Hablar En Público Sin Nervios

Hablar en público sin nervios

Como hablar en público sin nervios… ¿es posible?

Tener nervios al hablar en público es un síntoma muy común en la mayoría de las personas. El miedo escénico suele aparecer cuando tenemos miedo a equivocarnos. Por miedo a fallar o temor a expresarnos de un modo que no resulte adecuado.

Sin embargo, este no es un mal completamente negativo. Es ese miedo a fallar el que hace que las personas pongan un poco más de empeño al realizar sus actividades o al dictar un discurso.

Podríamos decir que para hablar en público sin nervios solo se necesita mirar a un punto en específico y no hacer contacto visual, como suelen hacer algunas personas. Pero no hay fórmulas mágicas… (De esa manera no existiría la interacción que se necesita para captar el rumbo que está tomando la información ofrecida a aquel que la está recibiendo).

En otras palabras, a continuación te daremos algunos consejos que te servirán para disminuir los nervios, que siempre existirán, al hablar en público o dar algún discurso.

Acepta la posibilidad de cometer errores

En la vida, la posibilidad de cometer errores, por pequeños o grandes que estos puedan ser, es infinita. Y no es una consecuencia de un grupo particular de personas; todos estamos expuestos a equivocarnos alguna vez.

En tanto sepas y aceptes esta situación, automáticamente tus nervios comenzaran a disminuir. Además, la única manera de cometer la menor cantidad de errores es, sin duda, tener una preparación previa que facilite la fluidez de las palabras y los pensamientos al hablar en público.

Utiliza la respiración profunda como ejercicio

¿Nunca te pasó que, siendo niño o en la adolescencia, al hablar en público, llevar a cabo un discurso o una exposición te pusiste nervioso y tu profesor te decía cosas como “toma un respiro y comienza de nuevo”? Este ejercicio es totalmente efectivo para oxigenar el cerebro, relajar el cuerpo y los pensamientos.

Si olvidaste alguna palabra o alguna frase no te pongas nervioso. Respira y toma una pausa, ya verás que luego de tres o cinco segundos comenzaran a fluir las palabras nuevamente. Parafrasear también es una buena manera para no quedarse bloqueado, pues la mejor manera de expresar alguna idea es hacerlo con tus propias palabras.

Hablar en público sin nervios

Hablar en público sin nervios es posible!

Enfrenta los miedos que te ataquen

Todos tenemos algún miedo que nos ataca, ya sea a equivocarnos, a tropezar, a quedarnos en blanco, a mirar a los ojos a las personas, etc. Estas son situaciones normales que pueden presentarse ante cualquier persona.

La mejor manera de superar los miedos, es enfrentándolos. Una vez que lo hayas hecho y puedas darte cuenta de que no se acabó el mundo, podrás enfrentar nuevamente esa situación, sintiendo la confianza de que ya has pasado anteriormente por allí y sabrás cómo reaccionar en ese caso.

Aunque tengas nervios, muéstrate confiado

Los pensamientos son energía, y si le damos cabida suelen materializarse. Si sientes nervios, no tengas pensamientos que te hagan sentir nervioso porque jamás los harás disminuir.

Al hablar en público las personas suelen notar cuando te sientes nervioso… Y cuando te sientes confiado! Y para lograr que las personas tengan confianza en lo que dices o lo que haces, lo ideal es transmitirles tal confianza. Eso solo se logra cuando se tiene el dominio del tema y del escenario.

Interactúa con tu público

Hablar de manera clara y concisa, interactuar con el público y realizar actividades para romper el hielo es una buena manera de aligerar la carga del discurso.

Realizar actividades en las que existan participaciones por parte del público permitirá que la dinámica sea más amena e interesante. Lograrás aumentar la confianza en ti mismo y disminuir la presión de solo tener que ofrecer algún tipo de información.

Bríndales a los demás tu mejor sonrisa y hazlos sonreír también

Otra manera de disminuir los nervios al hablar en público es ser tú mismo. Mantener siempre una actitud positiva y brindarle a los demás tu mejor sonrisa. Al mismo tiempo ver que otras personas responden a tu gesto te impulsará a seguir haciéndolo cada vez mejor. Muchas personas suelen hacer chistes para romper el hielo, disminuir los nervios e interactuar con otras personas. De esta manera se logra crear un vínculo entre el que habla y el que escucha y, esto garantiza, que sea más fácil interpretar la información que estás ofreciendo.

Prepárate y utiliza material de apoyo

Si lo que deseas es hablar en público a través de alguna exposición o discurso, las diapositivas, las láminas, las fichas y los apuntes son algunas de las herramientas creadas para facilitar a las personas mantener la organización y la información en caso de algún error u olvido.

Siempre es necesaria una preparación previa para manejar el tema a tratar con excelencia. Pero en caso de tener lapsus o bloqueos mentales, apóyate en estas herramientas que son de gran utilidad y en ocasiones podrán ayudarte a salir de grandes aprietos.

Cuanto mejor te prepares, más veces practiques y mejor sea tu material de apoyo, menos nervios sentirás para hablar en público.

Relájate y deja que las palabras fluyan

Finalmente, estar relajado es primordial para no sentir nerviosismo. Si tuviste una preparación previa y tienes las herramientas ideales como material de apoyo, todo lo demás quedará de tu parte.

Muchas veces ofrecer opiniones personales y puntos de vista propios ayuda a llenar vacíos. Agota el tiempo y a la vez mejora la autoconfianza. Jugar con las palabras y los gestos es una buena manera de fluir. Incluso, existen personas que al hablar en público le imprimen emociones a sus discursos. Utilizan pausas y hacen uso de todo el escenario para mantener la atención de las personas.

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