen ciertas características preestablecidas, probadas por reconocidos oradores, que le facilitaran a las personas mantener y utilizar mejores métodos para brindar discursos de impacto.

  1. Confianza

Esta es, por mucho, la característica más importante que se requiere para hablar en público. La autoconfianza es extremadamente necesaria para evitar las trabas al hablar, muletillas e inclusive darle una mejor forma a lo que se dice.

Las personas que no tienen confianza en sí mismas o en lo que dicen, difícilmente lograrán transmitir un mensaje creíble o motivador. Es por ello que, para lograr hablar en público con facilidad, es necesario estar relajado, conocer bien sobre el tema a tratar y, más que todo, entender que existirá la posibilidad de cometer errores, pero eso podría ocurrirle a cualquier otra persona.

En tanto se tenga seguridad en lo que se dice, las palabras comenzarán a fluir como el agua, y hasta los temas más difíciles de tratar serán pan comido. El nerviosismo bloquea tu mente y a su vez, tus pensamientos; por eso prepárate, relájate y comienza a defender tus puntos de vista.

  1. Respiración

Esta técnica también es importante para lograr hablar en público, ya sea con terceras personas, en presentaciones, exposiciones o seminarios. La respiración ayuda a evitar, por ejemplo, las muletillas o las trabas.

Este método también funciona para retomar alguna información o palabra olvidada; es decir, si la persona olvidó alguna palabra durante su discurso, tomar un respiro hará oxigenar su cerebro, relajar su cuerpo y de esta manera comenzarán a fluir nuevamente las palabras.

Esta acción suele tomar solo unos pocos segundos, de modo que las personas ni siquiera lo notarán. Sin embargo, para contribuir a que esto no se haga notorio será necesario utilizar la expresión corporal y el buen manejo del escenario, sea este un gran auditorio, una pequeña oficina, un salón de clases o simplemente un discurso entre familiares o amigos.

 

técnicas para hablar en público

7 técnicas para hablar en público

  1. Enfoque

Es importante evitar divagar mientras se está expresando una idea para no perder la atención de las otras personas; para esto es necesario darle al mensaje a transmitir un único sentido, evitar sobrecargar a las personas de información y, de forma clara, expresar las ideas que se desean plantear.

No solo es necesario que las personas se concentren en lo que dice aquel que lleva a cabo la acción de hablar en público. También el emisor de la información debe concentrarse en lo que quiere decir. Así reducirá mentalmente el ruido del entorno hasta terminar su idea.

El enfoque no solo significa evitar distracciones. También utilizar la menor cantidad de palabras posibles para expresarse. De esta forma se evita perder la atención del oyente y cala mejor la información expresada. En resumidas cuentas, desde los tiempos inmemoriales es bien sabido que sobresaturar a las personas de información les hace perder la atención. Por eso sé claro, sé breve, conciso y preciso. Porque menos es más, y las personas te lo agradecerán.

  1. Sinceridad

La autenticidad y la coherencia son dos de las características más notorias a la hora de hablar en público. Las personas desean poder escuchar palabras sinceras en los discursos, historias creíbles y comprobables. La veracidad a la hora de hablar es primordial para obtener la confianza de los demás.

Además de esto, proyectar sinceridad a la hora de hablar en público, brindará ese toque de confianza a los demás, y de ello dependerá que quieran seguir escuchando o sencillamente terminar con la interacción. Cree en lo que dices y lo harás creíble para los demás.

  1. Tono de Voz

Mantener un tono de voz adecuado es ideal para que las personas logren entender con claridad el mensaje que se está transmitiendo. Si el objetivo es hablar en público, lo más importante es hacerse escuchar; de nada sirve tener un tono de voz como para escucharse a sí mismo si lo que se quiere es hacerle entender algo a alguien más.

Las personas que realizan discursos suelen jugar con su tono de voz para imprimir mayor o menor fuerza a alguna información que se esté ofreciendo; es decir, en las cosas de mayor importancia deberá aplicarse mayor tono de voz para que cause mayor impacto.

  1. Práctica

Practicar, practicar y practicar.

Hablar en público con amigos o familiares puede resultar sencillo. Pero a la hora de realizar discursos o exposiciones será necesario practicar con anticipación para poder expresar las palabras con mayor confianza y fluidez.

Hay personas que se desenvuelven mejor a la hora de expresarse. Sin embargo, existen otras que lo hacen con mayor dificultad, éstas solo necesitarán practicar. Ser constantes y positivos para que logren dominar con más facilidad sus nervios. La práctica siempre ha hecho al maestro.

  1. Apariencia

Por último, pero no menos importante, está la apariencia. Mantenerse presentable para los demás será de suma importancia. Dejará una buena impresión en el público.

La apariencia es una clave más para transmitir una buena imagen al momento de hablar en público. Piensa que debes tener una buena apariencia. Las personas han de tener un buen concepto de ti. ¡Recuerda, no olvides que te debes vestir para impresionar!

Si a pesar de estas sugerencias crees que necesitas ayuda para mejorar tus habilidades y técnicas para hablar en público no dudes en contactarnos!

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Cómo tener reuniones más efectivas en tu equipo u organización

Equipo y organización

Cómo tener reuniones más efectivas en tu equipo u organización

Equipo y organización. Es frecuente que en los equipos y organizaciones se realicen reuniones que no conducen a nada o que conducen a objetivos distintos de los que se habían planteado en un inicio.

La mayoría de reuniones de este tipo se desarrolla bajo una especie de anarquía en la que los roles no están definidos con antelación.

La herramienta que proponemos se define como reuniones delegadas y si bien, no es la única, su efectividad está más que probada.

Sin embargo, aclaramos que cada equipo y organización es única, así que debe adecuarse al contexto propio de cada caso.

Es importante tener en cuenta que la “reunión delegada” se concibió para estructuras donde hay equipos constituidos con una jerarquía definida y donde sus integrantes, al menos, la mayoría de ellos, permanece de forma permanente en el equipo.

Otro aspecto que primó en su diseño, fue el hecho de que el equipo se reúna con frecuencia de forma sistemática. Por ejemplo, con periodicidad quincenal, mensual, bimensual, etc.

La idea es que puedan hacer seguimiento de lo que logren en cada reunión. Por tanto, no recomendamos su empleo en equipos que se reúnen esporádica y aleatoriamente.

Para culminar con las recomendaciones iniciales, tampoco sugerimos este tipo de reuniones si la participación es unidireccional, su espíritu es para un equipo.

Comenzamos con el desglose de los elementos más importantes para realizar reuniones delegadas.

Preparación del contenido:

La agenda es importante y esta debe ser distribuida a los participantes con antelación. Además, debe incluirse el material de lectura sobre el que los miembros participantes tienen que estar informados.

El material debe pasar por revisión previa de la persona encargada. En caso de que se incluyan diapositivas para proyectar, recomendamos atender a criterios que permitan la “liviandad” de la información.

La mayoría de las veces, menos es más. Hay ocasiones en que el material desborda en creatividad o datos pesados que no tienen conexión directa con el objetivo de la reunión.

Siempre existe la posibilidad de mejorar en el proceso, por eso, una vez que hemos hecho la toma de conciencia acerca del material que compartimos en las reuniones, se puede hacer mejoras a mediano plazo y continuar evaluando la eficacia.

Como parámetros evaluadores generales revisaremos que el material no aburra y que sea pertinente a la reunión.

El proceso de decisión:

En los equipos y organizaciones tradicionales, el líder funge como un “hombre orquesta”.

Hay quienes incluso participan de cada parte del proceso: preparan el contenido, fijan la agenda, proponen y toman las decisiones, aun cuando parezca que admiten opiniones y participaciones de los demás componentes del equipo, hacen el seguimiento, preparan el lugar, etc.

El “hombre orquesta” le hace poco bien al desarrollo de las reuniones. Aquí es donde resulta fundamental la labor del coach, pues en procesos centralizados como el que mencionamos, su trabajo es proponer y promover la colaboración transversal en las reuniones.

El rol centralizador del líder resulta paradójico, sobre todo en la actualidad porque más de una organización promueve la apertura y la política de delegación, cuando, puertas adentro, no actúan de esa forma.

Una reunión puede decir mucho de la cultura de la organización, pues si sus integrantes la asumen con pasividad, la realidad general puede indicar la misma tendencia.

Si queremos equipos activos, cuyos integrantes sean generadores de alternativas, entonces debemos tener reuniones donde ese sea el espíritu.

Equipo y organización, los roles delegados:

Antes de especificar roles específicos para la reunión, el rol principal que cada uno debe asumir es el de participante. De esta forma, cada integrante asume una cuota de responsabilidad.

Al fin y al cabo, todos pertenecen a un mismo equipo u organización y ello debe primar en el contexto inicial.

Posteriormente, cada quien asume su participación en orden jerárquico. Debemos recordar que los títulos y los cargos de cada participante revelan su participación, responsabilidades y prioridades en el equipo y hacia la organización.

Si en la reunión hay, por ejemplo, un conjunto de vicepresidentes, de distintos departamentos, cada directivo tiene como prioridad los intereses de la organización.

En segundo lugar, quedan las prioridades de su departamento.

Así logramos cada uno tenga mayor implicación en todos los asuntos del equipo y de la organización. No se trata de que los conozca a fondo, pero sí que pueda revisar y apoyar con conocimiento básico los procesos que se traten y propongan en la reunión.

El resumen de este punto pasa por aclarar que lo primero es el equipo y lo segundo el departamento, por ello, las diferentes labores que cada uno desarrolle, no deben ser impedimento para que todos conozcan los aspectos básicos de la reunión.

Equipo y organización

Las reuniones serán mucho más productivas con una buena organización

El moderador:

Recurrimos a una metáfora sencilla para ejemplificar su labor. En sus manos posee las cuerdas de la reunión, que afloja y recoge conforme esta sea más o menos armónica.

Como participante de la reunión también debe exponer sus criterios conforme a la prioridad del equipo u organización.

Sin embargo, la balanza de su trabajo debe inclinarse hacia la dirección, hacia la vigilancia de que cada rol asuma con responsabilidad su participación.

Cuando decimos que el moderador tiene connotaciones especiales es porque incluso su corporalidad debe ser especial. Sus tareas pasan por conducir la reunión hacia el objetivo planteado desde el inicio.

Él evita las digresiones, las idas por las ramas y mantiene el cauce del encuentro.

Regula y administra. Es capaz de plantear pausas para reenfocar la reunión, acercarse y alejarse de los participantes para invitarlos a concretar sus intervenciones.

Puede alterar el ánimo con sus acciones. Si la reunión se torna tosca, entonces suavizará el tono y viceversa,

Habrá momentos en que valga la pena admitir comentarios creativos, habrá algunos en los que no.

También debe estar atento a los tiempos que se fijaron con antelación. Algunas participaciones se extienden más de lo realmente necesario y contribuyen a que los participantes se distraigan o aburran.

El que presiona las decisiones:

Su labor es ejercer presión para que el equipo concrete objetivos en la reunión, para que tome las decisiones. Para ello, debe tomar apuntes y llevar un registro de los esencial que cada participante aporte.

Su hoja de ruta está marcada por preguntas del tipo:

  • ¿Llegamos a una decisión?
  • ¿Es este el tema por el que convocamos la reunión?
  • ¿Puedes reformular lo que dices para que sea una decisión?

Él será el encargado de presionar para que cada participante asuma sus responsabilidades y las condicione a tiempos y otras especificaciones de cumplimiento.

Una promesa sin condiciones de satisfacción y garantía tiene poca validez y genera poco compromiso, por no decir que nulo.

Las acciones y plazos que cada uno formule deben quedar registradas por escrito. Para que se formalicen los compromisos.

Es importante resaltar que, aunque su labor incluya revisar responsabilidades no debe convertirse en un perseguidor para que se cumplan.

En todo caso, podrá hacer revisión periódica (quincenal, mensual, bimestral, etc) de los acuerdos a que cada participante de la reunión se haya comprometido.

El co-coach:

Este rol es asumido por uno o dos integrantes del equipo y su intervención se reduce a la parte final de la reunión. Lo ideal es que tenga participación durante 15 minutos por cada dos horas de reunión.

Su labor es aportar juicios y hacer observaciones generales sin que estos lleguen a ser sentencias. Por tanto, sus frases deberían ser responsabilidad suya y comenzar con palabras como: “creo, pienso que, opino que”.

Un ejemplo de un aporte de valor a la reunión sería algo del tipo:

“Creo que Juan y Pedro pudieron haber sido más concretos. Esa es la invitación que les hago a ambos para una próxima reunión”

Sus intervenciones deberían hacerse con estructuras positivas, pues generan alternativas y nuevas posibilidades, en vez de quedarse solo en el juicio.

Debe evitar comentarios del tipo:

“Juan y Pedro se extendieron demasiado y nos hicieron perder el tiempo. De no haber sido por ellos, esta reunión habría tenido sentido”.

Es fundamental diferenciar el co.coach de reunión del coach de equipo. El primero debe formar parte permanente de la organización y se debe rotar con cada reunión.

Con esto logramos que las buenas prácticas conversacionales sean un hábito, lo cual fomentará que cada participante sea capaz de irradiar este comportamiento en la organización.

Equipo y organización: otros roles importantes:

No todas las reuniones son iguales ni tampoco todas las organizaciones. Algunas requieren de técnicos que puedan operar el sonido, la proyección de diapositivas, refrigerios, etc.

Cada equipo y organización incluirá aquellos roles que considere necesarios y relevantes. Así la reunión será productiva, sin dejar de lado la liviandad de su transcurrir.

La designación de estos roles debe hacer con antelación y con el mismo cuidado empleado para los casos que mencionamos en anteriormente.

Ventajas de atender con esmero las reuniones de nuestra organización

Como ya lo mencionamos antes, las reuniones hablan de nuestra organización. La forma en que nos comunicamos en ella dice mucho de las características del equipo y organización.

Pero no solo ello es una proyección de nuestra cultura organizacional, sino que es una oportunidad para impregnar con una cultura determinada los diversos cuadros que la conforman.

En ese microcosmos que son las reuniones, se pueden probar las competencias conversacionales, los modos de ser y hacer de una organización para potenciarlas y hacerlas más eficaces.

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La escucha (II) Cómo escuchar mejor para tener una comunicación efectiva

Escucha activa

La escucha (II) La comunicación efectiva

Cómo escuchar mejor para tener una comunicación efectiva

Comunicación efectiva. ¿Cómo escuchar mejor? De entrada, esta pregunta parece tener respuesta en el empleo de fórmulas matemáticas. Pero no, no hay un manual exacto de la escucha. Sobre todo, si recordamos lo que mencionamos en el artículo anterior sobre la no trivialidad de nuestra naturaleza. No somos máquinas receptoras de mensajes. No somos un elemento pasivo en el esquema de la comunicación, no somos un radio que reproduce la señal que recibe. Filtramos los estímulos según particularidades propias de cada quien.

Sin embargo, sí que hay cosas que podemos hacer para escuchar mejor y disfrutar de los innumerables beneficios que ello conlleva.

Empezamos haciendo mencionando la disposición. Estar dispuestos a escuchar no es sencillo. Estamos acostumbrados a esperar que el otro termine de decir su oración para poner nuestro comentario encima. A veces es tal el apuro por hacernos escuchar o por expresar nuestra verdad, que no nos damos tiempo para hacer un mínimo de silencio.

El paso previo consiste en revisar nuestra concepción de verdad. Esto porque asumimos que la mayoría de las veces, esta es absoluta. Decimos entonces que existe el dios único y verdadero, el mejor equipo del mundo, el mejor sistema político, que las cosas son como son, y ello nos cierra posibilidades para escuchar al otro y nos pone un muro en frente que obstaculiza la posibilidad de conocer al otro y de conocer su mundo.

Vivimos en un mundo de absolutismos, de imposición de criterios por sobre los de los demás. El precio a pagar no es bajo, sino todo lo contrario. Tenemos guerras, discusiones inútiles, conversaciones que no conducen a ningún lado, y gran parte de ello, por creer que conocemos la verdad absoluta.

No se trata de ir por la vida sin criterio alguno. Se trata de poder asumir lo que escuchamos con flexibilidad, siempre que esto no conduzca a que nos falten el respeto o a que nuestra dignidad se vea afectada.

Escucha activa

Y tu… ¿te limitas a oír  o a escuchar activamente?

Escuchar es cuestión de significados

Otro aspecto relevante y que vale la pena mencionar es la posibilidad de abrirse a conocer los significados que tiene el mundo para la gente que nos importa o que nos rodea. Al fin y al cabo, oímos palabras, lo que en lingüística se conoce como significantes, pero no validamos sobre lo que una palabra significa para el otro.

Por ejemplo, una mujer que manifiesta no sentirse amada por su pareja habla de su significado de la palabra “amor”. Es probable que esta persona obtenga como respuesta una frase del tipo: “Pero cómo dices que no sientes amada, si siempre vamos al cine y a comer”. El error pudiera radicar en que estamos acostumbrados a respuestas para preguntas fácticas. El circuito pareciera ser:

“Pregunta> respuesta”

En vez de:

“Pregunta > indagación > reflexión > validación > respuesta”

Para escuchar no basta con poner atención, hay que indagar, reflexionar y validar.

El sistema educativo nos acostumbró a preguntas cerradas, incluso con opciones de selección simple. Evitamos por mucho tiempo el ejercicio reflexivo.

Ante el planteamiento de la mujer que dice no sentirse amada, sería muy útil indagar y validar lo que para ella significa el amor, sobre sus estándares de una palabra, que a todas luces, es subjetiva, puesto que no hay parámetros ni indicadores exactos que permitan dar cuenta de su forma ideal. El amor, como tantas otras cosas abstractas en la vida, no puede medirse con un, por ejemplo “amórmetro”.

Escuchamos si indagamos, si nos interesamos de verdad por aquello que nos dicen y por las personas que nos hablan.

Aceptar y ceder para escuchar mejor

Otros componentes importantes de la escucha son la aceptación y el respeto. En la medida en que entendamos que el otro es un legítimo ser con una “verdad” legítima para él, podremos bajarle intensidad e nuestro enjuiciador interno y abrirnos a la escucha.

Pero escuchar no implica solo respetar, sino ceder. Aquí es donde muchos fracasan y chocan contra una pared. No se trata de vivir y hacer la voluntad de los demás siempre. Se trata de conseguir puntos medios donde ambos salgan beneficiados y donde sea posible mantener las relaciones o terminarlas de la mejor manera posible, conversando y aclarando los puntos que sean necesarios para evitar que se quede material no dicho que genere resentimiento posterior.

Si nos importa una relación, si queremos conservarla o conservar la posibilidad a futuro, entonces habrá cosas que cambiar o ceder. En eso se basa la diplomacia y por eso existen los mediadores. Personas que ESCUCHAN (sí, en mayúsculas) y son capaces de indagar, validar y proponer concesiones.

Por último, para que todo esto suceda, la empatía resulta importante. Eso que de forma sencilla explicamos como “ponerse en los zapatos del otro”. ¿Qué lo hace decir lo que me dice y qué puedo hacer para escuchar y atender a su inquietud?

Como ya lo dijimos, escuchar no es un acto pasivo. Por el contrario, requiere de esfuerzo y práctica. De lo contrario, estaríamos siendo irresponsables con un acto al que damos por hecho, pero que si lo valoramos en su justa dimensión, nos abre un abanico de posibilidades para lograr una comunicación efectiva.

Y tú, ¿qué piensas acerca de tu escucha?

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La misión que cumple un Sober Coach

Sober Coach

La misión que cumple un Sober Coach

A menudo encontramos personas en nuestro entorno que están sufriendo, abierta o secretamente, gran cantidad de preocupaciones. Un importante porcentaje de seres humanos a nivel mundial oculta sus ansiedades, miedos y molestias bajo el brazo de distintas adicciones.

Es allí, entonces, donde un sober coach entran a cumplir su función, quien mediante la puesta en práctica de conocimientos y técnicas puede ayudar a una persona a superar el alcoholismo, la drogadicción y otras adicciones. Un sober coach ayuda a personas con hábitos perjudiciales a retomar el rumbo correcto de sus vidas para evitar recaídas, a pesar de que en un futuro puedan encontrarse con situaciones incómodas que propiciarían una recaída, un sober coach puede lograr que el paciente sea capaz de saber manejar sus emociones frente a esos escenarios.

Causas de las adicciones

Ciertamente, las causas más comunes que ocasionan adicción al alcohol y otras drogas suelen ser:

  • Exceso de estrés o ansiedad
  • Estados depresivos o apaatía
  • Sensación de soledad
  • Exceso de tiempo libre
  • Automedicación

Otras causas pueden atribuirse al mal manejo de las emociones o a una idea distorsionada de las consecuencias que trae consigo el consumo de la “droga” en cuestión, sea cual sea la misma. Sin embargo, las personas con mayor debilidad mental y emocional son las que suelen caer en adicciones con mayor facilidad, y las cuatro primeras causas suelen ser las detonantes.

Sin importar cuales sean los motivos o qué tan fuerte se desarrollen, un sober coach está capacitado para ayudar a las personas con adicción a controlar sus emociones, manejar inteligentemente sus pensamientos, reduciendo de forma progresiva hasta lograr la supresión definitiva de todas las causas que originan la adicción.

sober coach

Un “sober coach” puede ayudarte a salir de la adicción

Consecuencias de las adicciones

Existen distintos tipos de adicción; al tabaco, al alcohol, drogas, al trabajo, internet, teléfonos inteligentes, etc. Cada una de ellas causa impactos negativos en nuestro estilo de vida. Algunas consecuencias más comunes son:

  • En el alcoholismo; enfermedades graves como cirrosis, úlcera y cáncer, accidentes automovilísticos al conducir en estado de ebriedad, en el ámbito sexual impotencia, violencia doméstica y social, etc.
  • En el tabaquismo; cáncer de pulmón, problemas en el corazón, úlceras, problemas de concentración o pérdida de la memoria, enfermedades de la piel, daños al sistema inmunitario, etc.
  • Otras drogas; el consumo excesivo de drogas como la cocaína, por ejemplo, podría causar trastornos, daños intestinales y del sistema respiratorio, hemorragias internas y otras complicaciones. Por otra parte, el consumo excesivo de medicamentos, por ejemplo, puede causar intoxicación, sobredosis y en el peor de los casos, la muerte.
  • Adicciones por causas tecnológicas; actualmente una de las más comunes y mayormente pasadas por alto, estas suelen causar depresión, ansiedad, desequilibrios alimenticios, trastornos del sueño y disociación social, siendo esta última la consecuencia más común.

 

Beneficios de contar con un sober coach

Lo más común es que las personas que sufren de adicción acudan a centros de rehabilitación. Sin embargo, en la mayoría de los casos las técnicas utilizadas en estos centros solo logran disminuir las consecuencias de la adicción por algún tiempo. Además de esto, suele ocurrir que al dejar de asistir a estos centros de ayuda, las personas vuelvan a toparse con algún problema, trayendo como consecuencia que sufran de “recaídas emocionales” y, por lo tanto, retomen la adicción de la cual estaban intentando huir.

A diferencia de los centros de rehabilitación comunes, un sober coach recurre a métodos que, no solo intentan erradicar las adicciones de las personas, sino también les invitan a ver la vida desde otros ángulos, brindándoles una mirada positiva hacia el futuro y evitándoles recaer nuevamente en rumbos equivocados.

Gracias a los sober coach, las personas que sufren de adicción podrán:

  • Superar por completo aquellas causas que les hacían refugiarse en sus adicciones.
  • Mantener un estilo de vida saludable y sin adicciones.
  • Tener una visión emprendedora y futurista, que los mantenga en un margen de paz y positivismo.
  • Controlar sus emociones para que estas no influyan en su manera de pensar y de actuar, al menos no negativamente.

Cómo prevenir futuras adicciones

Aunque parezca una tarea complicada, lo único que hace falta para mantenernos lejos de aquello que nos daña es, indudablemente, reconocer el problema, enfrentarlo y tener el control sobre ello. Y para lograrlo necesitamos ser capaces de tomar el control sobre nuestros pensamientos y nuestras emociones.

Si deseas comenzar por ti solo el cambio en tu vida, lo primero que debes hacer es:

  1. Rodearte de gente positiva; las personas tóxicas son dañinas para tu salud mental y emocional.
  2. Evita aquello que te hace daño; si aún sientes debilidad por algo o alguien, trata en lo posible de disminuir el contacto.
  3. Plantea metas optimistas en tu vida; trazarse objetivos e ir por ellos suele ser de gran motivación, además de mantener tu mente ocupada.
  4. Sé proactivo; disminuye en gran medida el tiempo de ocio y verás como eliminarás de tu mente pensamientos negativos.
  5. Regálate un tiempo para divertirte; no temas en disfrutar de los buenos momentos que la vida te ofrece. Familia, amigos, amores; sin duda, cada cosa tiene su tiempo y te mereces disfrutar de cada momento que la vida te presenta.

Si crees que necesitas una orientación o estás pasando por una adicción, no vaciles en recurrir a la ayuda de un sober coach, quien te brindará las herramientas adecuadas para superar la situación y es la persona indicada para guiarte a retomar el rumbo correcto en tu vida y convertirte en una persona resiliente.

 

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La escucha activa en el ámbito de la comunicación (I)

Escucha activa

La escucha activa en el ámbito de la comunicación

Escucha activa. Prestamos poca atención a la escucha, queremos hablar y que nos escuchen. La publicidad y la propaganda nos venden la idea de que merecemos ser escuchados y atendidos, pero poco se nos dice sobre cuando quienes debemos escuchar somos nosotros ni sobre las ventajas que ello tiene.

La mayoría de nosotros identifica el acto de escuchar con el de oír, y son cosas distintas. Veamos lo que significa cada uno según el diccionario de la Real Academia:

Escuchar: 1. tr. Prestar atención a lo que se oye.

Oír: tr. Percibir con el oído los sonidos.

Dicho esto, y obviando algunas definiciones por cuestiones prácticas, entendemos que el acto de escuchar no es lo mismo que el acto de recibir un estímulo con el aparato auditivo y decodificarlo según códigos que ya conocemos, en este caso, la lengua o el idioma. Oímos porque es una capacidad biológica, propia de nuestra especie, escuchamos porque desarrollamos la habilidad.

Esto nos aclara que son palabras próximas en significado, pero muy distintas en aplicación. Entendemos esta escucha como parte imprescindible para una comunicación activa. Habiendo establecido estas diferencias básicas y necesarias, surge la siguiente pregunta:

¿Por qué no escuchamos, aunque creamos que sí?

Es frecuente que las personas a nuestro alrededor digan frases del tipo: “es que mi pareja no me escucha”, “es que nadie me escucha”. Y puede que esa persona tenga razón. Veamos porqué.

El modelo tradicional de comunicación que se nos enseña es, básicamente, este:

Emisor > mensaje > receptor

Prescindimos de algunos otros elementos del esquema para hacer sencilla la explicación. En todo caso, el modelo que señalamos está basado en los trabajos de ingeniería de la comunicación de C. Shannon, y el mismo está aplicado a máquinas.

Por tanto, nos acostumbramos a creer que oír es escuchar, que el solo hecho de percibir un sonido o una palabra equivale al fenómeno de la escucha. Estamos hablando de una equivalencia compleja que no tiene relación verdadera y que bien vale la pena ser revisada.

Damos por hecho que sabemos escuchar:

Asumimos que participar en una conversación asintiendo o estando “presente” implica que estamos escuchando. Craso error. Es entonces cuando surgen las “fallas en la comunicación” y los conflictos que, en algunos casos, llegan a ser insalvables.

Ignoramos que no somos máquinas y que no podemos recibir información tal como una máquina lo haría, simplemente porque no estamos preparados para ello. Por ejemplo, un radio recibe las ondas que se emiten desde una estación y las reproduce con gran fidelidad. Al menos, en cuanto a sentido, nada se pierde, las señales no deben ser interpretadas cuando el radio las recibe, solo reproducidas. No es este el caso para los humanos.

Al respecto, el biólogo chileno Humberto Maturana, señala que “no tenemos un acceso privilegiado a la verdad”. Por ejemplo, vemos algunos colores, y aunque tengamos una vista privilegiada, jamás alcanzaremos a verlos todos. El ojo humano percibe hasta 100 tonalidades y casi 1 millón de colores. Sin embargo, no podemos ver radiaciones como la ultravioleta. Nuestra biología no nos permite más. Distinguimos lo que podemos y lo que consensuamos. De este modo, hacemos interpretaciones de colores y de nuestras realidades. Lo que para algunos es un tipo de blanco, para otros puede ser beige. Y aquí es donde está el meollo de la escucha. En la subjetividad.

Escucha activa

La escucha activa mejora la calidad de nuestra comunicación

¿Cómo es que la escucha activa es un hecho subjetivo?

Habiendo aclarado y distinguido el hecho biológico del oír, avanzamos sobre la escucha, sobre lo que el sociólogo chileno Rafael Echeverría define como la suma de las acciones de oír e interpretar.

Es precisamente el hecho de no ser máquinas el que nos hace estructuras no triviales, esto significa que no vamos a responder siempre igual a los estímulos, por similares que estos últimos sean.

A los seres humanos nos condicionan diversos elementos. Todo acto de escucha estará enmarcado dentro de un contexto. Por ello es importante validar y establecer el marco de referencia dentro del cual nos dicen lo que nos dicen. Jamás será lo mismo escuchar una persona que nos hable sobre el ámbito laboral que sobre la relación afectiva que alguien tenga con nosotros.

Algunos ejemplos:

La escucha activa es fundamental en el ámbito laboral. Mejora la productividad y reduce los errores aliviando la carga de trabajo. En otro contexto, una conversación de pareja, tiene un marco de referencia que amerita un tipo de escucha muy especial con condiciones que deben ser atendidas con esmero según el grado de importancia que le demos a la relación. La escucha será el paso fundamental que nos servirá para diseñar lo que digamos, y lo que digamos nos abrirá o cerrará posibilidades con esa persona.

A veces nos perdemos oportunidades valiosas para escuchar y zanjar diferencias, solo porque no seleccionamos un momento adecuado para tener conversaciones. Pretendemos prestar atención a lo que nos dicen cuando nuestras interpretaciones estarán sesgadas por pensamientos sobre el trabajo, el estudio, discusiones con el jefe.

Aparte del contexto, también es importante revisar el estado emocional desde el que escuchamos. Nos condicionan nuestras emociones y nuestros estados anímicos, así que un mismo mensaje puede ser interpretado de formas distintas según el momento. No es lo mismo escuchar a alguien después de haber tenido un momento de enfado en el trabajo, que hacerlo tomándose un café. No es lo mismo escuchar para una persona que vive desde la resignación que desde la paz y la aceptación.

Este factor es vital y marca, como pocos, la subjetividad con que escuchamos. Visto que vivimos las emociones de forma distinta, escuchamos de forma distinta.

La escucha activa es determinada por nuestra historia

Aparte de estos dos elementos es necesario mencionar el rol que juega en la escucha la historia personal y colectiva de cada quien. Y es que los hechos que cada uno viva, determinarán, no solo la habilidad para escuchar, sino los intereses y las condiciones del acto en sí. No escucha lo mismo un abogado que un futbolista, ni un religioso que un ateo, ni una persona de 50 años que uno de 30. Nuestras experiencias particulares, nuestras profesiones u ocupaciones, determinan el acto de la escucha.

La historia colectiva también nos determina en cuanto moldea la forma en que interpretamos lo que escuchamos. Un español entenderá algo de lo que entiende un venezolano, cuando le mencionen la palabra socialismo, por similares que sean sus apreciaciones sobre el tema. Los tiempos, las vivencias y la exposición a ciertos actos determinan la escucha.

Podemos resumir que somos seres interpretativos y es fundamental saberlo para escuchar y entender que alguien dice lo que dice, pero que el otro escucha lo que escucha. De cualquier modo, la vida y la escucha activa… son del color del cristal con que se mire.

 

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Coaching de equipos: de trabajar en equipo a ser un equipo

Coaching de equipos

Coaching de equipos: de trabajar en equipo a ser un equipo

El talento individual gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos – Michael Jordan

Lo que persigue con el trabajo en equipo es conseguir multiplicar resultados y ganar en eficacia y el principal medio para ello son los equipos humanos.El Coaching de Equipos puede hacer la diferencia entre un conjunto de trabajadores y un verdadero equipo. Saber trabajar en equipo es una de las habilidades que más se aprecian hoy en día en las organizaciones. Se da gran valor a cómo se comportan las personas dentro del equipo, cómo se relacionan entre ellas, su forma de organizarse, su comunicación interna, cómo afrontan los desafíos comunes, etc.

Sin embargo, no es lo mismo creer que se trabaja en equipo que ser verdaderamente un equipo. La realidad es que desafortunadamente no siempre nos encontramos con equipos de trabajo. Las más de las veces no encontramos con grupos de personas que trabajan en el mismo lugar para lograr unos resultados comunes pero no son realmente un equipo ni se comportan como tal.

Cuando el equipo funciona mal…

No se llegan a obtener los verdaderos beneficios que cualquier organización desea: que sus equipos puedan
alcanzar resultados excelentes, sus procesos de trabajo sean eficaces y las relaciones interpersonales se produzcan con fluidez y confianza; estas son las razones por las cuales actualmente muchas empresas están tomando la
decisión de contar con apoyo externo y contratar un Coaching de Equipos.
La diferencia entre un proceso de coaching personal o ejecutivo y un proceso de coaching de equipos se basa en que dentro del equipo el coach trabaja con un sistema formado por personas vinculadas entre sí y entre las que se
producen interacciones destinadas a lograr un objetivo común.

Por tanto, el coach profesional trabaja con el equipo como un todo, con un sistema con vivo en el que las relaciones y comportamientos influyen en el funcionamiento diario del equipo. El sistema cuenta con su propia trayectoria, experiencia, personalidad, ambiente de trabajo, creencias… en definitiva tiene sus propiosvalores y reglas de funcionamiento.

Coaching de equipos

Los equipos de fórmula uno alcanzan elevados niveles de sincronización

¿Que lleva a una organización a contratar nuestros servicios?

Las organizaciones pueden decidir contar con un Coaching de Equipo tanto debido a la detección de necesidades concretas como al momento puntual en que se encuentre el equipo, así los motivos o situaciones concretas pueden
ser:

  • En momentos de fusiones o adquisiciones, cuando surge la necesidad de integrar diferentes culturas y distintos procesos de trabajo.
  • En momentos de cambios en la composición del equipo. Por nuevas incorporaciones o por la salida de personas claves que dejan de formar parte del equipo.
  • Cuando la comunicación dentro del equipo no fluye de manera eficaz.
  • Cuando existen conflictos o relaciones que se complican y que por sí solos no son capaces de resolver.
  • Si se detecta que no hay una visión y objetivos claramente definidos.
  • Para ayudar a un equipo de trabajo en el desarrollo de un nuevo proyecto en el que surgen nuevas necesidades o nuevos roles.
  • Para establecer normas eficaces para la gestión del tiempo, de las reuniones, unificar procesos de trabajo, etc.
  • Cuando sin existir ninguna necesidad concreta, el equipo detecta que no están alcanzando todo su potencial pero quieren convertirse en un equipo de alto rendimiento.

¿Que cualidades ha de tener un coach de equipos?

Para poder abordar esta labor, es imprescindible contar con un coach profesional que facilite el proceso de Coaching de Equipos. Alguien empático que ofrezca flexibilidad para adaptarse a las necesidades concretas del equipo. Con sensibilidad la capacidad de observación. Así podrá fácilmente conocer en poco tiempo los patrones de conducta e interacciones que hay  entre sus miembros así como las emociones individuales y colectivas del equipo.
En definitiva, en un proceso de Coaching se busca que el equipo encuentre su propia sabiduría basada en tanto en la propia experiencia que tienen como equipo dentro de la organización como en la incorporación de nuevas herramientas o metodologías.

En este sentido es importante destacar que el Coach de Equipos no pretende dar las soluciones sino aportar la autonomía necesaria para que el equipo crezca y se desarrolle mediante el uso de herramientas y dinámicas que les ayuden a tomar conciencia de su situación actual. Ayuda a clarificar los objetivos comunes,y propone los procesos más eficaces.  También apoyará al equipo a la hora de asumir los nuevos compromisos que van a ir estableciendo. Favorecer los aprendizajes y lograr el objetivo del equipo, sintiendo así que están alcanzado todo su potencial para ser el gran equipo que quieren llegar a ser.

Artículo escrito por Cristina Iguaz Coach & NLP Trainer

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Conozca sobre la Depresión y cómo evitarla

Depresión

Conoce más sobre la Depresión y aprende a evitarla

Aunque no parezca un tema tan grave o tan urgente a tratar, no confiarse ante la aparición de la depresión y tratarla al instante sería lo más idóneo, ya que este terrible mal puede afectar tanto a niños, como jóvenes, adultos y adultos mayores, y puede traer consecuencias a corto, mediano y hasta a largo plazo si no se trata correctamente.

La Depresión

Existen distintos tipos de depresión que pueden afectar a las personas; una de las más comunes es la llamada “depresión clínica” que afecta física y mentalmente a las personas, transformando su manera de actuar, de pensar y de sentir. Este estado mental puede considerarse además como una enfermedad que afecta relaciones tanto laborales como personales (familia, amigos, amor, etc.) y puede ser la causa de traumas psicológicos que causarían la pérdida de apetito, sueño y otras actividades comunes necesarias en el ser humano.

A pesar de ello, el lado positivo es que la depresión no es una enfermedad que no pueda tratarse. Con el diagnostico correcto y utilizando los métodos adecuados pueden suprimirse por completo sus consecuencias.

Causas de la Depresión

En algunos casos, la depresión puede ser originada por la existencia de niveles muy altos de cortisol, dopamina, serotonina y noradrenalina en las personas, lo que causaría, por ejemplo, un ambiente tenso que podría afectar a todos los integrantes de un núcleo familiar.

Otras causas comunes:

Otro tipo de causas son los impactos emocionales muy fuertes, que no suelen tratarse correctamente y en lugar de solucionarse, se instalan en la mente de las personas. Este tipo de depresión no tiene consecuencias inmediatas, pero, de igual forma, varios impactos emocionales seguidos sin tratamiento suelen causar, a mediano o largo plazo, cambios y desequilibrios en los neurotransmisores del cerebro que probablemente causen:

  • Disminución del interés en distintos tipos de actividades del día a día.
  • Variaciones en el peso de las personas debido a la falta o aumento de las horas de sueño y también al cambio en la alimentación (pudiendo causar incluso anorexia, bulimia u obesidad).
  • Estado de decaimiento constante, incluso irritabilidad y empatía para con las personas dentro del entorno del individuo con estado de depresión.
  • Anemia, causada por insomnios, disminución en el peso, etc.
  • Pérdida de la capacidad de concentración.
  • Pensamientos suicidas recurrentes, a tal punto de idear planes sobre cómo el individuo con depresión podría ocasionar su propia muerte.

Consecuencias de la Depresión

La depresión tiene como consecuencia un estado constante de desánimo que afecta a las personas tanto mental como físicamente. Aunque no lo parezca, los riesgos que corre una persona con estado depresivo pueden ser severos si no se tratan a tiempo.

  • Desilusión, desesperanza, desánimo. La fortaleza que caracteriza al ser humano no existe en personas con depresión. Dicha enfermedad les hace perder la habilidad para sobreponerse ante las dificultades. Hasta podría convertirse en una carga para sus allegados.
  • Pérdida de la autoestima. Las personas con estado depresivo dejan de ver en sí mismas sus virtudes. Tienen mayor dificultad para plantearse nuevas metas y sienten con frecuencia que en su vida abunda la soledad y los problemas. Les cuesta ver las soluciones y suelen tener mayor dificultad para recuperarse de las enfermedades.
  • Consecuencias físicas. Los más comunes son la pérdida del apetito, los dolores de cabeza, cansancio frecuente y debilitamiento del sistema inmunitario.

Tres resultados positivos que podemos obtener de superar la depresión:

  • Estado de liberación. La sensación de liberación que siente una persona al soltar eso que tanto le causaba problemas puede ser increíble. Al abrir las puertas hacia nuevas oportunidades sin sentir la carga que conllevaba tal estado emocional.
  • Fortalecimiento de la mente. Las personas que han logrado superar un estado emocional depresivo suelen volverse psicológicamente más fuertes que otras. Incluso pueden convertirse en potenciadores de otras personas y/o personas resilientes
  • Equilibrio emocional. Cuando la autoestima regresa a sus niveles normales, el autocontrol que logran conseguir las personas puede servir para afrontar posibles irregularidades que surjan en el futuro. Sin embargo, con mayor equilibrio y astucia. Una persona que goza de autocontrol emocional aprende a sobrellevar las dificultades. A disfrutar de los pequeños momentos, por más efímeros que estos puedan ser.
Depresión

Conoce la Depresión

Consejos para evitar la Depresión

Una persona positiva es una persona feliz, carente de malos pensamientos y, por lo tanto, carente de depresión.

  • Rodéate de gente positiva. Si sientes que hay algo malo en tus pensamientos de hoy, toma un descanso. Sal a rodearte de gente con la que puedas pasarlo bien. Esto te permitirá refrescar tus pensamientos y te darás cuenta de que a pesar de ellos siempre existen momentos para disfrutar.
  • Sé agradecido. Claramente existen muchas cosas positivas que actualmente pueden estar ocurriéndote; analiza cuales son dichas cosas y apóyate en ellas para salir adelante y resolver las cosas negativas. Si te sientes deprimido empieza ya tu lista de agradecimiento!
  • Sal de la rutina y conoce nuevos escenarios. El peor enemigo del hombre es la rutina. Distrae tu mente y tu cuerpo con nuevas sensaciones y nuevos pensamientos que te alejen de los problemas, esto te incentivará para tomar un respiro y continuar.
  • Amplia tu mente, incrementa tus expectativas y toma las riendas de tu felicidad. Solo tú puedes saber lo que es mejor para ti y lo que podrá hacerte feliz. Hazlo “porque quieres, porque puedes y porque te lo mereces”.

En ocasiones, si la depresión es severa, conviene visitar al psiquiatra. Si se trata de una problemática manejable puede superarse con psicoterapia, las más de las veces irán combinadas.

 

De La desesperanza Aprendida al Cambio Esperanzador

Indefensión aprendida

De La Desesperanza Aprendida Al Cambio Esperanzador

La desesperanza aprendida

Según la desesperanza aprendida hay momentos en la vida en que creemos que algo es imposible, aun cuando haya afirmaciones que sustenten lo contrario. Hay otros, en que somos incapaces de mostrar nuestro rechazo hacia determinadas acciones que amenazan o ponen en riesgo nuestra integridad física o moral.

El término desesperanza o indefensión aprendida es fruto de las pruebas que realizó un equipo dirigido por el psicólogo Martín Seligman. Demostró que un grupo de perros sometidos a descargas eléctricas… -estímulos aversivos incontrolables- (en principio los perros no tenían otra opción) perdió la respuesta de escape.

Cuando después se le presentaron alternativas para moverse y evitar la descarga no lo hicieron. De este modo, el grupo de perros se mostraba indefenso. Sin motivación alguna para desplazarse hacia un sitio seguro. No tenían otra reacción que la de permanecer en su sitio.

A partir de estos resultados, y con estudios posteriores en humanos, se determinó que quien experimenta la desesperanza aprendida, puede ver una situación, o la vida misma, desde un estado de resignación, con un “velo” que le impide ver alternativas para alcanzar sus objetivos o para evitar aquellas situaciones en donde es agredido. Es como si se volviera cómplice de su propia situación adversa.

¿Que ocurre cuando vivimos en la desesperanza o en la indefensión?

La teoría cognitiva, una de las teorías que explican lo que Seligman denomina “estado psicológico”, afirma que se produce un déficit en tres niveles específicos: emocional, cognitivo y motivacional.

Déficit emocional: surge una serie de trastornos psicofisiológicos que pueden conducir a la depresión con las implicaciones que ello tiene. Por ejemplo, en experimentos realizados con animales que aprendieron a estar indefensos, su nivel de actividad sexual disminuyó llegando, incluso, a la impotencia.

Déficit cognitivo: en este caso hay alteraciones en algunos neurotransmisores. Esto conlleva a una ralentización del proceso de aprendizaje en ámbitos diversos de la vida. No solo en el específico donde la persona estuvo expuesta a los estímulos incontrolables. Le cuesta procesar información y comete más errores.

Déficit motivacional: la persona se muestra desmotivada y ello se traduce en comportamientos y una corporalidad característica donde predominan los movimientos lentos, posiciones de sumisión, espalda encorvada, etc. Es su forma de expresar su “si nada va a cambiar, ¿para qué lo intento?

Y es que cuando aprendemos la desesperanza, nos sentimos rendidos. Es como si un atleta declarara su derrota antes del pistoletazo de salida. La indefensión como opción única implica frustraciones constantes, a pesar de que el ámbito en el cual se vivieron las experiencias desagradables haya sido uno solo.

La persona que atraviesa por este estado generalizó una situación aversiva y filtra su realidad a través de esta lente. Entonces termina convirtiéndose en profeta del desastre. La vía es una sola y conduce indefectiblemente al fracaso. Piensa que “haga lo que haga, nada va a cambiar, así que no tiene sentido intentarlo”. La presuposición de base que le caracteriza es la predictibilidad fatalista.

Ahora bien, en un mundo donde es tan difícil predecir lo que va a suceder:

¿Porque el desesperanzado no se atreve a cuestionar sus resultados?

La respuesta está asociada con el miedo y la necesidad de no exponerse al proceso que conlleva buscar nuevos resultados. Por ello, el primer paso es fundamental. Consiste en buscar esa evidencia histórica de que sí se puede y de que “lo único constante, es el cambio”.

Antes de abordar soluciones específicas, es importante ver más allá de nuestra “realidad”. Cuando creemos que no podemos cambiar algo, hablamos de nuestra realidad, no de la naturaleza propia de las cosas. Nada es absoluto.

Indefensión aprendida

¿Es el caso del elefante sujeto a un a cuerda mínima un caso de indefensión aprendida?

¿Hay casos de personas que hayan estado sometidos a la desesperanza aprendida tal como lo he estado yo?

Sí y no solo eso, sino que también superaron su situación y aprendieron a defenderse, a decir que no y a tener otra mirada con una riqueza de alternativas incluidas.

Se trata de desmontar la generalización, de particularizar entendiendo que el hecho de que nos haya sucedido algo que juzgamos como negativo, que nos haya sucedido en repetidas ocasiones no implica que tenga que ser siempre así.

Lo que piensas y lo que dices te define

Estamos determinados, entre otras cosas, por lo que pensamos y decimos. Nuestros pensamientos nos condicionan y nos hacen actuar de una u otra forma. Cuando hacemos proyecciones donde algo nos sale mal. Cuando asumimos que las cosas son como son… Estamos dando por sentado que el estado de indefensión es permanente. Sin embargo, vale la pena recordar que a la desesperanza aprendida le acompaña el apellido: “aprendida” No es una frase absoluta. Esto abre las puertas porque no nacimos así, sino que , por alguna razón lo que nos tocó vivir y que no pudimos controlar, lo aprendimos y lo hicimos parte de nuestra cotidianeidad.

La idea es que aprendamos nuevas rutas y que nos atrevamos a explorar y a cuestionar el juicio de que no tenemos control sobre nada en la vida. Se trata de pasar de la resignación a la ambición, por mucho o poco que cueste. Si no probamos la primera vez, jamás podremos guardar el registro del momento en que sí pudimos.

Somos seres de hábitos y en la medida en que practiquemos nuevas formas y las hagamos parte de nuestra rutina, entonces habremos aprendido el polo opuesto de la desesperanza o la indefensión: la esperanza.

Nada es absoluto, y es importante recordarlo, porque siempre estaremos expuestos a estímulos y hechos que no podemos controlar en ámbitos que muchas veces no imaginamos: la economía, el terrorismo, la política y un largo etcétera, que está diseñado para hacernos sentir lo más limitados posible. El optimismo y la evidencia de que sí podemos será fundamental en este tipo de casos donde sea necesario que ampliemos nuestras opciones.

Sociedades y personas diversas han vivido la desesperanza aprendida. Si ellos pudieron superarla y aprender que sí se puede, ¿por qué tú no?

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